martes, mayo 22, 2007

Entender la revolución


La revolución es el opio de los intelectuales.
Jean-François Somcynski

¿Qué es una revolución?

A medida que avanza la historia del hombre y llegados a una altura del conocimiento y de la experimentación de múltiples formas de organización social, desde el clan y la tribu hasta la democracia y el comunismo, debería el hombre estar en condiciones de extraer conclusiones para elegir una dirección determinada y poner los medios para avanzar resueltamente. Como mínimo, deberíamos claramente saber hacia donde no ir y por que razones.

Las sociedades, en el mar de la historia, del mismo modo en que los barcos aceptan las leyes físicas y las hacen jugar a su favor en su diseño, sistema de propulsión , y forma de acomodar la carga, deberían estar en condiciones de conocer y aceptar las leyes impresas en la naturaleza humana y hacerlas jugar a su favor. Sin embargo, no solamente esto no es así sino que las ignoran o se llega a negar su misma existencia.

A nadie se le ocurriría pensar en navegar con el palo mayor y el velamen sumergido, y la quilla al viento. Menos se le ocurriría afirmar que es la mejor y mas eficiente manera de navegar. De hecho, los cascos y la forma de las cubiertas se diseñan de tal modo que al producirse una vuelta de campana, el propio barco tienda a recuperar la vertical y ponerse derecho. Y logrará hacerlo o no. Pero lo que a nadie se le ocurrirá es intentar continuar la navegación invertido.

Una revolución, es la sociedad dando una vuelta de campana. Y los mismos hombres que no se animarían a plantear la hipótesis de una supuesta normalidad en navegar con un barco o un avión invertidos, han sido capaces de diseñar, proponer y llevar a cabo formas de organización social "revolucionarias", contrarias a la naturaleza humana.

Y lo siguen haciendo, luego de transcurrido el siglo que mayor cantidad de víctimas y destrucción ha producido, siguiendo la fantasía utópica de vivir la revolución.

De allí la importancia del conocimiento de las revoluciones en la historia, para analizar las diferentes formas en las que el hombre ha pretendido dar vuelta a la organización social y los resultados y catástrofes acaecidos cuando ha tenido "éxito" al hacerlo. Resulta prácticamente útil e instructivo, en estos tiempos de convulsiones de una profundidad y amplitud como nunca se dieran, echar una mirada a la historia para poder analizar con la mayor perspectiva posible las transformaciones que se siguen produciendo en nuestro propio país y en el mundo.

La revolución en la historia

Me sirvió prácticamente para estas reflexiones un libro de Martín Malia (**)publicado recientemente. El autor, fue profesor en la Universidad de Berkeley, California, desde 1958 hasta 1991. Luego de escribir varios libros sobre su especialidad: Rusia, dejó antes de morir en noviembre de 2004 una obra que fue editada en 2006 por Terence Emmons , profesora emérita de la Universidad de Stanford, con el nombre de "Locomotoras de la historia – las revoluciones y la realización del mundo moderno" (***).

Sostiene Malia con razón que las revoluciones tienen sus raíces en la historia europea y que tienen características comunes. Que son momentos mas o menos largos que forman parte de procesos nacionales e internacionales. Y que estos procesos se han ido radicalizando desde el siglo XV hasta el XX, con énfasis es Francia en 1789 y en Rusia en 1917. Sostiene que lo que hizo única a la revolución de octubre fue que la ideología determinó la estructura política (hegemonía del partido), la estructura política determinó el orden económico, y no hubo "sociedad civil" independiente, quedando todo subordinado a los objetivos y al control del partido, y estando a su vez el todo justificado por la construcción y la defensa del socialismo. Este modelo posibilitó el "congelamiento" de la historia y la eliminación de la libertad desde 1917 hasta 1989-91.

Malia sostiene que el caso ruso "es también la culminación lógica aunque extrema de la larga tradición revolucionaria de la civilización europea como un todo". Y hace siete consideraciones:

1. La revolución es un fenómeno europeo en su origen.
2. La revolución debe ser estudiada más bien históricamente que estructuralmente o "transculturalmente".
3. La revolución occidental es en primer instancia una transformación política e ideológica –no social- que comienza en Europa con la redefinición de la esfera de lo espiritual; esto es, con la herejía. En este sentido, Malia menciona y estudia los casos de la Bohemia hussita 1415-1436, la Alemania luterana 1517-1555, la Francia hugonote 1559-1598 y la revuelta holandesa 1566-1609.
4. Los conflictos sociales son causa necesaria pero no suficiente de una revolución mayor. Para que esta suceda, debe existir el marco de un "estado unitario" que focalice todas las formas de protesta política, social, o de otras clases en un único conjunto de instituciones. Esta focalización en la transformación de las estructuras del estado, y el concomitante desafío a la legitimidad estatal existente, es lo que da a una revolución general su carácter de explosivo y su naturaleza político-ideológica.
5. Una "gran revolución" europea, es una revuelta generalizada contra el Viejo Régimen, particularmente contra el de las dos espadas: secular o temporal y espiritual; y contra el de los tres órdenes: de los que rezan, de los que luchan y de los que trabajan.
6. Cada revolución aprende de la experiencia de su predecesora, y sube una escala el "modelo" hacia un nivel más extremo de radicalización.
7. La tradición revolucionaria occidental se fue desplazando en los contenidos desde la primacía de las libertades políticas hacia la eliminación de las desigualdades sociales; en las formas desde una relativa moderación hasta el extremismo; y geográficamente desde los países del Atlántico occidental hacia el este en dirección a Prusia, Austria y Rusia, para luego de su corporización en Rusia expandirse en el siglo XX al resto del "tercer mundo" haciendo del siglo el lugar histórico de la revolución en la historia del mundo.

El método utilizado por Malia compara casos desde la misma cultura y contiguos en el tiempo, generalizando de algún modo la visión del impulso democrático hacia delante y hacia atrás en la historia, ampliando de algún modo la visión de Tocqueville, y aplicando la sensibilidad de Weber a los problemas tratados por aquel respecto del rol social de la Cristiandad.

Esto "significa ligar el contenido doctrinal de la doctrina de la Cristiandad y su estructura institucional a los procesos políticos y sociales de la "escalada" democrática. Para ello es necesario ir de nuevo al punto de partida de Tocqueville en el año 1000, y relacionar la teología y la eclesiologia con el feudalismo y los sucesos tempranos del Antiguo Régimen, esfuerzo que por supuesto no intentó el mismo Weber". En esta perspectiva, el radicalismo europeo se fue moviendo desde la sedición religiosa contra la Iglesia en épocas en que aún no existían los estados, para ir escalando desde la sedición religiosa a la política y luego a la revolución abierta. Luego de las revoluciones políticas de los siglos XVII y XVIII se pasó al milenarismo científico de la revolución social del siglo XX.

Sostiene Malia que después de haber sido un problema de la "historia política" en el siglo XIX y un problema de la "historia social" en el siglo XX, "se ha vuelto claro ahora que la revolución debe ser considerada en primera instancia un problema de la "historia de las ideas" ... porque la historiografía revela que los contenidos políticos y sociales de los diferentes casos estudiados han sido fundamentalmente moldeados por ideas".

En efecto. Entre las conclusiones a las que arriba Malia, una es que "una gran revolución no es esencialmente un fenómeno socioeconómico, sino uno del tipo político constitucional y cultural-ideológico. En otras palabras, ese tipo de revolución no delimita la transición de un modo de producción a otro - como por ejemplo de uno feudal a otro burgués - o de una ola de desarrollo económico a otra ola - como por ejemplo de una mercantil a otra capitalista o de una tradicional a otra moderna - aunque ese tipo de transformaciones están de algún modo involucradas en una revolución. Sin embargo, una gran revolución es esencialmente la crisis general de la totalidad de un sistema nacional".

Las revoluciones "apropiadamente descriptas como guerras internas", "reordenan las coordenadas de la legitimidad en la res publica, sellan el final de antiguos regímenes e inauguran nuevos órdenes, y marcan el pivote de una era a otra". Como las guerras, las revoluciones "precipitan la competencia política en violencia abierta, legitimando de esta manera métodos que normalmente son la antítesis de la existencia civilizada. Y los momentos revolucionarios fundadores ... fueron todos actos violentos presagio de una coerción continua".

Malia repasa, analiza y critica diversos estudios acerca de la revolución, deteniéndose en los análisis de Crane Buton, Charles Tilly, Banington Moore, Theda Skopol y Georges Lefebvre, y resaltando los aportes de los análisis de Tocqueville y Weber. De este último rescata particularmente que "la cultura, y en particular la religión, es la primera base de la unicidad europea". Su análisis ayuda a relacionar personajes, acontecimientos, procesos históricos, y sobre todo la importancia, la fuerza y el impacto de la lucha de las ideas.

El muro cayó, la revolución continúa

Lejos de ser la revolución un objeto de estudio o análisis meramente académico, sobre todo a partir de la "caída" del imperio soviético, la expansión geográfica hacia China, Corea, Vietnam, Camboya, Cuba, Nicaragua, etc. nos muestran que está lejos de haberse extinguido del curso de la historia. El entusiasmo de Chávez en Venezuela (****) y de Morales en Bolivia, aplicados en destruir la sociedad democrática para reemplazarla por un "socialismo del siglo XXI" así lo muestran.

El avance más importante y más difícil de revertir quizás sea el de la revolución cultural, consistente en el abandono paulatino de los fundamentos de la sociedad occidental, y su reemplazo por un sistema de valores invertidos en los que el velamen queda sumergido, la quilla al viento, y la humanidad encerrada en el casco.

Esto se percibe claramente si se pasa del análisis de Martín Malia a la visión desarrollada desde la cárcel por Gramsci, no mencionado en el libro de Malia sobre la revolución.

Gramsci de algún modo "actualiza" el marxismo leninismo clásico desarrollando sus teorías sobre la "hegemonía cultural", que lleva al dominio del hombre no solo mediante la fuerza, sino a través del consentimiento. Así como para Lenin la revolución cultural y la reforma intelectual y moral de las masas sucede luego de conquistado el poder, para Gramsci sucede antes, y se transforman primero las conciencias para luego tomar el poder. De este modo, la fuerza pasa no solo a través de los partidos y movimientos revolucionarios, sino también a través de las organizaciones populares, "que representan como las "trincheras" y las fortificaciones permanentes de la guerra de posiciones". (Cuadernos, III)

Más allá de convertir al gramscismo en tema específico de análisis, queda claro que para los cultores de la revolución el principal problema pasa a ser la revolución en las creencias, y la demolición de un orden creado a lo largo de los siglos sobre la sólida base judeo cristiana que se fundió con lo mejor de la herencia intelectual griega e institucional romana para formar lo que fue el mundo occidental.

Desconstruyendo la religión, las instituciones, el orden jurídico, las costumbres, la familia, se habrá dominado el corazón del hombre. Y dominado el corazón del hombre, la revolución habrá ganado la guerra.

Luego de Gramsci, el proceso revolucionario continúa en lo que se denomina la "radicalización de la democracia" a través de la generación y capitalización de los conflictos llevados a cabo mediante reivindicaciones diversas, movimientos populares de masas, asambleas y diversos organismos, y a través de la constitución de redes globalizadas que internacionalizan los conflictos y logran el poder desde adentro y desde afuera de los propios países. Cuando los contornos de la república se desdibujan, cuando la democracia se vacía de contenido, cuando se vacían las instituciones, se está en presencia de victorias de la revolución. Cuando a una demanda antinatural como la solicitud el cambio de sexo de una mujer nacida con todos los atributos de mujer, la sociedad responde con una operación de cirugía "estética" legalmente efectuada, se puede proceder a cambiar su sexo "legal" en el registro civil, se puede efectuar su "casamiento" con otra mujer, y se le permite que adopte un hijo como "padre", ("cada demanda genera un derecho y el estado tiene la obligación de satisfacerla", especialmente si proviene de la "comunidad" gay-lesbica-travesti-transexual-bisexual-intersexual ), también se está en presencia de victorias de la revolución.

La violencia, y aún la violencia extrema a veces solo es necesaria en el momento de la toma completa del poder, pero es mucho mas fácil ir demoliendo al adversario en una lucha en la que ni el mismo sabe contra quién está luchando ni quienes son sus verdaderos aliados y sus verdaderos enemigos. Una lucha en la que el mismo se desarma; abandona sus "trincheras", y entrega sus "fortificaciones" en una retirada continua y desordenada.

No alcanza para enfrentar semejante desafío un mero análisis pragmático de la economía y de la política. Hay que entender el fenómeno de la revolución, que va mucho más allá de las explosiones históricas que son las que mas impresionan y llaman la atención. La memoria de mas de cien millones de víctimas que perdieron la vida en el siglo XX deberían pesar en nuestras consciencias.

