jueves, enero 25, 2007

Gualeguaychú: asambleas y marxismo


La teoría es teoría hasta que deja de serlo. Opinaba Karl Marx que la violencia es la partera de la historia. El principio continúa vigente y toma nuevas formas para conseguir los mismos resultados. Y muchos de los comadrones de esa violencia que infiltrada en el peronismo intentó cambiar la república en “patria socialista” y falló, hoy forman parte del gobierno de Kirchner.

El marxismo siempre adquiere nuevos modos de aplicación. Y de “comunero” en Francia a mediados del siglo XIX devino en “soviético” en el siglo XX, luego gramsciano, y hoy sigue presente y activo en una lucha sin tiempos, que es la lucha permanente de la revolución contra la civilización y la cultura.

Resulta instructivo analizar el mecanismo a través del cual el conflicto de las papeleras huele a formas diferentes de un marxismo que va -e irá- por más, para nuestro mal.

Los hechos recientes

El gobierno argentino había argumentado que La Haya no tenía las atribuciones para expedirse sobre los bloqueos al tránsito, sobre lo que debería declararse incompetente. Su intervención debía ser sobre la cuestión de fondo, que las papeleras fueron autorizadas unilateralmente por Uruguay en violación por parte de Montevideo del Estatuto del Río Uruguay, y que contaminarán el medio ambiente.

La civilización

El diario El País de Montevideo, antes de conocer el fallo brindó una muestra de espíritu constructivo: “Hoy es el día en que el Tribunal de la Haya emitirá su fallo sobre el pedido de medidas cautelares promovido por Uruguay en el lamentable conflicto que desde hace más de un año se mantienen con Argentina por la instalación de plantas de celulosa en nuestro país. ... Más que aspirar a que nos sea favorable, lo que deseamos es que él contribuya a encauzar por los caminos del diálogo, de la razón, del respeto mutuo y de la voluntad de hacer cumplir sus términos, la solución de un problema que ha desbordado casi todos los cauces. Sin perjuicio de lo que se resuelva en el fallo final. ... Escribir compartiendo lo que no se conoce al momento de hacerlo, promoviendo a la vez el respeto de algo que no se ha visto, es casi un acto de fe. Los dos grandes pueblos que están comprometidos en esta locura, más allá de sus Gobernantes, se merecen y justifican, sin embargo, creer en las posibilidades de lo que se ignora. ... Que todo sea para bien.”

La barbarie

De nuestro lado de la frontera, el coordinador de la asamblea de Gualeguaychú, José Pouler fijaba su posición irreductible, en una forma en que Abel Pose llamaría quizás otra “cotidiana recaída en la seducción de la barbarie”: “A los vecinos les importa poco y nada la decisión que el máximo tribunal de la ONU. Si mandan a la Policía o a la Gendarmería, veremos; la única moneda de cambio para dejar la ruta es que la empresa finlandesa Botnia se retire de Fray Bentos”.

Un fallo conciliador

El dictamen de La Corte Internacional de La Haya, probablemente conciente de que poner al gobierno argentino en la obligación de abrir las fronteras y despejar las rutas por la fuerza hubiera empeorado rápidamente la situación, no dio lugar a la solicitud de Uruguay para que Argentina no permita el corte de las rutas fronterizas.

Sin legitimar los cortes, instó a las partes a que no tomen ninguna medida que agrave la situación y a que resuelvan el conflicto pacíficamente. El fallo dice que no hay "un riesgo inminente o un perjuicio irreparable contra los derechos de Uruguay". Dijo la jueza: "no hay urgencia para las medidas que solicita Uruguay".

Hay que tener en consideración que antes, el tribunal había rechazado el pedido argentino de que la corte ordenara a Botnia detener la construcción de la pastera en Fray Bentos, y que en esta oportunidad tampoco juzgó sobre el fondo de la cuestión, los perjuicios irreparables, sino sobre la insuficiencia de las pruebas.

La primera reacción argentina

El canciller (¿canciller?) Taiana declaró rápidamente que "La ventaja de este fallo es que quita una cortina de humo, que son las excusas para no dialogar y no enfrentar el problema de fondo". Por supuesto que aludía a las excusas del gobierno uruguayo de no negociar bajo la presión de los cortes, bajando línea con que la cuestión de fondo es el "respeto a los tratados internacionales".

Para el gobierno argentino la principal cuestión de fondo que sigue pendiente de resolución es la presunta violación por parte de la República Oriental del Uruguay del Estatuto del Río Uruguay, cuyo tratamiento tiene dos años por delante en la Corte de La Haya. Si pudiera probar esto, la fábrica estaría fuera de normas, y la posición del gobierno uruguayo quedaría absolutamente indefensa, y sería responsable política, jurídica y económicamente de todas las consecuencias emergentes de la instalación, precio imposible de ser asumido ni por el gobierno oriental, ni por su economía por el volumen de la inversión.