En la medida en que el hombre occidental -que son de hecho cientos de millones de personas- vaya perdiendo sus principios y convicciones milenarias, no sepa porqué vive, no esté seguro acerca de la esencia del matrimonio y de la familia, no asuma la educación como responsabilidad que los padres no pueden delegar al estado, no tenga consciencia de sus responsabilidades morales y cívicas, no se plantee con seriedad el fin del uso de su propia libertad, habrá debilitado y abandonado sus "trincheras" y sus "fortificaciones". En síntesis, habrá perdido la guerra, en el marco de una paz aparente y de una violencia esterilizada.

Frente a este panorama tampoco alcanza la llamada « contrarevolución », puesto que un tipo de sociedad no se define existencialmente en contraposición a otro. De allí la necesidad de volver una y otra vez sobre aquellos aspectos constitutivos de identidad que están siendo erosionados. Los principios y valores que inspiraron nuestra Constitución de 1853 siguen siendo válidos. La verdad existe y puede ser alcanzada por la recta razón. El bién común puede ser definido. La naturaleza humana no es moldeable como la masilla y cuando no se respeta su esencia las consecuencias se dejan ver rapidamente.

Pese a todo lo expuesto, un futuro mejor es posible. Sólo requiere el desarrollo de una visión adaptada a las necesidades de la época, y estar dispuesto a pagar el precio que implica ir detrás de ella. Es un problema a resolver. Un desafío urgente que debe ser asumido, so pena de dejar avanzar aún más el fermento revolucionario, y sufrir las consecuencias, o aún evitándolas para nosotros mismos, dejarles un mundo peor a quienes nos sucedan.

(*) http://ar.f528.mail.yahoo.com/ym/Compose?To=plopezherrera@gmail.com
(**)Malia obtuvo su licenciatura en francés de Universidad Yale en 1944 y un Master y Doctorado en Filosofía en historia de la Universidad de Harvard en 1947 y 1951. Fue profesor de historia ayudante en Harvard a partir de 1954 hasta 1958 y ayudante especial para adquisiciones de libros rusos en la Biblioteca de Congreso en Washington, D.C., antes de afiliarse a la facultad de Berkeley UC en 1958. Los trabajos principales de Malia incluyen "Rusia bajo Ojos Occidentales," (1990), que la Revisión de Libros del New York Times llamó "el libro más profundo publicado en cualquier lengua hasta ahora sobre el lugar de Rusia en la historia intelectual y política europea." Sus otros trabajos incluyen "la Tragedia soviética: una Historia del Socialismo en Rusia, 1917-1991" (1994) "y Alexander Herzen y el Nacimiento de Socialismo ruso 1812-1855" (1961), considerado como una obra maestra. Carlos Semprún dirá de el: " Malia fue anticomunista, y por lo tanto antimarxista, como Dios manda, o sea, en nombre de la libertad y de la democracia".(***) History's Locomotives, Revolutions and the making of the modern world, por Martin Milia, Yale University Press, 2006
(****) "Durante el programa semanal Aló Presidente, el pasado domingo 22 de abril, el Presidente Hugo Chávez invitó a los venezolanos a estudiar los escritos del revolucionario ruso León Trotsky, y especialmente lo expresado por éste en el folleto El Programa de Transición, programa de acción elaborado por Trotsky y aprobado en el Congreso Fundacional de la Cuarta Internacional en 1938 en Chile, el cual es una de las bases fundamentales de la corriente trotskista." : "Bueno, aquí están dadas las condiciones, yo creo que ese pensamiento o esa reflexión de Trotsky es útil para el momento que estamos viviendo, aquí las condiciones están dadas, en Venezuela y en América Latina. No me voy a meter con Europa en este momento, ni con Asia. Ahí hay otras realidades, otros tiempos, otras dinámicas, pero en América Latina están dadas las condiciones, y en Venezuela pero por supuesto, para hacer una verdadera revolución."

viernes, mayo 04, 2007

Esperando el tsunami, o el temor de la ingobernabilidad


No los une el amor ni los unirá el espanto.


Desde mucho tiempo atrás hay quienes repiten en nuestro país que lo mejor es enemigo de lo bueno, y que la política es el arte de lo posible. Esas meras y repetidas auto justificaciones de opciones por males menores, alimentadas muchas veces por un pragmatismo barato, van transformando de a poco a esos males menores en un gran mal mayor.

Los resultados de la utilización de esos criterios saltan a la vista día tras día y hora tras hora, mientras nos deslizamos por la pendiente que nos lleva a un nuevo abismo que nos empeñamos en disimular o negar.

Repitiendo hasta el hartazgo frases tipo “la Argentina siempre fue así” o “los países no se suicidan” o “cada x años acá hay una crisis y hay que actuar teniendo en cuenta ese destino ineluctable”, seguimos viviendo nuestras vidas esquivando la responsabilidad de hacer algo mejor que lo que está a la vista. Por sus obras los conoceréis ... y nos conocerán.

Mientras tanto, la idea de la búsqueda de la verdad, del conocimiento y del bien común como guías del pensamiento y de la acción política parecen ir quedado en el olvido.

La sociedad humana se desliza siempre por un eje que tiene dos extremos: en uno esta la organización y el orden y en el otro la anarquía y el caos. La cohesión de los grupos hacia uno u otro extremo se realiza a partir de los criterios de conducta individual y social que adapten los dirigentes político-sociales.

En una sociedad totalitaria, la cohesión está dada por la fuerza bruta. En una sociedad de hombres libres y civilizados, la cohesión la da recta razón, la virtud y la fuerza de la ley y de las instituciones. En una sociedad de cobardes, la cohesión la da el temor y el pragmatismo. Pero es esta última una cohesión débil, sin dirección precisa y egoísta. “¡No tengáis miedo!” (suenan todavía para nosotros las palabras de Juan Pablo II) ...

Quién conozca aún someramente la historia argentina, o simplemente haya vivido lo suficiente y contemplado la realidad sin anteojeras, coincidirá en que la coherencia social hace mucho que no está guiada por la recta razón. Ni siquiera quienes están del mismo bando se animan a plantear rectamente entre sí los criterios básicos de una asociación política.

Menos aún está guiada la coherencia social por la virtud, palabra que carece de significado para la mayoría de la dirigencia, tanto en el orden político como probablemente también para muchos en el orden personal. Si fuéramos de otra forma, otra sería la realidad. Y de lo que se trata es de ser, no de parecer.

Sea que cada uno de nosotros, como persona, empresa o sector de la actividad humana dependamos del estado o de nuestro propio accionar privado, todos tememos perder nuestros logros, nuestro patrimonio, nuestros privilegios o nuestra ubicación social, haya sido éstos logrados a costa de un trabajo honesto o deshonesto.

¿Y qué puede salir de éstas, nuestras filas, de una derecha que ni se anima ni a pensarse y mucho menos a definirse a definirse como tal, cada vez mas mezcla de Museta y de Mimí?. Solo se ven pensamientos de arrabal y mezquinas luchas por posicionamientos atrás de ideas que en muchos casos se saben incompatibles desde el vamos por personajes de conductas personales muy diferentes, No nos une el amor ni nos unirá el espanto. Y “al arrullo funeral de un bandoneón” nos estamos muriendo ... ¡Ay Argentina, como dueles! ...

La dirigencia real, que no sale en los diarios todos los días, está cohesionada meramente por el prudente temor a la ingobernabilidad. Y aunque no lo digamos, todos estamos esperando el próximo tsunami, preparándonos individualmente para estar lo mas lejos posible de la onda de choque o para que esta nos provoque el menor daño posible.

Nos debatimos entre una mediocridad asfixiante y una telaraña totalitaria que nos asfixia de a poco. Y “mientras nos matamos difiriendo la vida para otro momento, el verdadero deber, en las sombras, espera a la voluntad” (**).

(*) Miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853 - plopezherrera@gmail.com
(**) Sully Prudhomme (1839-1907)

miércoles, marzo 21, 2007

Política de precios, razones de un fracaso


Y si hay algo que muestra que “el rey está desnudo” es su fracaso con la política de precios. Aunque la pulmonía caerá sobre el sufrido país y no sobre el mismo ... Si no fuera descortés dirigirse al presidente en términos familiares, uno se sentiría tentado de decirle algo como “¡niño, deja ya de jugar con la pelota!”.

Tiene éxito Kirchner en hacerle pensar a la población que manejan la economía Moreno y Miceli cuando en realidad es el mismo presidente-ministro quién está a cargo. Cuando se observa en estos días el al secretario intentando que la merluza no supere los $ 10, mientras simultáneamente está en las pescaderías a $ 15, se constata la inutilidad de las llamadas a la madrugada del secretario, de las vejaciones a empresarios y funcionarios de empresas privadas y de las “visitas” impositivas. En los corrillos del medio empresario, ya es una capitis diminutio no haber tenido algún tipo de contacto con el secretario, y no poder lucirse entre colegas con algún detalle escatológico de las entrevistas mantenidas.

Con fines demagógicos y electoralistas, el presidente-ministro forzó mediante presiones indebidas convenios de precios. No funcionó. Aumentó la presión impidiendo o dificultando las exportaciones de los productos del agro. No funcionó. Aumentó retenciones y creó nuevos, arbitrarios e incomprensibles subsidios. No funcionó. Intervino en el mercado de Liniers, primero atacando los consignatarios y luego intentando que todo se vendiera por allí a precios arbitrarios. No funcionó. ¿Quién se acuerda ya de los intendentes convocados para controlar los precios locales? Tampoco funcionó.


Un sistema de precios distorsionados es injusto, e introduce distorsiones. El congelamiento de tarifas de servicios públicos no puede ser eterno. Esto hace inseguro al país y nada atractivo para las necesarias inversiones. Y como mínimo aumenta la rentabilidad requerida dado que es necesario acortar los plazos de recupero del capital en previsión de eventuales crisis, se produzcan estas o no. El propio responsable del gremio Luz y Fuerza acaba de reunirse con el presidente, previniéndole de la falta de inversiones en el sector energético necesaria para abastecer a la demanda, mientras le informaba que van por el 20 “y pico” por ciento de aumento de sueldos.

El “modelo argentino”

Resulta poco relevante intentar poner un nombre a ese conjunto de medidas que se insiste en llamar desde el gobierno, el “modelo argentino”. El correcto funcionamiento de cualquier sistema económico se basa en la confianza y en la posibilidad de prever lo previsible. Hasta ahora, los operadores económicos han confiado en el favorable “viento de cola” que viene de afuera, y prevén que se podrá por un tiempo mantener un tipo de cambio que les garantice una especie de convertibilidad de hecho en el orden de 3 a 1. Pero ninguna de ambas condiciones hacen al gobierno confiable y previsible a largo plazo, ni configuran un “modelo” digno de ese nombre.

Si el gobierno fuera estructuralmente solvente, acumularía las reservas que necesita sin necesidad de emitir deuda. Juan Carlos de Pablo explicaba en un artículo reciente (**) que “el superávit fiscal es de caja, está montado en un extraordinario aumento del gasto público y financiado con impuestos distorsivos”. Si el gobierno no cobrara impuestos distorsivos -en el zoológico fiscal- fácilmente entraría en déficit, con las consecuencias que en cadena derivarían de ese hecho.

El gobierno no es confiable

Para todos los operadores de la cadena agroalimentaria y exportadora el gobierno es no confiable, salvo para los que forman parte de los sectores libres de presión gubernamental que son acusados de quedarse con las diferencias entre los menores precios que reciben los productores y los precios al consumidor que no cesan de aumentar.

Si se clasificara a los agentes económicos en “prudentes”, “muy solventes y con capacidad de aguante”, “aprovechadores” , “pescadores especializados en aguas turbias”, “sufrientes damnificados”, “cobardes” y “traidores” se explicaría fácilmente la división de empresas, grupos económicos, y entidades gremiales empresarias frente a “Big Brother”.

La división empresaria, en la que todos terminan desconfiando de todos, es el caldo de cultivo ideal para que cada uno intente protegerse de acuerdo a su imaginación con aumentos preventivos, sobreprecios ocultos, operaciones en negro, cuotas extraordinarias, facturación de operaciones inexistentes o sobrevaluadas, etc. etc. Siempre fue así y siempre lo será, con Kirchner o sin Kirchner.

Los que pierden son la transparencia y los consumidores. A la larga, todos. Y lo que todos pueden prever y confiar, es que a cada nuevo episodio, el gobierno de Kirchner intentará redoblar la apuesta y apretar cada vez más en vez de relajar la presión.

INDEC, la frutilla del postre ...

A toda esta manipulación ineficaz, ineficiente y patoteril sobre los agentes económicos para controlar los precios, se le agrega la arbitraria y maleva intervención en el INDEC, que entre otros efectos elimina un parámetro de referencia esencial para medir la rentabilidad de cualquier inversión o emprendimiento. Un factor adicional que agrega desconfianza e incertidumbre, con el agravante que el propio gobierno pierde la valiosa referencia de los índices bien construidos. Es como si un navegante en el medio del mar, arrojara la única brújula de que dispone por la borda: suicida.

Todos los agentes económicos no pueden operar fluidamente con la permanente necesidad de especialistas que descifren la deformación de los índices para tomar decisiones de precios. Las grandes empresas los tienen, pero cuando los análisis se compliquen las decisiones de ajustes de precio comenzarán a incluir el “por las dudas” para cubrirse, con lo que se introducirán cada vez más deformaciones en un sistema cada vez mas proclive a salirse de control.

El INDEC medirá en adelante los precios acordados o congelados. Otro pequeño “premio” para el gobierno al reducir el ajuste de capital del 40 % de la deuda publica que ajusta por CER. De hecho, otro mini-default parcial de estos bonos: solapado, arbitrario, abusivo y no negociado. Hay quienes le restan importancia porque el impacto en las cuentas de este año no es enormemente significativo. Y para los “traders” no es dramático mientras el rendimiento de los bonos sea real en dólares y superior a otras alternativas de inversión, pero llorarán amargamente lo que hoy callan si las variables se mueven en un sentido desfavorable. Para inversores de fondos de inversión y eventuales jubilados con fondos de AFJP: pérdida seca, mientras se habla también sobre la posibilidad de fondear en parte el “Banco del Sur” con dinero de las AFJP ... La seguridad jurídica en todo esto, bien gracias.

Elevación de los salarios, mas nafta al fuego

La mezcla de menor inversión con alegres aumentos de salarios, que de hecho convalidarán entre un 15 y un 20 % de aumento del costo de vida, ejercerán a su vez presión adicional sobre los precios. Anticipándose, el presidente agrega otra deformación más: el aumento electoralista a favor del “pollo” Filmus de salarios a los docentes del 24 % mientras Moreno aprieta a los colegios privados para que no suban las cuotas. Resultado: aumento del gasto y explosión de huelgas y movilizaciones en medio país. Y atrás vienen las paritarias negociadas sin pisos ni techos, especialmente con los camioneros. Luego los metalúrgicos, los bancarios, etc. etc.

Nadie desea suicidarse, y los sindicalistas menos que nadie. Y así como la base de los políticos la constituyen los votantes, la de los sindicalistas está formada por los afiliados.
Y así como Kirchner cuenta 200/300.000 productores agropecuarios versus millones de votantes asalariados y privilegia a estos últimos, lo mismo debe hacer Moyano y sus “compañeros-dirigentes” para que sea “con los dirigentes a la cabeza” y no “con la cabeza de los dirigentes”.

Otras intervenciones arbitrarias y deformantes

El congelamiento de precios de combustibles ha expulsado del sistema económico a cientos de estaciones de servicio. Súmese la prohibición transitoria de exportaciones de trigo y harina para forzar el congelamiento del pan, con la correlativa disminución de retenciones que afectará por otro lado las necesidades de caja del propio gobierno y la atención de mercados duramente ganados, habiendo forzado además a los agricultores a malvender una parte sustancial de la cosecha de trigo, lo que habría transferido la rentabilidad de los productores a los exportadores ...

Aprietes a los ganaderos y consignatarios. Luego precios máximos en Liniers, y el mercado desplazándose a las ferias del interior y a ventas directas, saltando las barreras... y el peceto, la tapa de asado y el matambre subieron más del 20 %. Lo que no consiguió vencer ni Perón, no lo hizo Kirchner con Moreno. Conclusión: peleas entre productores, exportadores, distribuidores, y el mismo problema de precios sin resolver.

Se equivoca el gobierno si cree que con su intervención a las cadenas de Coto financiando pérdidas con dinero de bancos oficiales logrará introducirse en el sistema de comercialización para mejor conocerlo y controlarlo. Y además corre el riesgo que el Coto de Kirchner se transforma en lo que fue el Yoma de Menem con el Banco Nación. El mercado ganará la pulseada y luego se contarán las bajas: pérdidas de los bancos oficiales y el mismo problema de precios ...

Soluciones por favor ...

La solución sin embargo, no es fácil, ni gratis. Si el gobierno dejara flotar el peso para bajar la cotización del dólar y subiera las tasas, se encontraría de lleno con un problema de ingresos. En efecto: disminuirían las retenciones por derechos de exportación y la recaudación impositiva del sector por pérdida de rentabilidad.

Por supuesto que la normalización del INDEC sería indispensable. Y debería incluir la reconstrucción transparente de los índices de enero y febrero. El problema es que probablemente el gobierno no quiera recuperar su brújula.

La deformación de los hechos y la desinformación activa a la que estamos sometidos, plantea serias dudas ante lo que se presenta como un “triunfo” de Miceli, una funcionaria que defiende en estos días sin reírse la “inflación oficial” en el BID: "la inflación medida por el índice de precios al consumidor fue de 9,8 por ciento y los precios mayoristas aumentaron 7,1 por ciento, ambos inferiores a los de 2005". ¡Que fácil parece todo en los discursos! Solamente con el exorbitante aumento de recaudación del IVA del último año se explica la falsedad de la “inflación oficial”.

Para la funcionaria es fácil describir con gozo el manejo de la inflación por el gobierno, mediante “cuatro instrumentos: manejo prudente de la demanda agregada; amortiguación de los shocks de precios externos mediante políticas de comercio exterior; coordinación de expectativas de productores consumidores y trabajadores mediante acuerdos de precios y políticas de ingresos; y apoyo a la inversión privada.”

La Licenciada Miceli tiene razón al destacar “la contundente previsibilidad de la economía argentina”. Es contundentemente previsible que la tendencia al alza de los precios no se va a alterar, si como afirma en discursó xenófobo, no van “a ceder a las presiones de los países centrales” y van a seguir haciendo lo mismo. No alcanzarán los Morenos para perseguir almaceneros, fruteros, quinteros, carniceros, agricultores, transportistas, distribuidores, supermercadistas, etc. etc.

Hay quien afirma que el superávit fiscal evita al estado pedir plata a los bancos. La permanente emisión de Nobac y Lebac es endeudamiento y si bien permite aumentar las reservas, se lo hace comprando dólares a un tipo de cambio artificialmente alto. Puede hacerse por la necesidad de los grandes agentes económicos de invertir su liquidez en moneda local. ¿Quién ha calculado el costo total incurrido en el sobreprecio desde que comenzaron a hacerlo?.

La historia muestra que nada dura para siempre. En un contexto más difícil, no es imaginable que -llegado el caso- salga el banco central a vender dólares masiva y alegremente para que empresas y bancos pasen de una posición en pesos a otra de dólares. Lo previsible es que el gobierno dará prioridad a la defensa de su margen de maniobras, como ha pasado siempre.

Conclusiones

De un remolino se puede escapar cuando se está en sus bordes externos. La espiral inflacionaria funciona como un remolino. Cuando se deriva hacia el centro del mismo, la fuerza es irresistible y la salvación depende del aire que se disponga en los pulmones para aguantar la forzosa inmersión. Deberían recordar los políticos populistas que son las capas más desfavorecidas de la población quienes tienen menos “aire” en los pulmones. De esto se trata en las recurrentes crisis argentinas.

En definitiva, la falta de libertad por la que no luchamos terminará siendo más cara para todos : estado, empresas y particulares. Si el gobierno no reacciona gobernándose por la razón, luego será tarde. Pero cuando estemos ocupados intentando salir de nuevas crisis, Kirchner, Moreno y Miceli estarán lejos ...

La situación no parece dramática en el corto plazo. Pero las deformaciones que se introducen estructuralmente en la economía como subsidios, aumentos de salarios no ligados a la productividad, obra pública, jubilaciones anticipadas, y las múltiples deformaciones en el sistema de precios, muestran un presidente aparentemente fuerte, pero en realidad débil, que cede a la presión de sus propios “socios”. Esto, en un país en el que cada uno se quiere “salvar” sin importarle del conjunto, se paga con inflación.

El mercado no es una “mano negra” que responde a obscuros intereses: es simplemente el lugar en el que la demanda real es la que convalida el nivel de precios, con mayor autoridad que cualquier gobierno. Nadie puede vender a un precio excesivo si no hay quién lo pague. Y para que los precios bajen hace falta mayor oferta. Esta depende de la inversión faltante, que no existirá mientras no haya confianza y previsibilidad.

Con el fracaso de su política de precios, el rey Kirchner esta mostrando su desnudez. Que no se sorprenda si en algún barquinazo provocado por alguna causa no previsible, se le va de las manos el volante. Muchos temen que llegue ese momento, en que las realidades conducentes lo obligarían a tomar el aceite de ricino. Algunos esperan una nueva crisis con caja abundante para hacer nuevos negocios. Casi todos callan y aguantan pensando que no hacer olas es el mal menor.

Un país así, quizás merezca los gobernantes que tiene. Tal vez fuese mejor gritar “¡el presidente está desnudo...!”, y hacerlo ver la realidad de una vez por todas.

(*) Miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853 –
pablolopezherrera@yahoo.com.ar - www.pablolopezherrera.blogspot.com

(**) Revista Fortuna 27-1-2007, Pág. 24


jueves, febrero 15, 2007

Desafíos para la derecha republicana

Huxley, Orwell ... y Kirchner

La dificultad de la necesaria vigencia en el terreno político del ideario originado en la cultura judeo-cristiana y griego-romana no es una novedad. De hecho, el espacio para la aplicación de estas ideas se ha ido reduciendo cada vez más, aunque concuerden con las exigencias de la propia naturaleza humana. Por razones de simplificación, llamaremos “derecha” al espacio mencionado, e “izquierda” al espacio originado en la cultura platónico-hegeliano-marxista.

El espacio de las ideas es la mente

Parte del problema reside en el diferente reconocimiento social que tienen izquierdas y derechas, y el consecuente complejo de identidad de las segundas. Otra parte es lisa y llanamente la falta de identidad del “político-promedio” o la abdicación de su identidad en un mundo mediático gobernado por ideas no expresadas, por imágenes e impulsos.

El izquierdista no tiene ningún empacho en proclamarse llanamente de izquierda o progresista, aunque ambos términos incluyan tanto al trotskista revolucionario como al socialista liberal, porque es socialmente y mediaticamente aceptable proclamarse progresista o de izquierda.

El derechista “democrático” en cambio -cuando se anima a reconocerse como tal- siente la necesidad de aclarar que es de “centro-derecha” para intentar ahuyentar los malos espíritus y que no lo juzguen a priori como “facho”. Y por cierto que no logra exorcizar los demonios. Uno de los logros de la izquierda es que “izquierdista” no evoca espontáneamente a Lenin, Stalin, Fidel Castro o a Pol Pot como “derechista” evoca implícitamente a Hitler, aunque “... nadie ignora sin embargo después de Hannah Arendt, que las estructuras mentales del totalitarismo marxista o nazi son exactamente las mismas” (**).

Al derechista se le toma examen. Se sospecha de el. Se lo tolera siempre y cuando no afirme públicamente sus convicciones. Tiene que demostrarlo todo. Y aunque lo haya demostrado, no se le cree. El izquierdista no tiene que justificar nada. Aunque tenga las manos manchadas de sangre inocente será considerado un utópico, cuando no un defensor de la libertad, por definición.

Luego de quinientos años de predica disolvente, nadie osaría llamar al “siglo de las luces” “siglo de las sombras”, o al triunfo “de la diosa razón” “triunfo de los demonios de la sinrazón”. El mal está hecho y el desafío es monumental. Ortega decía que el hombre está hecho para los problemas y para vencer las dificultades; que el día que no las hubiera, no habría motivación.

Al toro ...

Lo cierto es que a partir de las ideas que dieron origen a la revolución francesa, se fue generando una cultura que a conseguido dar legitimidad social aglutinante a los que siguen creyendo en el autoritarismo de la utopía materialista e ilegitimidad social dispersante a quienes defienden la verdadera libertad del hombre. El siglo XX fue la culminación wagneriana de esa cultura, y el siglo XXI todavía no ha mostrado una salida clara y limpia ni de la segunda guerra mundial, ni del comunismo ruso y chino hacia sistemas de libertad política plena.

Decía Soljenitsyne antes que cayera la cortina de hierro que aunque el comunismo terminara, el materialismo occidental seguiría produciendo una sociedad decadente. En parte vivimos una “felicidad” sustentada en una expansión económica que parece sin límites y que durará lo que dure el “mercado de colocación de activos soberanos” como se denomina actualmente al mercado de deuda de los países, y el precario y pacífico equilibrio en la satisfacción de las necesidades energéticas de los consumidores globales.

Un mundo feliz

¿Cómo se fueron induciendo los cambios culturales, por los que hoy quién quiere proclamar sus convicciones tiene la impresión de ser un animal acorralado?