La tormenta perfecta

La situación, tal como está planteada, constituye un conflicto prácticamente imposible de resolver. La contradicción encierra en si misma los ingredientes de la tormenta perfecta que para quien quiera infiltrarse en el conflicto.

Gargano, el ministro de Relaciones Exteriores oriental, afirmó rápidamente “que no negociará con los puentes cortados". Desde el territorio donde se eleva la planta de Botnia, el intendente de Río Negro Omar Lafluf sostuvo que con este fallo se les da "vía libre" y libertad absoluta a los activistas para seguir haciendo lo que se les ocurra", quedando impunes para continuar con el corte, estimando que el activismo irá “en aumento, porque el nivel de exaltación al otro lado del río es cada vez peor".

Dándole la razón al intendente oriental, desde Gualeguaychú los violentos afirmaban: "vamos a pelear con más ganas y estar aún más firmes; seguiremos luchando contra las pasteras". Los entrerrianos más pacíficos opinaban: "menos mal que éste fue el fallo, sino las medidas de lucha serían aún más fuertes". Ya antes del pronunciamiento de La Haya los revoltosos habían declarado que “cualquiera fuere el resultado se mantendrá el campamento sobre el Arroyo Verde”. Susana Padín, coordinadora de la asamblea había afirmado que “el corte no se discute, lo mantendremos por tiempo indefinido cualquiera sea la decisión del Tribunal”.

Así, el caso Gualeguaychú es un caso de construcción de “la tormenta perfecta” a través de un discurso desarrollado y aplicado por alguien que conoce la fuerza de la construcción de mensajes en los que los aspectos emotivos destruyen la posibilidad del razonamiento lógico.

El mensaje con que ha sido bombardeada la población de Gualeguaychú es el siguiente: “
Si para vos es importante el aire que respiras, el agua que tomas y el alimento para tus hijos y tuyo, entonces, estás con nosotros. Sí a la vida, NO a las papeleras”. Está implícito que todos deben apoyar la lucha contra lo que amenaza el aire, el agua y la calidad de alimento para sus hijos, o sea las papeleras. Porque para todos es indiscutible que la vida necesita del aire, del agua, y del alimento. Sin ellos, no hay vida.

Las papeleras simbolizan además la “prepotencia” del capital y una nueva manera que tienen los países desarrollados de expoliar y oprimir a los países “del sur”, los oprimidos de siempre. Si uno estuviera de acuerdo con lo expresado, resultaría irrefutable la posición asambleísta: “la única moneda de cambio para dejar la ruta es que la empresa finlandesa Botnia se retire de Fray Bentos”.

Luego del fallo, las Asambleas del pueblo y de San Telmo firmaron rápidamente unos carteles resaltando la hermandad entre Argentina y Uruguay por el diferendo de las pasteras: “La Haya: digan lo que digan, uruguayos y argentinos siempre seremos hermanos”; y criticando el gobierno de Finlandia: “Hagan lo que hagan, Botnia y Finlandia son saqueadores y terroristas ambientales” “¡Exigimos ruptura con Finlandia ya!”


Marxismo y movimientos sociales

En “El Foro de Caracas: la otra mirada”, Atilio A. Borón (2) se interrogaba acerca de nuevas formas de lucha del marxismo: “¿cómo luchar contra las clases dominantes del capitalismo mundial y sus aliados locales? ¿cómo hacerlo contra sus estructuras, instituciones y representantes que actúan obedeciendo a una estrategia flexible, de carácter internacional pero hábilmente adaptada a las circunstancias y agentes locales? ... ¿por qué no deberían coordinarse internacionalmente las luchas por el agua de los mapuches en el sur argentino y chileno con la de las comunidades campesinas en Bolivia y Ecuador, los pueblos de la cuenca amazónica, la que libran los campesinos africanos y la de los grupos que en Europa, Estados Unidos y Canadá que se oponen a la mercantilización de ese vital elemento?”

En una conferencia desarrollada el año pasado en Cuba (3), se plantearon dos vías, dos formas independientes de lucha política por el socialismo: por un lado la extraparlamentaria y por otro la parlamentaria; pero siempre “desde las instituciones burguesas” instrumentalizándolas y utilizándolas “como elementos de agitación y de denuncia de la falsa democracia burguesa”.

Se afirmó allí que en la vía extra parlamentaria, los movimientos sociales tienen un papel central en la “ lucha anticapitalista y de poder alternativo: ... mandar al basurero de la historia a ese caduco Estado” y reemplazarlo “por esa forma de Estado alternativo surgido por los trabajadores organizados” bajo la “forma de democracia directa permanente” correspondiendo “a los comunistas, aprovechar esas formas espontáneas que surgen y constituyen diversos movimientos sociales, (y) dotarles de conciencia socialista”.

Desmontando el mecanismo de los movimientos sociales


Refiriéndose al mecanismo psicológico, al modo de inserción, y a los efectos posibles de los movimientos sociales, el intelectual y sociólogo James Petras (4), sostiene que “de manera dialéctica, la reacción individual (o la falta de reacción) influye sobre la organización social y, en circunstancias excepcionales, puede incluso invertir de manera parcial o total las decisiones macroeconómicas y el dominio de las elites. Los movimientos sociales, en particular las asambleas populares y los movimientos de trabajadores desempleados, proporcionan un marco para la transformación de los problemas privados individuales en respuestas sociales colectivas, pues exteriorizan la hostilidad contra el sistema, contra la patronal económica y política. Las asambleas son un foro donde los individuos pueden hablar y expresar sus ideas y sentimientos, así como escuchar y aprender de otros que se encuentran en la misma situación social. Las manifestaciones a favor de exigencias programáticas proporcionan dirección y objetivos y ayudan a vencer el sentido de impotencia, de aislamiento y de anomia.”


Así, “la acción colectiva es una forma de terapia social, pero no a través de la consulta de un profesional de pago, sino en la calle, con la gente que comparte las mismas condiciones en el mundo real, con sus peligros (de represión) y sus victorias (los cambios sociales). La acción social incluye organización, participación, implicación individual y debate, que aumentan la autoestima, porque utilizan las capacidades y el conocimiento del desempleado. El logro de cambios o reformas a través de la acción colectiva, ... proporcionan esperanza para el futuro y beneficios inmediatos.”

Marxismo y ecología

Para que el razonamiento sea completo, es necesario además que el capitalismo sea el enemigo natural del medio ambiente. Leonardo Boff (5) se ocupa de desarrollar el análisis afirmando a priori que “donde impera la práctica capitalista se envía al exilio o al limbo la preocupación ecológica. Ecología y capitalismo se niegan frontalmente. No hay acuerdo posible ... El capitalismo no sólo quiere dominar la naturaleza, sino arrancar todo de ella, depredarla ... Efectivamente, la humanidad se encuentra ante una situación inaudita. Debe decidir si quiere continuar viviendo, o si prefiere su propia autodestrucción.”

Plantea Boff el “monstruo capitalista” se va a ocupar de destruir el entorno de tres modos diferentes: 1) debido a la extinción de los recursos naturales, “va a haber guerras por las fuentes de agua potable”; 2) el efecto acumulativo de las agresiones quebrará además “el equilibro físico-químico-biológico de la Tierra” , llegando “a un punto crítico tal” que se quebrará “la sostenibilidad de la Tierra” y finalmente 3) mediante la injusticia social mundial proveniente de la “acumulación apropiada por unos pocos a costa de la explotación y del perjuicio de las grandes mayorías”.

Marxismo y asambleas populares

José Pablo Feinmann (6) justifica y legitima la nueva forma de representatividad. Refiriéndose a la Filosofía de la Asamblea Popular, “explica” que “como la política representativa ha devenido "oligarquía política", traicionando el mandato democrático que se le había confiado ... el pueblo se nuclea en tanto asamblea y desde este nucleamiento ejerce la democracia sin mediaciones .... solos en la "asamblea"; somos "yo", pero somos "los otros" y con los otros somos "todos". Somos una totalidad: la asamblea nos totaliza”. Citando a Sartre, "ya no somos lo que éramos, somos la negación de aquellos ciudadanos pasivos que los aceptaban resignadamente; eso que éramos era lo que ustedes habían hecho de nosotros; esto que hoy, en esta asamblea somos, es lo que nosotros hemos hecho de nosotros mismos; y este nuevo ser niega lo que éramos y, en esa negación, los niega a ustedes".

Las asambleas, no se dedicaron a "hacer política" de un modo tradicional, “sino que reinventan la política en sentido amplio, como búsqueda del bien común”. Y ante la bancarrota del Estado y sus instituciones representativas, surge una nueva forma de poder, que cuestiona e intenta forzar y reemplazar a un poder “instrumento de las transnacionales”.

Así, bajando del mundo de las ideas al mundo real, reza la bandera de una asamblea: "No somos nada, queremos serlo todo". Y en el caso concreto de las papeleras afirmaba el coordinador de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, Gustavo Rivollier cuando el objetivo era que el Banco Mundial denegara los créditos: “El verdadero problema es que nos pusimos contra un sistema económico, del cual La Haya forma parte ... nosotros luchamos contra un orden económico internacional ... y si les dan los créditos, todo va a ser difícil, sólo quedaría para hacer cosas demasiado pesadas".

Al preguntarse Cristina Feijóo y Lucio Salas Oroño (7) hacia donde van las asambleas, definen el alcance del movimiento “como parte de un gran movimiento social en gestación -en Argentina y en el mundo-”... “las asambleas surgidas en 2002 suponen una histórica respuesta cultural a la cultura de guerra, de muerte y destrucción humana y de recursos que imponen por todo el globo los imperialistas neoliberales. Cada paso que dan las asambleas es expresión de resistencia a ese supuesto orden hecho de caos, y una afirmación de la posibilidad de contraponerle una cultura de paz, de vida, de creatividad.”