Huxley analiza en “Un mundo feliz” la sociedad norteamericana de los años 30 -EEUU y Europa occidental vivían la burbuja pre-guerra 1939-45- y describe una sociedad dictatorial en la que lográndose una alegría ilusoria y artificial a partir de una droga, se podía soportar la ausencia de libertad, sin necesidad de manipulación del lenguaje ni de lavados de cerebro. En esa sociedad, el equilibrio se lograba a través de un sistema económico creado artificialmente.

En su mundo, una utopía científica, el precio a pagar por la felicidad es la eliminación de algunos pilares de la cultura tradicional: maternidad, hogar, familia, libertad y el amor al prójimo (y a la familia). La sociedad, gobernada por una dictadura protectora al servicio de una oligarquía, adopta el conformismo amoral y hedonista con una utopía, descripta como una felicidad falsa. El estado determina todos los aspectos de la vida individual, en función de los intereses de la sociedad. La verdadera lealtad, es con el estado, cuyo aparato maneja todo a través de mecanismos de control y manipulación. El mundo “civilizado” es el mundo de la producción y del consumo. Los mecanismos de control social y manipulación en “Un mundo feliz” consisten en el uso de las “alegrías artificiales” provocadas por las drogas y los medicamentos. Con ello basta para controlar al individuo y convertirlo en sujeto de manipulación.

Pero la mejor descripción de la manipulación del lenguaje y el lavado de cerebro son descriptos con mayor lucidez aún treinta años mas tarde de “Un mundo feliz”, en 1958. Transcurrido Hitler, y conocidas las consecuencias del marxismo comunista, describe Huxley con claridad en una nueva obra el trasfondo y el mecanismo de manipulación ideológica con el que siguen manejando a las masas con la utilización demagógica de la comunicación y la propaganda los dictadores, aprendices e imitadores.

Afirma Huxley en “Nueva visita a un Mundo Feliz”: que "En relación con la propaganda, los antiguos abogados de la instrucción universal y la prensa libre preveían únicamente dos posibilidades: la propaganda podía ser cierta o podía ser falsa. No previeron lo que en realidad ha sucedido, sobre todo en nuestras democracias capitalistas occidentales: el desarrollo de una vasta industria de comunicaciones en masa, interesada principalmente, no en lo cierto ni en lo falso, sino en lo irreal, en lo más o menos totalmente fuera de lugar. En pocas palabras, no tuvieron en cuenta el casi infinito apetito de distracciones que tiene el hombre." .... "La finalidad de Hitler era en primer lugar mover a las masas y, luego, una vez apartadas las masas de sus fidelidades y su moral tradicionales, imponerles (con el hipnotizado consentimiento de la mayoría) un nuevo orden autoritario de propia creación personal. "

La lección para el dictador es clara: "el propagandista demagógico debe ser consecuentemente dogmático. Todas sus declaraciones deben hacerse sin calificación alguna. No hay grises en su cuadro del mundo: todo es diabólicamente negro o celestialmente blanco. Como dijo Hitler, el propagandista debe adoptar 'una actitud sistemáticamente unilateral frente a cualquier problema que aborde'. Nunca debe admitir que tal vez esté equivocado o que las personas con una opinión distinta tal vez tengan parcialmente razón. No se debe discutir con los adversarios: hay que atacarlos, callarlos a gritos o, si molestan demasiado, liquidarlos. El intelectual moralmente remilgado, tal vez se escandalice de una cosa así. Pero las masas siempre están convencidas de que 'el derecho está de parte del agresor activo'."

1984

Los mecanismos descriptos por Huxley fueron y son ampliamente utilizados por las dictaduras tanto de tinte marxista como nacionalista. El propósito fue y es la manipulación y el control. La “ingeniería social” relatada en “Un mondo feliz” adquiere mayor refinamiento con los mecanismos de los que trata George Orwell en “1984”, que posibilitan trabajar sobre la percepción que tiene la gente de la realidad, dándole un contenido arbitrario e irracional.

El protagonista de Orwell, Winston trabaja en el Ministerio de la Verdad, que depende del Gobernante Partido Interior en cuya cima está el Gran Hermano. El objetivo del organismo consiste en falsear la realidad y manipular la opinión pública. Y aquí aparece la función de los medios de comunicación como instrumentos de dominación: Winston debe trabajar la prensa haciendo que los contenidos molestos se adapten a la verdad oficial, o desaparezcan. Y como lo que no se sabe no existe para la mente, las noticias incómodas para el poder pasan a ser no-noticias y así los hechos reales se transforman en inexistentes.

Si “el lenguaje determina la estructura del pensamiento humano” hay que crear un lenguaje en el que los significados serán los que el partido gobernante decida. Este lenguaje será utilizado por el Partido para modelar las mentes de los súbditos del Gran Hermano. Así el “pensar”se transformará en “doblepensar”. Así lo blanco puede ser negro y lo negro blanco. El buen ciudadano será el buen doblepensador , que podrá pensar sin violentarse que lo blanco es negro y que lo negro es blanco, y sostenerlo. El clásico principio de lógica aristotélica de no contradicción, por el cual una cosa no puede ser ella y su contrario simultáneamente vuela en pedazos.

Lo que no se nombra, no existe más. Al desaparecer el uso de muchas palabras, desaparece el concepto que está atrás de la cabeza de la gente. Al dejar de existir el concepto de libertad, uno de los eslóganes del partido será “la libertad es la esclavitud”. El ministerio de la abundancia será el de la escasez y el de la paz será el de la guerra , el del amor será el de la coacción y el de la verdad será el de la mentira.

Las personas también pueden dejar de existir de un modo semejante. Quien deja de ser nombrado, no existe más. El que es “ninguneado” por el poder deja de existir. El que cae en desgracia y desaparece de los medios, desaparece de las mentes.

Una sociedad semejante debe ser cerrada, inmune a la influencia externa. El factor de cohesión, suprimido el amor, será el odio al extraño, al contrario, al que se vende al extranjero y al extranjero mismo. Todos los días habrán dos minutos de odio contra Emmanuel Goldstein, el enemigo de Oceanía, del Partido y del Gran Hermano. En un orden general la guerra tendrá varios enemigos claramente definidos: el enemigo físico e ideológico, el que piensa distinto de lo querido por el partido, la verdad (reemplazada por los contenidos del caso), y las costumbres.

Por el contrario, todo lo bueno es obra del Gran Hermano, a quien hay que agradecer continuamente el bienestar conseguido. Y la forma de sumisión social es el acatamiento obligatorio de los tres eslóganes del partido: La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza.

La resultante será un individuo incapaz de pensar por sí mismo. La opinión pública no existe, y es reemplazada por la opinión publicada. Y el estado no tiene que convencer a nadie. Solo tiene que publicar ... Y el pasado, si no es conveniente, también se modifica. Si las cifras no son favorables, se cambian, si los hechos no han sido convenientes, se borran de la memoria. Como dice Huxley, “el que controla el pasado, controla el futuro”

Kirchnerlandia

Como también dijo Huxley que “los medios empleados determinan la naturaleza de los fines obtenidos”, me he dedicado con cierto detalle a sus escritos y a Orwell, porque en estos días he recibido una nota de “Síntesis Digital” (***) con un análisis del uso de los medios en nuestro país que me remitió en el acto a “Un mundo feliz” (dictadura del materialismo hedonista) y a “1984” (dictadura ideológica).

En la mencionada nota se describe una nueva forma de censura, por la cual se pasa de la información a la desinformación con un método similar al de Orwell: inundando “las informaciones esenciales con un diluvio de noticias insignificantes difundidas por una multitud de medios con contenidos similares. Esto permite a la nueva censura de tener todas las apariencias de la pluralidad y de la democracia. Esta estrategia del entretenimiento y distracción se aplica en primer lugar a los noticieros televisados, principal fuente de información publica.”

Así se pasa de informar a desinformar: “Los noticieros televisados no contienen casi información. Se siguen llamando "Noticieros" lo que debería en realidad llamarse "magazines o revistas". Un noticiero contiene de promedio máximo 2 a 3 minutos de información. El resto esta constituido de reportajes anecdóticos, de hechos diversos, de micro-sondeos en la calle y de reality-shows sobre la vida cotidiana.”

Y también se puede censurar sin necesidad de censores: “Toda la estrategia de la censura kirchnerista reside en el envío o no envío de órdenes de publicidad de cuantiosas cifras con recursos del Estado. Los acontecimientos importantes son tratados bajo el ángulo de "revista". Así, un hecho político trascendente dará lugar a una entrevista sin preguntas que molesten al funcionario de turno, a imágenes de autos oficiales y los saludos delante de un edificio, pero ninguna información, ningún análisis a propósito de los temas discutidos.
Asimismo, un hecho policial será tratado por micro-sondeos en la calle sobre los lugares del drama, con las impresiones y testimonios de los transeúntes, o la entrevista a un policía.
A estas insignificancias se añade el deporte, los hechos diversos, los reportajes pintorescos, sin olvidar las publicidades disfrazadas por productos culturales haciendo el objeto de una campaña (espectáculos, películas, libros, discos...).”

Además, la forma de presentación de la información, se realiza de un modo desestructurado, para que la gente pierda capacidad de retenerla en su memoria: “... la memorización de la información por parte del cerebro se hace de mejor forma en función a la forma estructurada y jerarquizada en que es presentada la información. La estructuración y la jerarquización de la información son también principios de base enseñados a todos los estudiantes de periodismo. Sin embargo, los noticieros televisados hacen exactamente todo lo contrario, encadenando en el desorden temas heteróclitos y de importancia desigual (un hecho diverso, un poco de política, deportes, un tema social, un otro hecho diverso, luego de nuevo política, etc.), como si el objetivo buscado fuera obtener la peor memorización posible de las informaciones para el público. Una población amnésica es de hecho más fácil para manipular...”

Finalmente “Síntesis Digital” plantea como caso práctico el contenido de un noticiero de televisión orientado a “desinformar ... informando” mediante el bombardeo en un orden “desestructurante” de quince noticias de diferentes temas, jerarquía, e importancia.

Completa Huxley en “Nueva visita a un Mundo Feliz” la técnica utilizada: “en su propaganda, los dictadores de hoy confían principalmente en la repetición, la supresión y la racionalización: la repetición de las consignas que desean que sean aceptadas como verdades, la supresión de hechos que desean que sean ignorados y el fomento y la racionalización de las pasiones que puedan ser utilizadas en interés del Partido o del Estado.”

¿Qué hacer?

En un contexto como el que nos rodea, de “desestructuración mental” de la sociedad la única solución posible parece ser volver a las bases y reencontrarse con la identidad “judeo-cristiana y griego-romana” que constituyó el fundamento de la civilización occidental, dejando de lado todo relativismo.

Pero la acción política tiene tiempos más cortos que los cambios de mentalidad.

En Francia, desde el pensamiento planteaba René Remond tres derechas: la conservadora, la bonapartista y la orleanista. La primera correspondería hoy en Francia al pensamiento legitimista, la segunda abarcaría Gaullistas y Lepenistas, y la tercera a liberales y centristas. Como puede verse, los tres grupos abarcan una variedad de interpretaciones de la realidad pero siempre dentro de un marco de referencia.

En nuestros días, la agencia IFOP (***) realizó un estudio en el que clasificó y cuantificó a la derecha francesa. Los cuatro grupos obtenidos, cuya segmentación está determinada por afinidades, valores y comportamiento más que por nivel socioeconómico, fueron:

1) Derecha “social humanista”, con un pensamiento filosófico y económico liberal no absolutista (32%)
2) Derecha “moderna y moderada”, con un pensamiento liberal en lo económico y conservador en las costumbres, familia, moral etc. (16%)
3) Derecha “liberal autoritaria”, con un pensamiento filosófico y económico liberal racional sin concesiones con fuerte orientación a la seguridad (29%) , y
4) Derecha “populista”, de clases media y baja, con un pensamiento orientado a la seguridad interna y con un barniz estatista y algo xenófobo respecto de la mano de obra extranjera (23%)

Los principales valores que parecen unir este heterogéneo “conjunto de conjuntos” que constituye la derecha francesa son: la seguridad; la defensa, preservación y desarrollo del patrimonio individual y familiar; un entorno económico favorable a la creación de riqueza y a la creación de puestos de trabajo genuinos; la valorización del trabajo como un valor; y la construcción sobre lo existente mas que la destrucción para empezar de nuevo.

El combate es un combate global. Y la amenaza es el camino de servidumbre y al final, el totalitarismo del estado.

Los que pretenden ese tipo de régimen tienen -a su modo- claras las cosas. Dice Huxley que “los regímenes totalitarios justifican su existencia mediante una filosofía de monismo político, según el cual el Estado es Dios en la tierra, la unificación bajo la planta del divino Estado es la salvación, y todos los medios tendientes a tal unificación, por más perversos que intrínsecamente sean, son justos y pueden emplearse sin escrúpulos.” (La Filosofía Perenne, Eso eres tu).

En nuestro país, a la merced de una hegemonía creciente, hay valores básicos que defender. La libertad quizás sea el que pueda aglutinar a la oposición, como lo hiciera varias veces en nuestra historia. Como escribía en Diciembre pasado el gaullista Denis Tillinac, preocupado por la pesada herencia de mayo de 1968 que también pesa sobre nuestra sociedad: “rechacemos lo que se espera como resultado de la “deconstrucción” antes que la barbarie reine en nuestros espíritus. La barbarie amenaza nuestros suburbios y reina ya en las pantallas de nuestros televisores, en los paneles publicitarios...” (**).

Es tiempo de construir.


(*) El autor es miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853 – plopezherrera@gmail.com
(**) Denis Tillinac, Valeurs Actuelles, 1-12-2006
(***)
http://sintesis.powersite.com.ar/home.php - Síntesis Informativa del 13 de febrero de 2007
(****) Arnaud Folch, Valeurs Actuelles, 1-12-2006

jueves, enero 25, 2007

Gualeguaychú: asambleas y marxismo


La teoría es teoría hasta que deja de serlo. Opinaba Karl Marx que la violencia es la partera de la historia. El principio continúa vigente y toma nuevas formas para conseguir los mismos resultados. Y muchos de los comadrones de esa violencia que infiltrada en el peronismo intentó cambiar la república en “patria socialista” y falló, hoy forman parte del gobierno de Kirchner.

El marxismo siempre adquiere nuevos modos de aplicación. Y de “comunero” en Francia a mediados del siglo XIX devino en “soviético” en el siglo XX, luego gramsciano, y hoy sigue presente y activo en una lucha sin tiempos, que es la lucha permanente de la revolución contra la civilización y la cultura.

Resulta instructivo analizar el mecanismo a través del cual el conflicto de las papeleras huele a formas diferentes de un marxismo que va -e irá- por más, para nuestro mal.

Los hechos recientes

El gobierno argentino había argumentado que La Haya no tenía las atribuciones para expedirse sobre los bloqueos al tránsito, sobre lo que debería declararse incompetente. Su intervención debía ser sobre la cuestión de fondo, que las papeleras fueron autorizadas unilateralmente por Uruguay en violación por parte de Montevideo del Estatuto del Río Uruguay, y que contaminarán el medio ambiente.

La civilización

El diario El País de Montevideo, antes de conocer el fallo brindó una muestra de espíritu constructivo: “Hoy es el día en que el Tribunal de la Haya emitirá su fallo sobre el pedido de medidas cautelares promovido por Uruguay en el lamentable conflicto que desde hace más de un año se mantienen con Argentina por la instalación de plantas de celulosa en nuestro país. ... Más que aspirar a que nos sea favorable, lo que deseamos es que él contribuya a encauzar por los caminos del diálogo, de la razón, del respeto mutuo y de la voluntad de hacer cumplir sus términos, la solución de un problema que ha desbordado casi todos los cauces. Sin perjuicio de lo que se resuelva en el fallo final. ... Escribir compartiendo lo que no se conoce al momento de hacerlo, promoviendo a la vez el respeto de algo que no se ha visto, es casi un acto de fe. Los dos grandes pueblos que están comprometidos en esta locura, más allá de sus Gobernantes, se merecen y justifican, sin embargo, creer en las posibilidades de lo que se ignora. ... Que todo sea para bien.”

La barbarie

De nuestro lado de la frontera, el coordinador de la asamblea de Gualeguaychú, José Pouler fijaba su posición irreductible, en una forma en que Abel Pose llamaría quizás otra “cotidiana recaída en la seducción de la barbarie”: “A los vecinos les importa poco y nada la decisión que el máximo tribunal de la ONU. Si mandan a la Policía o a la Gendarmería, veremos; la única moneda de cambio para dejar la ruta es que la empresa finlandesa Botnia se retire de Fray Bentos”.

Un fallo conciliador

El dictamen de La Corte Internacional de La Haya, probablemente conciente de que poner al gobierno argentino en la obligación de abrir las fronteras y despejar las rutas por la fuerza hubiera empeorado rápidamente la situación, no dio lugar a la solicitud de Uruguay para que Argentina no permita el corte de las rutas fronterizas.

Sin legitimar los cortes, instó a las partes a que no tomen ninguna medida que agrave la situación y a que resuelvan el conflicto pacíficamente. El fallo dice que no hay "un riesgo inminente o un perjuicio irreparable contra los derechos de Uruguay". Dijo la jueza: "no hay urgencia para las medidas que solicita Uruguay".

Hay que tener en consideración que antes, el tribunal había rechazado el pedido argentino de que la corte ordenara a Botnia detener la construcción de la pastera en Fray Bentos, y que en esta oportunidad tampoco juzgó sobre el fondo de la cuestión, los perjuicios irreparables, sino sobre la insuficiencia de las pruebas.

La primera reacción argentina

El canciller (¿canciller?) Taiana declaró rápidamente que "La ventaja de este fallo es que quita una cortina de humo, que son las excusas para no dialogar y no enfrentar el problema de fondo". Por supuesto que aludía a las excusas del gobierno uruguayo de no negociar bajo la presión de los cortes, bajando línea con que la cuestión de fondo es el "respeto a los tratados internacionales".

Para el gobierno argentino la principal cuestión de fondo que sigue pendiente de resolución es la presunta violación por parte de la República Oriental del Uruguay del Estatuto del Río Uruguay, cuyo tratamiento tiene dos años por delante en la Corte de La Haya. Si pudiera probar esto, la fábrica estaría fuera de normas, y la posición del gobierno uruguayo quedaría absolutamente indefensa, y sería responsable política, jurídica y económicamente de todas las consecuencias emergentes de la instalación, precio imposible de ser asumido ni por el gobierno oriental, ni por su economía por el volumen de la inversión.

La tormenta perfecta

La situación, tal como está planteada, constituye un conflicto prácticamente imposible de resolver. La contradicción encierra en si misma los ingredientes de la tormenta perfecta que para quien quiera infiltrarse en el conflicto.

Gargano, el ministro de Relaciones Exteriores oriental, afirmó rápidamente “que no negociará con los puentes cortados". Desde el territorio donde se eleva la planta de Botnia, el intendente de Río Negro Omar Lafluf sostuvo que con este fallo se les da "vía libre" y libertad absoluta a los activistas para seguir haciendo lo que se les ocurra", quedando impunes para continuar con el corte, estimando que el activismo irá “en aumento, porque el nivel de exaltación al otro lado del río es cada vez peor".

Dándole la razón al intendente oriental, desde Gualeguaychú los violentos afirmaban: "vamos a pelear con más ganas y estar aún más firmes; seguiremos luchando contra las pasteras". Los entrerrianos más pacíficos opinaban: "menos mal que éste fue el fallo, sino las medidas de lucha serían aún más fuertes". Ya antes del pronunciamiento de La Haya los revoltosos habían declarado que “cualquiera fuere el resultado se mantendrá el campamento sobre el Arroyo Verde”. Susana Padín, coordinadora de la asamblea había afirmado que “el corte no se discute, lo mantendremos por tiempo indefinido cualquiera sea la decisión del Tribunal”.

Así, el caso Gualeguaychú es un caso de construcción de “la tormenta perfecta” a través de un discurso desarrollado y aplicado por alguien que conoce la fuerza de la construcción de mensajes en los que los aspectos emotivos destruyen la posibilidad del razonamiento lógico.

El mensaje con que ha sido bombardeada la población de Gualeguaychú es el siguiente: “
Si para vos es importante el aire que respiras, el agua que tomas y el alimento para tus hijos y tuyo, entonces, estás con nosotros. Sí a la vida, NO a las papeleras”. Está implícito que todos deben apoyar la lucha contra lo que amenaza el aire, el agua y la calidad de alimento para sus hijos, o sea las papeleras. Porque para todos es indiscutible que la vida necesita del aire, del agua, y del alimento. Sin ellos, no hay vida.

Las papeleras simbolizan además la “prepotencia” del capital y una nueva manera que tienen los países desarrollados de expoliar y oprimir a los países “del sur”, los oprimidos de siempre. Si uno estuviera de acuerdo con lo expresado, resultaría irrefutable la posición asambleísta: “la única moneda de cambio para dejar la ruta es que la empresa finlandesa Botnia se retire de Fray Bentos”.

Luego del fallo, las Asambleas del pueblo y de San Telmo firmaron rápidamente unos carteles resaltando la hermandad entre Argentina y Uruguay por el diferendo de las pasteras: “La Haya: digan lo que digan, uruguayos y argentinos siempre seremos hermanos”; y criticando el gobierno de Finlandia: “Hagan lo que hagan, Botnia y Finlandia son saqueadores y terroristas ambientales” “¡Exigimos ruptura con Finlandia ya!”


Marxismo y movimientos sociales

En “El Foro de Caracas: la otra mirada”, Atilio A. Borón (2) se interrogaba acerca de nuevas formas de lucha del marxismo: “¿cómo luchar contra las clases dominantes del capitalismo mundial y sus aliados locales? ¿cómo hacerlo contra sus estructuras, instituciones y representantes que actúan obedeciendo a una estrategia flexible, de carácter internacional pero hábilmente adaptada a las circunstancias y agentes locales? ... ¿por qué no deberían coordinarse internacionalmente las luchas por el agua de los mapuches en el sur argentino y chileno con la de las comunidades campesinas en Bolivia y Ecuador, los pueblos de la cuenca amazónica, la que libran los campesinos africanos y la de los grupos que en Europa, Estados Unidos y Canadá que se oponen a la mercantilización de ese vital elemento?”

En una conferencia desarrollada el año pasado en Cuba (3), se plantearon dos vías, dos formas independientes de lucha política por el socialismo: por un lado la extraparlamentaria y por otro la parlamentaria; pero siempre “desde las instituciones burguesas” instrumentalizándolas y utilizándolas “como elementos de agitación y de denuncia de la falsa democracia burguesa”.

Se afirmó allí que en la vía extra parlamentaria, los movimientos sociales tienen un papel central en la “ lucha anticapitalista y de poder alternativo: ... mandar al basurero de la historia a ese caduco Estado” y reemplazarlo “por esa forma de Estado alternativo surgido por los trabajadores organizados” bajo la “forma de democracia directa permanente” correspondiendo “a los comunistas, aprovechar esas formas espontáneas que surgen y constituyen diversos movimientos sociales, (y) dotarles de conciencia socialista”.

Desmontando el mecanismo de los movimientos sociales


Refiriéndose al mecanismo psicológico, al modo de inserción, y a los efectos posibles de los movimientos sociales, el intelectual y sociólogo James Petras (4), sostiene que “de manera dialéctica, la reacción individual (o la falta de reacción) influye sobre la organización social y, en circunstancias excepcionales, puede incluso invertir de manera parcial o total las decisiones macroeconómicas y el dominio de las elites. Los movimientos sociales, en particular las asambleas populares y los movimientos de trabajadores desempleados, proporcionan un marco para la transformación de los problemas privados individuales en respuestas sociales colectivas, pues exteriorizan la hostilidad contra el sistema, contra la patronal económica y política. Las asambleas son un foro donde los individuos pueden hablar y expresar sus ideas y sentimientos, así como escuchar y aprender de otros que se encuentran en la misma situación social. Las manifestaciones a favor de exigencias programáticas proporcionan dirección y objetivos y ayudan a vencer el sentido de impotencia, de aislamiento y de anomia.”


Así, “la acción colectiva es una forma de terapia social, pero no a través de la consulta de un profesional de pago, sino en la calle, con la gente que comparte las mismas condiciones en el mundo real, con sus peligros (de represión) y sus victorias (los cambios sociales). La acción social incluye organización, participación, implicación individual y debate, que aumentan la autoestima, porque utilizan las capacidades y el conocimiento del desempleado. El logro de cambios o reformas a través de la acción colectiva, ... proporcionan esperanza para el futuro y beneficios inmediatos.”

Marxismo y ecología

Para que el razonamiento sea completo, es necesario además que el capitalismo sea el enemigo natural del medio ambiente. Leonardo Boff (5) se ocupa de desarrollar el análisis afirmando a priori que “donde impera la práctica capitalista se envía al exilio o al limbo la preocupación ecológica. Ecología y capitalismo se niegan frontalmente. No hay acuerdo posible ... El capitalismo no sólo quiere dominar la naturaleza, sino arrancar todo de ella, depredarla ... Efectivamente, la humanidad se encuentra ante una situación inaudita. Debe decidir si quiere continuar viviendo, o si prefiere su propia autodestrucción.”

Plantea Boff el “monstruo capitalista” se va a ocupar de destruir el entorno de tres modos diferentes: 1) debido a la extinción de los recursos naturales, “va a haber guerras por las fuentes de agua potable”; 2) el efecto acumulativo de las agresiones quebrará además “el equilibro físico-químico-biológico de la Tierra” , llegando “a un punto crítico tal” que se quebrará “la sostenibilidad de la Tierra” y finalmente 3) mediante la injusticia social mundial proveniente de la “acumulación apropiada por unos pocos a costa de la explotación y del perjuicio de las grandes mayorías”.