El marxismo intenta evitar así errores cometidos en los años sesenta y setenta: la “centralización de la toma de decisiones a través de un partido o una vanguardia” que provocó que “las direcciones se fueron aislando de las bases y las organizaciones terminaron por aislarse de la sociedad”. Así, “un nuevo pensamiento se va articulando en torno de las formas y los contenidos de los movimientos sociales, movimientos de rebelión, formas de resistencia y contrapoder a las que pertenecen, creemos, las asambleas populares”.

Abrevando en las fuentes tradicionales del marxismo

En los términos clásicos de la teoría marxista, Lenin plantea en su libro del Estado y la Revolución (8), que “los trabajadores, en una revolución, tienen como tarea fundamental la desorganización del estado capitalista al mismo tiempo se va creando un potencial estado de los trabajadores en las entrañas del caduco régimen explotador.” Para Lenin, “el pensamiento de Marx consiste en que la clase obrera debe destruir, romper la "máquina estatal existente" y no limitarse simplemente a apoderarse de ella ... la destrucción de la máquina burocrático-militar del Estado es "condición previa de toda revolución verdaderamente popular"”.

El objetivo de la destrucción de la máquina estatal tiene dos fines: el obvio de su reemplazo, y además estar siempre alertas ... Como recuerda el mismo Lenin: “...en el otoño de 1870, Marx previno a los obreros de París; demostrándoles que la tentativa de derribar el gobierno sería un disparate dictado por la desesperación. Pero cuando en marzo de 1871 se impuso a los obreros el combate decisivo y ellos lo aceptaron, cuando la insurrección fue un hecho, Marx saludó la revolución proletaria con el más grande entusiasmo, a pesar de todos los malos augurios”.

Gualeguaychú: el marxismo real en acción

Como la asamblea de Gualeguaychú no alcanza a arrastrar a “las masas” los promotores de la acción han debido trabajar con otras asociaciones “hermanas”, aunque prefieren no hacerlo para no ahuyentar a quienes temen la utilización. Ya en los cacerolazos del fin del gobierno de De la Rúa, cuando la población bien intencionada sintió la necesidad de intervenir y se acerco a “participar” en las asambleas de barrio, se pinchó todo cuando fue evidente la manipulación de las mismas asambleas de la que son eximios protagonistas los marxistas de turno.

En ocasión de la manifestación realizada recientemente en la Plaza de Mayo, estuvieron o adhirieron al movimiento de Gualeguaychú entre otros la unión de asambleas ciudadanas, la red nacional de acción ecologista, la asociación de vecinos de La Boca, la asamblea permanente de los espacios verdes urbanos, la asamblea de auto convocados de Calingasta (San Juan), la asamblea de Concepción del Uruguay, la asamblea de la ruta 135 (de Colón), las asambleas de Chubut, los auto convocados Famatina (La Rioja), los vecinos auto convocados de González Catán, la asamblea de San Telmo, las asambleas de Santa Fe, de Esquel, de Santa Cruz, de defensa del Río de la Plata, del Delta, de los lagos de Palermo, varios foros de vecinos contra la contaminación en localidades con presencia del CEAMSE, los foros de la zona mesopotámica, el movimiento Cromañón, el Polo Obrero, la Corriente Clasista y Combativa, la CTA, etc.

Los lemas coreados y esgrimidos fueron entre otros: “si Botnia nace, Gualeguaychú muere”, “sí a la vida”, “Fuera Botnia”, “esta invasión no es contra pesos o ganancias, es contra nuestra vida”, “genocidio ambiental”, “nos quieren usar como basurero”, “depredación de nuestro medio ambiente por manos de monopolios extranjeros, y sus socios nativos ... acuerdo entre los capitales predadores y los gobiernos de turno”. Los asambleístas, hasta tienen desarrollado un “cancionero anti papelero" ...

Resulta particularmente interesante la participación de la CTA, que tiene un personaje en la misma ciudad de Gualeguaychú, Ramón Cabrera, titular del PC entrerriano, que con la participación de la PIT-CNT promueve la participación en el conflicto de Chavez, con tres ejes de argumentación: “1) la adhesión a la postura expuesta por los asambleístas de Gualeguaychú que solicitaron que el Hugo Chávez medie en el conflicto, 2) la voluntad de que los movimientos sociales y partidos políticos de ambos países comiencen a explorar caminos de diálogo independientemente de la actitud de las cancillerías, punto en el que se recalca el valor que puede tener en tal dirección una postura conjunta de la CTA y la PIT-CNT, y 3) la necesidad de instar a que los gobiernos de Argentina y Uruguay dialoguen y ejerzan su soberanía más allá de las decisiones de cualquier multinacional”.

En el fondo, la gran estrategia es otra ...