Marxismo y asambleas populares

José Pablo Feinmann (6) justifica y legitima la nueva forma de representatividad. Refiriéndose a la Filosofía de la Asamblea Popular, “explica” que “como la política representativa ha devenido "oligarquía política", traicionando el mandato democrático que se le había confiado ... el pueblo se nuclea en tanto asamblea y desde este nucleamiento ejerce la democracia sin mediaciones .... solos en la "asamblea"; somos "yo", pero somos "los otros" y con los otros somos "todos". Somos una totalidad: la asamblea nos totaliza”. Citando a Sartre, "ya no somos lo que éramos, somos la negación de aquellos ciudadanos pasivos que los aceptaban resignadamente; eso que éramos era lo que ustedes habían hecho de nosotros; esto que hoy, en esta asamblea somos, es lo que nosotros hemos hecho de nosotros mismos; y este nuevo ser niega lo que éramos y, en esa negación, los niega a ustedes".

Las asambleas, no se dedicaron a "hacer política" de un modo tradicional, “sino que reinventan la política en sentido amplio, como búsqueda del bien común”. Y ante la bancarrota del Estado y sus instituciones representativas, surge una nueva forma de poder, que cuestiona e intenta forzar y reemplazar a un poder “instrumento de las transnacionales”.

Así, bajando del mundo de las ideas al mundo real, reza la bandera de una asamblea: "No somos nada, queremos serlo todo". Y en el caso concreto de las papeleras afirmaba el coordinador de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, Gustavo Rivollier cuando el objetivo era que el Banco Mundial denegara los créditos: “El verdadero problema es que nos pusimos contra un sistema económico, del cual La Haya forma parte ... nosotros luchamos contra un orden económico internacional ... y si les dan los créditos, todo va a ser difícil, sólo quedaría para hacer cosas demasiado pesadas".

Al preguntarse Cristina Feijóo y Lucio Salas Oroño (7) hacia donde van las asambleas, definen el alcance del movimiento “como parte de un gran movimiento social en gestación -en Argentina y en el mundo-”... “las asambleas surgidas en 2002 suponen una histórica respuesta cultural a la cultura de guerra, de muerte y destrucción humana y de recursos que imponen por todo el globo los imperialistas neoliberales. Cada paso que dan las asambleas es expresión de resistencia a ese supuesto orden hecho de caos, y una afirmación de la posibilidad de contraponerle una cultura de paz, de vida, de creatividad.”

El marxismo intenta evitar así errores cometidos en los años sesenta y setenta: la “centralización de la toma de decisiones a través de un partido o una vanguardia” que provocó que “las direcciones se fueron aislando de las bases y las organizaciones terminaron por aislarse de la sociedad”. Así, “un nuevo pensamiento se va articulando en torno de las formas y los contenidos de los movimientos sociales, movimientos de rebelión, formas de resistencia y contrapoder a las que pertenecen, creemos, las asambleas populares”.

Abrevando en las fuentes tradicionales del marxismo

En los términos clásicos de la teoría marxista, Lenin plantea en su libro del Estado y la Revolución (8), que “los trabajadores, en una revolución, tienen como tarea fundamental la desorganización del estado capitalista al mismo tiempo se va creando un potencial estado de los trabajadores en las entrañas del caduco régimen explotador.” Para Lenin, “el pensamiento de Marx consiste en que la clase obrera debe destruir, romper la "máquina estatal existente" y no limitarse simplemente a apoderarse de ella ... la destrucción de la máquina burocrático-militar del Estado es "condición previa de toda revolución verdaderamente popular"”.

El objetivo de la destrucción de la máquina estatal tiene dos fines: el obvio de su reemplazo, y además estar siempre alertas ... Como recuerda el mismo Lenin: “...en el otoño de 1870, Marx previno a los obreros de París; demostrándoles que la tentativa de derribar el gobierno sería un disparate dictado por la desesperación. Pero cuando en marzo de 1871 se impuso a los obreros el combate decisivo y ellos lo aceptaron, cuando la insurrección fue un hecho, Marx saludó la revolución proletaria con el más grande entusiasmo, a pesar de todos los malos augurios”.

Gualeguaychú: el marxismo real en acción

Como la asamblea de Gualeguaychú no alcanza a arrastrar a “las masas” los promotores de la acción han debido trabajar con otras asociaciones “hermanas”, aunque prefieren no hacerlo para no ahuyentar a quienes temen la utilización. Ya en los cacerolazos del fin del gobierno de De la Rúa, cuando la población bien intencionada sintió la necesidad de intervenir y se acerco a “participar” en las asambleas de barrio, se pinchó todo cuando fue evidente la manipulación de las mismas asambleas de la que son eximios protagonistas los marxistas de turno.

En ocasión de la manifestación realizada recientemente en la Plaza de Mayo, estuvieron o adhirieron al movimiento de Gualeguaychú entre otros la unión de asambleas ciudadanas, la red nacional de acción ecologista, la asociación de vecinos de La Boca, la asamblea permanente de los espacios verdes urbanos, la asamblea de auto convocados de Calingasta (San Juan), la asamblea de Concepción del Uruguay, la asamblea de la ruta 135 (de Colón), las asambleas de Chubut, los auto convocados Famatina (La Rioja), los vecinos auto convocados de González Catán, la asamblea de San Telmo, las asambleas de Santa Fe, de Esquel, de Santa Cruz, de defensa del Río de la Plata, del Delta, de los lagos de Palermo, varios foros de vecinos contra la contaminación en localidades con presencia del CEAMSE, los foros de la zona mesopotámica, el movimiento Cromañón, el Polo Obrero, la Corriente Clasista y Combativa, la CTA, etc.

Los lemas coreados y esgrimidos fueron entre otros: “si Botnia nace, Gualeguaychú muere”, “sí a la vida”, “Fuera Botnia”, “esta invasión no es contra pesos o ganancias, es contra nuestra vida”, “genocidio ambiental”, “nos quieren usar como basurero”, “depredación de nuestro medio ambiente por manos de monopolios extranjeros, y sus socios nativos ... acuerdo entre los capitales predadores y los gobiernos de turno”. Los asambleístas, hasta tienen desarrollado un “cancionero anti papelero" ...

Resulta particularmente interesante la participación de la CTA, que tiene un personaje en la misma ciudad de Gualeguaychú, Ramón Cabrera, titular del PC entrerriano, que con la participación de la PIT-CNT promueve la participación en el conflicto de Chavez, con tres ejes de argumentación: “1) la adhesión a la postura expuesta por los asambleístas de Gualeguaychú que solicitaron que el Hugo Chávez medie en el conflicto, 2) la voluntad de que los movimientos sociales y partidos políticos de ambos países comiencen a explorar caminos de diálogo independientemente de la actitud de las cancillerías, punto en el que se recalca el valor que puede tener en tal dirección una postura conjunta de la CTA y la PIT-CNT, y 3) la necesidad de instar a que los gobiernos de Argentina y Uruguay dialoguen y ejerzan su soberanía más allá de las decisiones de cualquier multinacional”.

En el fondo, la gran estrategia es otra ...

Resulta esclarecedor y necesario leer a Marta Harnecker (9), pensadora central del marxismo latinoamericano, para comprender la estrategia marxista-leninista-gramsciana. Ella expresa con claridad la gran estrategia movimientista: “entendemos la revolución como un proceso que lleva adelante un proyecto que se propone en primera instancia pasar el poder político de un bloque social a otro y, a partir de ahí, ir realizando transformaciones profundas en todos los aspectos de la sociedad ... y si entendemos que lo fundamental de ese proceso es ir creando el sujeto protagónico de la sociedad alternativa ... es preciso ir generando instituciones propias de soberanía popular, que en el fondo son el germen de una organización genuinamente socialista ... requerimos una línea más apegada al esquema de la "guerra de posiciones", orientada a la construcción de espacios que no se abandonan ... al decir de Gramsci, "en política, la guerra de posición es hegemonía" ... “es preciso superar la práctica reducida a la mera propaganda y entrar a desarrollar procesos de construcción popular alternativos ... crear instituciones rivales en soberanía popular fuera y en contra del parlamento, capaces de educar a las masas en su autogobierno, cuyos decretos y decisiones tendrán que ser defendidos política y materialmente de la agresión lógica de las clases dominantes ante estas formas de autonomía política popular que les niega cualquier legitimidad y capacidad de dirección y de control ... el único modo de garantizar la victoria revolucionaria del socialismo es forjando en forma incontestable más -¡y no menos!- libertad ... la manifestación de una libertad nueva y de mayor alcance, sin privilegios, realmente potenciadora de las hoy refrenadas capacidades y creatividades de grandes mayorías, ha de empezar antes de que el viejo orden sea eliminado mediante la conquista del Estado ... al capitalismo hay que transformarlo desde dentro, ponerlo en crisis ... requerimos impulsar una larga guerra de trincheras entre dos campos de posiciones relativamente fijas, en la que cada bando intenta socavar al otro política, ideológica y culturalmente, donde producto de su avance, el cerco se haga recíproco ... lo que no niega que una futura situación de equilibrio de fuerzas tenga que romperse a través de la toma violenta del poder del Estado ... es un camino más largo, por cierto. Implica que la izquierda se vuelque a los procesos de construcción popular bajo características crecientes de organización, poder y democracia popular”.

Conclusiones

Todo lo expuesto por intelectuales y militantes es auto explicativo, por lo que poco queda por agregar.

Sin embargo debe observarse la evidencia de –como mínimo- un triple intento de sustitución del estado por parte de una asamblea local:

1) Sustitución de la decisión del gobierno, al crear una situación ofensiva práctica y concreta de hecho contra un país vecino.

2) Sustitución de la ¿cancillería? al fijar el objetivo, el alcance y los términos de la negociación, y

3) Sustitución de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, puesto que ocupan el espacio que es el ámbito natural de la seguridad y la defensa nacional.

Planteado el análisis en estos términos, puede observarse, y pueden observar nuestros queridos y verdaderos hermanos orientales cual es el principal problema y los verdaderos enemigos de la convivencia pacífica y civilizada, y verificar lo que está en juego en el fondo.

Dejarnos seducir por un falso conflicto y alimentar la violencia sería el peor error a cometer, en ambas orillas del “río color de león”, y el mejor regalo a una izquierda que sigue luchando por sus utopías ...



(1) Miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853

(2) Atilio Borón Sociólogo, profesor universitario de Teoría Política y Social, ex vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Investigador Principal del CONICET. Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales / CLACSO. Autor de Notas sobre un extravío teórico político en el pensamiento crítico contemporáneo en el Debate sobre “Cambiar el mundo...”: Poder, contra-poder y antipoder en “Herramienta”, revista de debate y crítica marxista -
http://www.herramienta.com.ar
(3) Malime. “La interrelación dialéctica de la forma de lucha por el poder como forma de poder” - III Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del Siglo XXI" - 3.5.2006 - Palacio de las Convenciones - La Habana – Cuba. Artículos de Malime en http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Malime&inicio=0

(4) James Petras, sociólogo norteamericano, militante de los derechos humanos y líder estudiantil en la Universidad de Berkeley, Estados Unidos. Desde 1960 a 1973 enseñó y dirigió investigaciones en algunos países latinoamericanos, especialmente en Chile, donde colaboró con el gobierno de Salvador Allende. Luego del golpe de Estado de Augusto Pinochet, Petras fue miembro del Tribunal Russel sobre la represión en América Latina, junto a Julio Cortázar y Gabriel García Márquez.
http://www.rebelion.org/petras.htm

(5) Leonardo Boff, Ingresó en la Orden de los Frailes Menores, franciscanos, en 1959. Durante 22 años fue profesor de Teología Sistemática y Ecuménica en el Instituto Teológico Franciscano de Petrópolis, profesor de Teología y Espiritualidad en varios centros de estudio y universidades de Brasil y del exterior, y profesor visitante en las universidades de Lisboa (Portugal), Salamanca (España), Harvard (EUA), Basilea (Suiza) y Heidelberg (Alemania). En 1984, en razón de sus tesis ligadas a la Teología de la Liberación expuestas en su libro Iglesia: Carisma y Poder, fue sometido a un proceso por parte de la Sagrada Congregación para la Defensa de la Fe, en el Vaticano. En 1985 fue condenado a un año de “silencio obsequioso” y depuesto de todas sus funciones editoriales y académicas en el campo religioso. Le fue levantada la pena en 1986, pudiendo retomar algunas de sus actividades. En 1992 renunció a sus actividades sacerdotales y se auto promovió al estado laico. “Cambio de trinchera para continuar en la lucha”: sigue como teólogo de la liberación, escritor, profesor y conferencista en los más variados auditorios de Brasil y del extranjero, asesor de movimientos sociales de cuño popular liberador, como el Movimiento de los Sin-Tierra y las Comunidades Eclesiales de Base (CEB’s), entre otros. http://www.leonardoboff.com/

(6) José Pablo Feinmann es filósofo, escritor, analista político y colaborador de Página/12. José Pablo Feinmann José Pablo Feinmann nació en Buenos Aires en 1943. Es licenciado en Filosofía y fue profesor universitario en la Universidad de Buenos Aires durante los primeros años de la década del 70. nació en Buenos Aires en 1943. Es licenciado en Filosofía (UBA) y ha sido docente de esta materia en esa casa de estudios. Publicó más de veinte libros, que han sido traducidos a varios idiomas. Actualmente dicta cursos de filosofía de inusual y masiva convocatoria. Siempre residió en Buenos Aires. es asiduo colaborador del diario Página/12 de Buenos Aires

(7) Cristina Feijóo nació en Buenos Aires en 1944. Militante de la izquierda peronista, fue presa política en dos oportunidades: entre 1971 y 1973 y luego entre 1976 y 1979, año en que se exilió en Estocolmo hasta 1983. Premio Clarín a la novela en 2001 por decisión unánime del jurado. Lucio Salas Oroño de la cooperativa La Asamblearia de Buenos Aires, participo del Foro Social Mundial realizado en Argentina. Ambos tradujeron El Movimiento de los Sin Tierra de James Petras

(8) Lenin - El estado y la revolución. Capitulo III. La experiencia de la comuna de París de 1871. El análisis de Marx.