Resulta esclarecedor y necesario leer a Marta Harnecker (9), pensadora central del marxismo latinoamericano, para comprender la estrategia marxista-leninista-gramsciana. Ella expresa con claridad la gran estrategia movimientista: “entendemos la revolución como un proceso que lleva adelante un proyecto que se propone en primera instancia pasar el poder político de un bloque social a otro y, a partir de ahí, ir realizando transformaciones profundas en todos los aspectos de la sociedad ... y si entendemos que lo fundamental de ese proceso es ir creando el sujeto protagónico de la sociedad alternativa ... es preciso ir generando instituciones propias de soberanía popular, que en el fondo son el germen de una organización genuinamente socialista ... requerimos una línea más apegada al esquema de la "guerra de posiciones", orientada a la construcción de espacios que no se abandonan ... al decir de Gramsci, "en política, la guerra de posición es hegemonía" ... “es preciso superar la práctica reducida a la mera propaganda y entrar a desarrollar procesos de construcción popular alternativos ... crear instituciones rivales en soberanía popular fuera y en contra del parlamento, capaces de educar a las masas en su autogobierno, cuyos decretos y decisiones tendrán que ser defendidos política y materialmente de la agresión lógica de las clases dominantes ante estas formas de autonomía política popular que les niega cualquier legitimidad y capacidad de dirección y de control ... el único modo de garantizar la victoria revolucionaria del socialismo es forjando en forma incontestable más -¡y no menos!- libertad ... la manifestación de una libertad nueva y de mayor alcance, sin privilegios, realmente potenciadora de las hoy refrenadas capacidades y creatividades de grandes mayorías, ha de empezar antes de que el viejo orden sea eliminado mediante la conquista del Estado ... al capitalismo hay que transformarlo desde dentro, ponerlo en crisis ... requerimos impulsar una larga guerra de trincheras entre dos campos de posiciones relativamente fijas, en la que cada bando intenta socavar al otro política, ideológica y culturalmente, donde producto de su avance, el cerco se haga recíproco ... lo que no niega que una futura situación de equilibrio de fuerzas tenga que romperse a través de la toma violenta del poder del Estado ... es un camino más largo, por cierto. Implica que la izquierda se vuelque a los procesos de construcción popular bajo características crecientes de organización, poder y democracia popular”.

Conclusiones

Todo lo expuesto por intelectuales y militantes es auto explicativo, por lo que poco queda por agregar.

Sin embargo debe observarse la evidencia de –como mínimo- un triple intento de sustitución del estado por parte de una asamblea local:

1) Sustitución de la decisión del gobierno, al crear una situación ofensiva práctica y concreta de hecho contra un país vecino.

2) Sustitución de la ¿cancillería? al fijar el objetivo, el alcance y los términos de la negociación, y

3) Sustitución de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, puesto que ocupan el espacio que es el ámbito natural de la seguridad y la defensa nacional.

Planteado el análisis en estos términos, puede observarse, y pueden observar nuestros queridos y verdaderos hermanos orientales cual es el principal problema y los verdaderos enemigos de la convivencia pacífica y civilizada, y verificar lo que está en juego en el fondo.

Dejarnos seducir por un falso conflicto y alimentar la violencia sería el peor error a cometer, en ambas orillas del “río color de león”, y el mejor regalo a una izquierda que sigue luchando por sus utopías ...



(1) Miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853

(2) Atilio Borón Sociólogo, profesor universitario de Teoría Política y Social, ex vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Investigador Principal del CONICET. Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales / CLACSO. Autor de Notas sobre un extravío teórico político en el pensamiento crítico contemporáneo en el Debate sobre “Cambiar el mundo...”: Poder, contra-poder y antipoder en “Herramienta”, revista de debate y crítica marxista -
http://www.herramienta.com.ar
(3) Malime. “La interrelación dialéctica de la forma de lucha por el poder como forma de poder” - III Conferencia Internacional "La obra de Carlos Marx y los desafíos del Siglo XXI" - 3.5.2006 - Palacio de las Convenciones - La Habana – Cuba. Artículos de Malime en http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&id=Malime&inicio=0

(4) James Petras, sociólogo norteamericano, militante de los derechos humanos y líder estudiantil en la Universidad de Berkeley, Estados Unidos. Desde 1960 a 1973 enseñó y dirigió investigaciones en algunos países latinoamericanos, especialmente en Chile, donde colaboró con el gobierno de Salvador Allende. Luego del golpe de Estado de Augusto Pinochet, Petras fue miembro del Tribunal Russel sobre la represión en América Latina, junto a Julio Cortázar y Gabriel García Márquez.
http://www.rebelion.org/petras.htm