(9) Marta Harnecker, es una sicóloga chilena que pasó del catolicismo al marxismo. En tiempos de Allende dirigió la revista semanal de izquierda Chile Hoy, colaborando así con el gobierno de Allende. Activista revolucionaria, se dedica a la formación política de los obreros. Se asila en la embajada de Venezuela, y viaja a Cuba con un salvoconducto. En La Habana se casa con Manuel “Barbarroja” Piñeiro, un enlace de los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Actualmente trabaja para la “revolución bolivariana”.Según José Luis Farias (Diputado Solidaridad) “Es muy influyente en Venezuela por su vínculo estrecho con Cuba. Su función en el país es monitorear las reuniones, construir el pensamiento político, y darle organicidad a los pensamientos de Chávez. Ella participa en las altas reuniones del gobierno” . Artículos en
http://www.rebelion.org/harnecker.htm Biografía en http://www.talcualdigital.com/Especiales/Protagonistas_marta.asp







jueves, enero 18, 2007

Oposicion: estrategia de poder y crisis de identidad

"Una sociedad no se constituye por acuerdo de voluntades.
Al revés: todo acuerdo de voluntades presupone
la existencia de una sociedad"
Ortega y Gasset, La rebelión de las masas


La necesidad de generar un poder alternativo a la creciente hegemonía de Kirchner es urgente y evidente. El principal obstáculo de la oposición es carecer de una estrategia de poder probablemente basada en una crisis de identidad. Una estrategia de poder, a un político con vocación, le permite siempre poder tomar la iniciativa, y va mucho más allá de una simple estrategia electoral, aunque la incluya.

Lo que se advierte en el panorama político es que están todos enredados en la estrategia eleccionaria. Si no hubiera elecciones, la sociedad perdería su interés por la mayoría de las figuras de la oposición, que piensa y actúa en función de un calendario electoral del que se ignora la fecha exacta y el nombre de los adversarios y de los aliados.

Tantas indefiniciones surgen de una falta de identidad.

La oposición está mas sujeta a los errores del adversario que a los propios aciertos. Se prepara así en el mejor de los casos a repetir el error de la alianza entre el radicalismo y el Frepaso, donde era visible que nada tenían que ver Alfonsín y el Chacho Álvarez, lo que se podía percibir en la misma campaña al contemplar los dos candidatos con sus respectivas consortes. La actual oposición tiene a favor una mayor experiencia de la vida (léase “calle”) y pragmatismo.

Por una estrategia de poder

Una verdadera estrategia de poder exige ver mucho más allá de la fecha de los comicios, aunque los deba tener en cuenta e incluir. Exige mucho más que un consenso sobre algunas coincidencias generales: exige la puesta en marcha de un proyecto colectivo, realizado y motorizado por personas con espíritu cívico, que tengan una idea clara y definible del país que quieren y del país que no quieren.

Que piensen en función de los argentinos que votan y de los que no votan. Hastiados estos últimos de tanta mediocridad expresan con su abstención su rechazo al circo electoral, hartos de ser utilizados como “carne de elección”.

Que sean capaces de construir vínculos y lazos sociales que vayan mas allá de “roscas” y “trenzas” eleccionarias y de la negociación de cargos y de listas.

Que dediquen tanto tiempo y esfuerzo a reclutar, integrar y formar cuadros y dirigentes sociales, como el que dedican a rodearse de parientes, socios, amigotes, cortesanos y punteros.

El teatro de operaciones es la sociedad civil

Para salir del atolladero la misma sociedad civil debe ser el teatro de actividad de la oposición. A ella deben estar integrados a través de los dirigentes sociales que actúan insertos en la misma con autoridad moral y social propia, con objetivos, intereses y necesidades permanentes y no coyunturales y oportunistas.

Blumberg y Bergman son dos ejemplos de lo que quiero decir. Ambos tienen intereses específicos. Ambos tienen autoridad moral en sus respectivos terrenos. Ambos se ocupan de necesidades permanentes de la sociedad y del hombre: uno de la seguridad, el otro del espíritu.

Más que “candidatos eventuales” deberían ser considerados como dirigentes de la sociedad civil cuyas vidas y actividades están centradas en “agregar valor” en sus respectivos “ámbitos”. La imbecilidad de considerarlos como posibles candidatos por lo que miden en las encuestas, o por su poder de atracción y de convocatoria los lleva a un terreno que no es el suyo y donde tienen mucho mas que perder que lo que pueden aportar. Esto es notorio en el caso de Blumberg, que sabe bien lo que quiere en materia de seguridad, pero a quién se lo ve que “patina” cuando entra el terreno electoral.

Los referentes de la sociedad civil, atraen y convocan por lo que son y se han convertido. ¿Cuántos cientos de genuinos líderes de la sociedad civil podrían ser convocados para un proyecto que vaya más allá de los actos comiciales?

La sociedad necesita de la sana política y de sanos políticos. La sociedad sabe que la política es el arte de lo posible, pero sabe también que su fin es el bien común y percibe cuando lo que buscan los dirigentes políticos es el bien propio, sea este económico, de mera ambición de poder, o de egolatría. No se acerca a colaborar porque desconfía y se niega a ser utilizada y luego descartada.

Construyendo una identidad política

Una identidad política no se construye a partir de las encuestas –aunque sean útiles y necesarias- ni pensando solo en los electores. Nadie define lo que es y lo que quiere solamente en función de las elecciones.

Definir los principios generales a los que se adhiere y los criterios de acción en las principales áreas de acción ayuda mucho más a construir la propia identidad política y a acercarse a la propia base de sustentación.

Quien escribe estas líneas, a modo de ejemplo, adhiere a los siguientes principios en las quince principales áreas de las que la política se ocupa:

Sistema Político Institucional

· Respeto de las libertades individuales
· El marco de referencia para el ejercicio del poder debe ser la Constitución de 1853
· Las autoridades electas deben ser representativas
· El sistema electoral debe servir para que los ciudadanos elijan sus representantes, y no los de las oligarquías políticas
· Las provincias deben tener autonomía política en un marco de unidad nacional y recaudar sus impuestos
· Los ciudadanos pueden participar libremente en los partidos

Sistema Económico

· Debe tener como fin principal la creación de riqueza por parte de todos, y para todos: ricos y pobre
· El sistema debe ser atractivo para las inversiones externas y de los propios argentinos
· Debe haber libertad de industria y comercio para el sector privado
· El sistema impositivo debe ser equitativo
· Debe tenderse a la justicia y equilibrio en la captación de impuestos y en la distribución de los gastos (federalismo económico)
· Debe haber un valor recibido por los impuestos que se pagan, y suprimirse las fuentes de gastos prebendarios
· La política económica debe estar orientada a un desarrollo sostenido y sustentable
· El país debe defender una moneda propia estable, que sirva de medio pago y reserva de valor

Relaciones Internacionales

· La diplomacia debe defender los intereses del país con eficiencia, y debemos estar
· alineados con los países que respetan en su interior los derechos individuales y encaran la seguridad global con fines democráticos

Ética, valores pensamiento

· Debe trabajarse por una sociedad imbuida de valores republicanos, donde se valoren y privilegien las conductas virtuosas

Justicia

· El Poder Judicial debe ser independiente y garante del libre ejercicio de los derechos individuales y del cumplimiento de los contratos

Educación

· Debe partirse desde la voluntad de las familias, tratando de que surjan alumnos cada vez mejor preparados para enfrentar el mundo laboral.
· Las políticas educativas y acción del estado deben respetar el deber y la voluntad de los padres en materia de educación religiosa, sanitaria y sexual

Religión, culto

· La práctica de la religión debe realizarse de un modo libre y sin interferencias ni presiones del estado

Trabajo

· Las leyes laborales deben estar orientadas a pactos libres de condiciones de trabajo entre empleado y empleador

Desarrollo social y condición humana

· Las políticas sanitarias y sociales deben ser eficaces y estar orientadas a satisfacer las necesidades de los habitantes complementando la actividad privada solo allí donde esta última no pueda satisfacer aquellas

Defensa Nacional

· El sistema de defensa debe estar adaptado a las necesidades del país, y los integrantes de las FFAA deben ser respetados y valorados en su justa medida, y jamás ser vilipendiados como si fueran seres inferiores y deleznables por naturaleza ...

Seguridad interior

· La seguridad de los ciudadanos debe ser protegida razonable y satisfactoriamente con el mismo criterio hacia los integrantes del sistema de defensa interior que el exterior

Medio Ambiente

· La preservación debe integrarse a las conductas y exigirse hasta donde sea razonable hacerlo, teniendo en cuenta el mayor bien posible, y las necesidades de desarrollo de la economía.

Cultura

· Siempre debe existir y defenderse el espacio en la sociedad para el desarrollo y expresiones del pensamiento en un marco de libertad y respeto

Información, prensa y medios

· El gobierno y los organismos públicos deben ser transparentes en su gestión y la actividad periodística debe ser independiente y libre

Familia

· Debe respetarse y defenderse a la familia como la célula básica de la sociedad, originada y formada a partir de la unión perdurable entre un varón y una mujer

De todos estos temas, los hay que tienen que ver 1) con la idiosincrasia del argentino y su marco de referencia, 2) con los sistemas y procesos, más o menos permanentes del estado y 3) con los gobiernos vigentes. Parece conveniente separar estas tres categorías mencionadas, porque para trabajar en cada una de ellas, las personas, los procesos y los tiempos son diferentes. Y las tres áreas forman parte del “teatro de operaciones” del político de vocación.

Marco de referencia y valores de los argentinos

Al recorrer los principios expuestos en las quince áreas mencionadas, y “chequearlos” contra la realidad, verificamos que el problema en gran parte somos los argentinos: no es únicamente el gobierno que haya en cualquier momento o el sistema administrativo que tiene vida propia.

Si bien hay cultura y espacio para el libre desarrollo de las ideas y del pensamiento en un marco general de apertura, respeto y tolerancia, como también para la practica de los propios valores trascendentes como la religión, tenemos muchísimo camino por delante –como pueblo- para que podamos decir que respetamos las libertades individuales, practicamos conductas virtuosas y tenemos convicciones firmes acerca de nuestros valores republicanos.

Nuestros problemas –o “nuestros desafíos” como se los llama ahora – están primero en la persona, y luego en los sistemas y procesos arraigados, y en el gobierno actual o el que lo reemplace.

Nuestro problema fundamental no sería la falta de libertad absoluta, sino lo que hacemos con las libertades disponibles. La propia sociedad, como señala bien Ortega y Gasset, es anterior al propio derecho. La sociedad, “de suyo e ineluctablemente segrega costumbres, usos, lengua, derecho, poder público.”

La sociedad, “no se constituye por acuerdo de sociedades. Al revés: todo acuerdo de voluntades presupone la existencia de una sociedad”.

Los sistemas y procesos vigentes

En segundo termino, están los procesos existentes, que implican problemas y desafíos que están allí, independientemente del gobierno actual.

Estos procesos incluyen al mismo estado (PE, PL, PJ Y Administración Pública nacional, provincial y municipal...), al sistema federal, a los partidos políticos, al sistema electoral y de representatividad, al propio proceso económico, al sistema educativo y de salud, al sistema de defensa externa e interna, a los procesos de comunicación y prensa, y otros procesos menores.

Aquí es donde la acción política debe ser permanente y enraizarse en la sociedad civil. Esto le hace falta al país, y sería bueno que quienes piensan que pueden ser llamados a liderazgos políticos lo tuvieran en cuenta.