(5) Leonardo Boff, Ingresó en la Orden de los Frailes Menores, franciscanos, en 1959. Durante 22 años fue profesor de Teología Sistemática y Ecuménica en el Instituto Teológico Franciscano de Petrópolis, profesor de Teología y Espiritualidad en varios centros de estudio y universidades de Brasil y del exterior, y profesor visitante en las universidades de Lisboa (Portugal), Salamanca (España), Harvard (EUA), Basilea (Suiza) y Heidelberg (Alemania). En 1984, en razón de sus tesis ligadas a la Teología de la Liberación expuestas en su libro Iglesia: Carisma y Poder, fue sometido a un proceso por parte de la Sagrada Congregación para la Defensa de la Fe, en el Vaticano. En 1985 fue condenado a un año de “silencio obsequioso” y depuesto de todas sus funciones editoriales y académicas en el campo religioso. Le fue levantada la pena en 1986, pudiendo retomar algunas de sus actividades. En 1992 renunció a sus actividades sacerdotales y se auto promovió al estado laico. “Cambio de trinchera para continuar en la lucha”: sigue como teólogo de la liberación, escritor, profesor y conferencista en los más variados auditorios de Brasil y del extranjero, asesor de movimientos sociales de cuño popular liberador, como el Movimiento de los Sin-Tierra y las Comunidades Eclesiales de Base (CEB’s), entre otros. http://www.leonardoboff.com/

(6) José Pablo Feinmann es filósofo, escritor, analista político y colaborador de Página/12. José Pablo Feinmann José Pablo Feinmann nació en Buenos Aires en 1943. Es licenciado en Filosofía y fue profesor universitario en la Universidad de Buenos Aires durante los primeros años de la década del 70. nació en Buenos Aires en 1943. Es licenciado en Filosofía (UBA) y ha sido docente de esta materia en esa casa de estudios. Publicó más de veinte libros, que han sido traducidos a varios idiomas. Actualmente dicta cursos de filosofía de inusual y masiva convocatoria. Siempre residió en Buenos Aires. es asiduo colaborador del diario Página/12 de Buenos Aires

(7) Cristina Feijóo nació en Buenos Aires en 1944. Militante de la izquierda peronista, fue presa política en dos oportunidades: entre 1971 y 1973 y luego entre 1976 y 1979, año en que se exilió en Estocolmo hasta 1983. Premio Clarín a la novela en 2001 por decisión unánime del jurado. Lucio Salas Oroño de la cooperativa La Asamblearia de Buenos Aires, participo del Foro Social Mundial realizado en Argentina. Ambos tradujeron El Movimiento de los Sin Tierra de James Petras

(8) Lenin - El estado y la revolución. Capitulo III. La experiencia de la comuna de París de 1871. El análisis de Marx.

(9) Marta Harnecker, es una sicóloga chilena que pasó del catolicismo al marxismo. En tiempos de Allende dirigió la revista semanal de izquierda Chile Hoy, colaborando así con el gobierno de Allende. Activista revolucionaria, se dedica a la formación política de los obreros. Se asila en la embajada de Venezuela, y viaja a Cuba con un salvoconducto. En La Habana se casa con Manuel “Barbarroja” Piñeiro, un enlace de los movimientos guerrilleros latinoamericanos. Actualmente trabaja para la “revolución bolivariana”.Según José Luis Farias (Diputado Solidaridad) “Es muy influyente en Venezuela por su vínculo estrecho con Cuba. Su función en el país es monitorear las reuniones, construir el pensamiento político, y darle organicidad a los pensamientos de Chávez. Ella participa en las altas reuniones del gobierno” . Artículos en
http://www.rebelion.org/harnecker.htm Biografía en http://www.talcualdigital.com/Especiales/Protagonistas_marta.asp







jueves, enero 18, 2007

Oposicion: estrategia de poder y crisis de identidad

"Una sociedad no se constituye por acuerdo de voluntades.
Al revés: todo acuerdo de voluntades presupone
la existencia de una sociedad"
Ortega y Gasset, La rebelión de las masas


La necesidad de generar un poder alternativo a la creciente hegemonía de Kirchner es urgente y evidente. El principal obstáculo de la oposición es carecer de una estrategia de poder probablemente basada en una crisis de identidad. Una estrategia de poder, a un político con vocación, le permite siempre poder tomar la iniciativa, y va mucho más allá de una simple estrategia electoral, aunque la incluya.

Lo que se advierte en el panorama político es que están todos enredados en la estrategia eleccionaria. Si no hubiera elecciones, la sociedad perdería su interés por la mayoría de las figuras de la oposición, que piensa y actúa en función de un calendario electoral del que se ignora la fecha exacta y el nombre de los adversarios y de los aliados.

Tantas indefiniciones surgen de una falta de identidad.

La oposición está mas sujeta a los errores del adversario que a los propios aciertos. Se prepara así en el mejor de los casos a repetir el error de la alianza entre el radicalismo y el Frepaso, donde era visible que nada tenían que ver Alfonsín y el Chacho Álvarez, lo que se podía percibir en la misma campaña al contemplar los dos candidatos con sus respectivas consortes. La actual oposición tiene a favor una mayor experiencia de la vida (léase “calle”) y pragmatismo.

Por una estrategia de poder

Una verdadera estrategia de poder exige ver mucho más allá de la fecha de los comicios, aunque los deba tener en cuenta e incluir. Exige mucho más que un consenso sobre algunas coincidencias generales: exige la puesta en marcha de un proyecto colectivo, realizado y motorizado por personas con espíritu cívico, que tengan una idea clara y definible del país que quieren y del país que no quieren.

Que piensen en función de los argentinos que votan y de los que no votan. Hastiados estos últimos de tanta mediocridad expresan con su abstención su rechazo al circo electoral, hartos de ser utilizados como “carne de elección”.

Que sean capaces de construir vínculos y lazos sociales que vayan mas allá de “roscas” y “trenzas” eleccionarias y de la negociación de cargos y de listas.

Que dediquen tanto tiempo y esfuerzo a reclutar, integrar y formar cuadros y dirigentes sociales, como el que dedican a rodearse de parientes, socios, amigotes, cortesanos y punteros.

El teatro de operaciones es la sociedad civil

Para salir del atolladero la misma sociedad civil debe ser el teatro de actividad de la oposición. A ella deben estar integrados a través de los dirigentes sociales que actúan insertos en la misma con autoridad moral y social propia, con objetivos, intereses y necesidades permanentes y no coyunturales y oportunistas.

Blumberg y Bergman son dos ejemplos de lo que quiero decir. Ambos tienen intereses específicos. Ambos tienen autoridad moral en sus respectivos terrenos. Ambos se ocupan de necesidades permanentes de la sociedad y del hombre: uno de la seguridad, el otro del espíritu.

Más que “candidatos eventuales” deberían ser considerados como dirigentes de la sociedad civil cuyas vidas y actividades están centradas en “agregar valor” en sus respectivos “ámbitos”. La imbecilidad de considerarlos como posibles candidatos por lo que miden en las encuestas, o por su poder de atracción y de convocatoria los lleva a un terreno que no es el suyo y donde tienen mucho mas que perder que lo que pueden aportar. Esto es notorio en el caso de Blumberg, que sabe bien lo que quiere en materia de seguridad, pero a quién se lo ve que “patina” cuando entra el terreno electoral.

Los referentes de la sociedad civil, atraen y convocan por lo que son y se han convertido. ¿Cuántos cientos de genuinos líderes de la sociedad civil podrían ser convocados para un proyecto que vaya más allá de los actos comiciales?

La sociedad necesita de la sana política y de sanos políticos. La sociedad sabe que la política es el arte de lo posible, pero sabe también que su fin es el bien común y percibe cuando lo que buscan los dirigentes políticos es el bien propio, sea este económico, de mera ambición de poder, o de egolatría. No se acerca a colaborar porque desconfía y se niega a ser utilizada y luego descartada.

Construyendo una identidad política

Una identidad política no se construye a partir de las encuestas –aunque sean útiles y necesarias- ni pensando solo en los electores. Nadie define lo que es y lo que quiere solamente en función de las elecciones.

Definir los principios generales a los que se adhiere y los criterios de acción en las principales áreas de acción ayuda mucho más a construir la propia identidad política y a acercarse a la propia base de sustentación.

Quien escribe estas líneas, a modo de ejemplo, adhiere a los siguientes principios en las quince principales áreas de las que la política se ocupa:

Sistema Político Institucional

· Respeto de las libertades individuales
· El marco de referencia para el ejercicio del poder debe ser la Constitución de 1853
· Las autoridades electas deben ser representativas
· El sistema electoral debe servir para que los ciudadanos elijan sus representantes, y no los de las oligarquías políticas
· Las provincias deben tener autonomía política en un marco de unidad nacional y recaudar sus impuestos
· Los ciudadanos pueden participar libremente en los partidos

Sistema Económico

· Debe tener como fin principal la creación de riqueza por parte de todos, y para todos: ricos y pobre
· El sistema debe ser atractivo para las inversiones externas y de los propios argentinos
· Debe haber libertad de industria y comercio para el sector privado
· El sistema impositivo debe ser equitativo
· Debe tenderse a la justicia y equilibrio en la captación de impuestos y en la distribución de los gastos (federalismo económico)
· Debe haber un valor recibido por los impuestos que se pagan, y suprimirse las fuentes de gastos prebendarios
· La política económica debe estar orientada a un desarrollo sostenido y sustentable
· El país debe defender una moneda propia estable, que sirva de medio pago y reserva de valor

Relaciones Internacionales

· La diplomacia debe defender los intereses del país con eficiencia, y debemos estar
· alineados con los países que respetan en su interior los derechos individuales y encaran la seguridad global con fines democráticos

Ética, valores pensamiento

· Debe trabajarse por una sociedad imbuida de valores republicanos, donde se valoren y privilegien las conductas virtuosas