Los problemas del gobierno

Los políticos, toman como eje del pensamiento para posicionarse fundamentalmente la acción del gobierno vigente, que “maneja” sin un poder ni responsabilidad absolutos los diferentes procesos tan como estos se vienen desarrollando, puesto que ocupa solo una porción de tiempo el poder.

Pero prometen cosas que van mucho más allá. Por eso todos hablan de “reforma del estado” antes, durante y después de ser gobierno. Mientras gobiernan hablan de la herencia recibida como justificación y luego nos explican porque no pudieron o “no los dejaron” realizar lo que habían propuesto.

El verdadero liderazgo que hace falta

La esencia del liderazgo consiste en proporcionar un sentido y alimentar el impulso del conjunto, lo que se traduce en un esfuerzo colectivo que lleva a un conjunto humano en una dirección.

La generación de ideas propias, más una vida interior intensa y una relación con los demás constructiva, calificada e intensa da por resultado un liderazgo positivo y con significado.

Hay políticos orientados al pasado, que ponen por encima de todo los propios objetivos; egocéntricos, autistas, desconfiados; que inspiran desconfianza y generan apatía; y que se mueven mejor fuera de toda norma objetiva.

Se los reconoce porque tienen más facilidad en destruir que en construir, porque son rápidos para hacer el mal y porque al irse dejan tras de sí el desorden social y el caos.

Los hay orientados al futuro, que ponen por encima de los propios a los objetivos sociedad; integrados a su entorno y que escuchan a quienes los rodean; que brindan e inspiran confianza y generan entusiasmo; y que son capaces de respetar las normas básicas de convivencia.

Se los reconoce porque tienen más facilidad para construir que para destruir, porque son rápidos para hacer el bien y porque cuando pasan, dejan tras de sí el orden social.

Como decía Aristóteles, “hay distintos modos de obtener los mismos fines, y en un entorno natural que es el mismo para todos, unos viven del robo y otros de la pesca”. La Argentina necesita urgentemente que los pescadores tomen el poder y despidan a los ladrones.


jueves, enero 04, 2007

2007: ¿Heil Kirchner?


Resolveos a no ser esclavos y seréis libres.
Étienne de La Boétie (1530-1563)

La libertad es un bien que se pierde poco a poco. Y lo que hoy parece una exageración podría dejar de serlo si se continúan cediendo al poder los derechos y deberes que radican en la persona antes que en el estado o en nuevas formas de “democracia directa y participativa” que se manifiestan a través de “asambleas populares” como la ya institucionalizada de Gualeguaychú.

Libertad y necesidades humanas

Es posible definir con mayor precisión los espacios en que la libertad se va perdiendo a manos de la voluntad y arbitrio de un poder ejecutivo cada vez más hegemónico -rodeado de su cohorte de ideólogos y operadores- si se analizan las necesidades que el hombre tiene impresas en su naturaleza.

1) La persona tiene necesidades físicas elementales: alimentarse, beber, abrigarse de las inclemencias del tiempo en una casa o refugio, y protegerse hacia el futuro de los cambios que la afectarán en el tiempo.

Para una gran mayoría de argentinos nos es más difícil hacer frente a los gastos de alimentación y de vivienda, cuando no es el caso de tener que vivir del consumo de los ahorros constituidos en la década menemista que tanto le disgusta al presidente, a pesar del “crecimiento” económico del que la propaganda oficial se vanagloria a través de los medios en forma diaria y sistemática. Ni que hablar de la inseguridad que el garantismo oficial se empeña en cultivar.

2) Todo ser humano tiene además la necesidad profunda de relacionarse con sus semejantes a través de vínculos de afecto, amor al prójimo, construyendo y manteniendo lazos sociales sobre una base de cooperación y solidaridad.

De nuestro presidente recibimos el ejemplo que del odio y la destrucción de los lazos sociales, hacia el exterior y el interior del país.

Las políticas de estado, le otorgan a este el carácter obligatorio de otorgante de contenidos y de sentido en materia de educación, de salud y de sexualidad, áreas en las que los padres tienen prioridad natural de derechos y deberes hacia sus hijos. Se conspira así contra la familia como célula social primaria y poco a poco se “sacan de la cancha” a los padres. Esto, atenta contra la formación de sanos vínculos en el seno de la familia, en la que los padres se ven obligados a competir contra la autoridad del estado o abdicar a favor de éste.

3) En la relación con sus semejantes, el hombre tiene la necesidad de construir y mantener la estima de su propia dignidad humana, y necesita asimismo el reconocimiento material o moral por su actuación en la sociedad.

La identidad de cada uno está afectada de un modo diferente de acuerdo al lugar que se ocupa en la sociedad. Y pierde tanto su dignidad el hombre que no puede ser contratado libremente y no consigue trabajo en “blanco”, o trabajo a secas, y debido a las normas legales carece de libertad de trabajo; como la pierde el empresario que se humilla entregando su libertad de comercio -que la constitución le garantiza- solo para evitar la persecución y la revancha; como el que consigue una prebenda a cambio de su “colaboración”.

4) Por último, todo ser humano tiene necesidades de desarrollo personal y de trascendencia. La sociedad que construye el kirchnerismo, de carácter cada vez más hegemónico, es cada vez más antagónica con el desarrollo de personas libres, independientes y con valores.

La práctica de los valores se pierde cada vez más, y si bien esto no es responsabilidad única del gobierno, también aquí se nos dan todos los ejemplos negativos y muy pocos de los positivos. La conflictiva relación del presidente con las Bienaventuranzas que el cardenal Bergoglio recordara en memorable oportunidad nos muestran que no es en la trascendencia donde encuentra Kirchner su marco de referencia natural.

¿Y qué lugar quedará para el reconocimiento de los virtuosos si la sociedad que se construye conspira sistemática y orgánicamente contra la práctica de la virtud?

La servidumbre es voluntaria, inducida y alimentada (*)

Dice Von Hayek en “Camino de servidumbre” que a los líderes políticos les resulta más fácil conducir a la sociedad utilizando el mal que el bien. Los dirigentes políticos y sociales que viven al margen de la ética contribuyen con eficacia a pavimentar ese nefasto camino de decadencia, por el que los conducidos van entregando su libertad; puesto que la libertad no se quita, se entrega. Unos la pierden al entregarla como moneda de cambio, y otros por no hacer nada. Unos por el mal que hacen y otros por el bien que dejan de hacer.

La servidumbre voluntaria

Bien señala La Boétie en su clásico texto sobre la servidumbre voluntaria, que “es el pueblo quien se esclaviza y suicida cuando, pudiendo escoger entre la servidumbre y la libertad, (y) prefiere abandonar los derechos que recibió de la naturaleza para cargar con un yugo que causa su daño y le embrutece.” ... “apenas puede creerse la facilidad con que el vasallo olvida el don de la libertad, su apatía en recobrarla y la naturalidad con que se sujeta a la esclavitud, que se diría que no ha perdido su libertad sino ganado su esclavitud” ... “cuando un rey se erige en tirano, toda la hez del pueblo y aún aquellos que son incapaces de distinguir el bien del mal, se les reúnen; y no digo un puñado de ladronzuelos que poco mal o bien pueden hacer en un país, sino los ambiciosos y avaros que se amalgaman alrededor de él y le sostienen para participar del botín y constituirse ellos mismos en tiranos subalternos” ... y “este poderoso que os avasalla, este tirano que os oprime, sólo tiene dos ojos, dos manos, un cuerpo, ni más ni menos que el hombre más insignificante de vuestras ciudades; (y) si en algo os aventaja es en el poder que le habéis consentido de destruiros”

El que pensando diferente esgrime la garrocha y entra en el serrallo kirchnerista como podrían ser los casos de Scioli o Reutemann, entrega su libertad puesto que “el acercarse al tirano es apartarse de la libertad natural, y por así decirlo, abrazar voluntariamente y con ahínco la esclavitud.”

La servidumbre inducida

La tiranía y la democracia no son conceptos opuestos. Puede existir una democracia tiránica, o una que se vaya convirtiendo en tal. A los tiranos que adquieren el poder por elección popular ... les “es cosa muy común mirar luego como una propiedad lo que únicamente recibieron por gracia de los pueblos” ... y perpetuarse. Y esto no es cuestión de monarquías o dictaduras. Señala La Boétie que cuando un gobernante elegido por el pueblo prueba el poder “planea jamás renunciar a su cargo.”

El mecanismo clásico de los tiranos y las correas de transmisión que utilizan son bien descritos por La Boétie: “...buscan a quinientos o seiscientos que imiten en ellos la misma táctica que observan en su soberano. Estos seiscientos tienen bajo sus órdenes a más de seis mil ahijados, que colocados en los destinos superiores de las provincias, o en la administración de los fondos públicos se dan la mano para su codicia y crueldad; excitándoles al propio tiempo a que hagan todo el mal que puedan, a fin de que se comprometan en tales términos que no les sea posible medrar sino bajo su sombra, ni evadirse de la justicia sino recurriendo a la protección de sus favorecedores. El que pretenda desenvolver esta madeja, verá que seis mil, y aún cien mil y millones, concurren de acuerdo, formando una cadena ininterrumpida que da fuerza al tirano, el cual les arrastra en pos de sí ...”

La servidumbre alimentada

Desde tiempos inmemoriales el “pan y circo” alimentaron la servidumbre de los pueblos, puesto que “por desgracia la clase más numerosa fácilmente sospecha de los que le aman, al paso que se entrega con la mayor sencillez al que le engaña”, a cambio de “teatros, juegos, farsas, espectáculos, gladiadores, animales extraños, medallas, cuadros, etc, (que) fueron para los pueblos antiguos los incentivos de la esclavitud, el precio de su libertad, los instrumentos de la tiranía. Alucinados los pueblos, cebados en pasatiempos frívolos y hechizados por vanos placeres, se acostumbraron paulatinamente a ser esclavos con mas facilidad pero peor, como los niños que aprenden a leer por el atractivo de las estampas que contiene el libro. Los tiranos de Roma apelaron también a otro recurso, cual fue multiplicar las decurias públicas, donde se entregaban a los excesos de la gula: el romano más prevenido no hubiera dejado su taza de sopa a cambio de la libertad de la república de Platón. En las frecuentes distribuciones de trigo, de vino y hasta de dinero, contestaba el pueblo con descompasados gritos de ¡Viva el Rey! ¡Imbéciles! No se daban cuenta de que con aquella falsa generosidad no hacían más que recobrar una mínima parte de lo suyo y que el tirano no se lo hubiera podido dar si antes no se lo hubiera usurpado.”

El culto de la personalidad

Otra herramienta de esclavitud es el llamado “culto de la personalidad” que las tiranías van desarrollando alrededor de la figura del líder, sea este pintor de brocha gorda, malandrín o abogado. Por supuesto que aquí desarrollamos nuestra propia forma de “culto de la personalidad a la criolla” que se percibió claramente en estos días a través de las renuncias a las reelecciones del gobernador de Jujuy y de Solá; de las designaciones de candidatos como Scioli y Filmus en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, a partir de un gesto del “dedo de Dios” ; y de la atribución al poder casi sobrenatural de Kirchner para encontrar al albañil Gerez...

Los discursos de los adláteres llenos de “el señor presidente lo decidió así” o “yo pertenezco al proyecto del señor presidente” o “a Gerez se lo encontró porque ahora sí se metió el señor presidente” nos muestran –más allá de una obsecuencia cada vez mas generalizada y sin vergüenza- ese común denominador de toda construcción de culto a la personalidad que van atribuyendo a la primera figura de dotes de visionario, estadista, protector, guía, etc.

La libertad, exigencia, esfuerzo y paciencia

Por cierto que lo difícil es la libertad, puesto que “los esclavos desconocen el valor guerrero; no tienen energía y su corazón pusilánime no es capaz de abrazar grandes empresas; (y) harto conocido es esto por los tiranos, quienes, prevaliéndose de la debilidad y abatimiento de sus súbditos, no perdonan ningún medio para acobardarlos y envilecerlos”

Será necesario mucho coraje cívico, salvo para quien -haciendo mal uso de su libertad- prefiera colaborar a construir su propio “camino de servidumbre”.

No se trata de golpes de estado, sino como mínimo, simplemente de no apoyar a quienes procuran la esclavitud de sus semejantes: “no les pido que coloquen las manos sobre el tirano para derribarlo, sino simplemente que ya no lo apoyen más; entonces lo verán, como un gran Coloso, cuyo pedestal ha sido apartado, caer por su propio peso y romperse en pedazos.”

Pablo Lopez Herrera es miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853 – plopezherrera@gmail.com

(*) las siguientes citas pertenecen al “Discurso sobre la servidumbre voluntaria” del jurista francés Étienne de La Boétie (1530–1563) redactado en ocasión de una revuelta por la presión impositiva ejercida mediante la gabela de la sal en Bordeaux