Justicia

· El Poder Judicial debe ser independiente y garante del libre ejercicio de los derechos individuales y del cumplimiento de los contratos

Educación

· Debe partirse desde la voluntad de las familias, tratando de que surjan alumnos cada vez mejor preparados para enfrentar el mundo laboral.
· Las políticas educativas y acción del estado deben respetar el deber y la voluntad de los padres en materia de educación religiosa, sanitaria y sexual

Religión, culto

· La práctica de la religión debe realizarse de un modo libre y sin interferencias ni presiones del estado

Trabajo

· Las leyes laborales deben estar orientadas a pactos libres de condiciones de trabajo entre empleado y empleador

Desarrollo social y condición humana

· Las políticas sanitarias y sociales deben ser eficaces y estar orientadas a satisfacer las necesidades de los habitantes complementando la actividad privada solo allí donde esta última no pueda satisfacer aquellas

Defensa Nacional

· El sistema de defensa debe estar adaptado a las necesidades del país, y los integrantes de las FFAA deben ser respetados y valorados en su justa medida, y jamás ser vilipendiados como si fueran seres inferiores y deleznables por naturaleza ...

Seguridad interior

· La seguridad de los ciudadanos debe ser protegida razonable y satisfactoriamente con el mismo criterio hacia los integrantes del sistema de defensa interior que el exterior

Medio Ambiente

· La preservación debe integrarse a las conductas y exigirse hasta donde sea razonable hacerlo, teniendo en cuenta el mayor bien posible, y las necesidades de desarrollo de la economía.

Cultura

· Siempre debe existir y defenderse el espacio en la sociedad para el desarrollo y expresiones del pensamiento en un marco de libertad y respeto

Información, prensa y medios

· El gobierno y los organismos públicos deben ser transparentes en su gestión y la actividad periodística debe ser independiente y libre

Familia

· Debe respetarse y defenderse a la familia como la célula básica de la sociedad, originada y formada a partir de la unión perdurable entre un varón y una mujer

De todos estos temas, los hay que tienen que ver 1) con la idiosincrasia del argentino y su marco de referencia, 2) con los sistemas y procesos, más o menos permanentes del estado y 3) con los gobiernos vigentes. Parece conveniente separar estas tres categorías mencionadas, porque para trabajar en cada una de ellas, las personas, los procesos y los tiempos son diferentes. Y las tres áreas forman parte del “teatro de operaciones” del político de vocación.

Marco de referencia y valores de los argentinos

Al recorrer los principios expuestos en las quince áreas mencionadas, y “chequearlos” contra la realidad, verificamos que el problema en gran parte somos los argentinos: no es únicamente el gobierno que haya en cualquier momento o el sistema administrativo que tiene vida propia.

Si bien hay cultura y espacio para el libre desarrollo de las ideas y del pensamiento en un marco general de apertura, respeto y tolerancia, como también para la practica de los propios valores trascendentes como la religión, tenemos muchísimo camino por delante –como pueblo- para que podamos decir que respetamos las libertades individuales, practicamos conductas virtuosas y tenemos convicciones firmes acerca de nuestros valores republicanos.

Nuestros problemas –o “nuestros desafíos” como se los llama ahora – están primero en la persona, y luego en los sistemas y procesos arraigados, y en el gobierno actual o el que lo reemplace.

Nuestro problema fundamental no sería la falta de libertad absoluta, sino lo que hacemos con las libertades disponibles. La propia sociedad, como señala bien Ortega y Gasset, es anterior al propio derecho. La sociedad, “de suyo e ineluctablemente segrega costumbres, usos, lengua, derecho, poder público.”

La sociedad, “no se constituye por acuerdo de sociedades. Al revés: todo acuerdo de voluntades presupone la existencia de una sociedad”.

Los sistemas y procesos vigentes

En segundo termino, están los procesos existentes, que implican problemas y desafíos que están allí, independientemente del gobierno actual.

Estos procesos incluyen al mismo estado (PE, PL, PJ Y Administración Pública nacional, provincial y municipal...), al sistema federal, a los partidos políticos, al sistema electoral y de representatividad, al propio proceso económico, al sistema educativo y de salud, al sistema de defensa externa e interna, a los procesos de comunicación y prensa, y otros procesos menores.

Aquí es donde la acción política debe ser permanente y enraizarse en la sociedad civil. Esto le hace falta al país, y sería bueno que quienes piensan que pueden ser llamados a liderazgos políticos lo tuvieran en cuenta.

Los problemas del gobierno

Los políticos, toman como eje del pensamiento para posicionarse fundamentalmente la acción del gobierno vigente, que “maneja” sin un poder ni responsabilidad absolutos los diferentes procesos tan como estos se vienen desarrollando, puesto que ocupa solo una porción de tiempo el poder.

Pero prometen cosas que van mucho más allá. Por eso todos hablan de “reforma del estado” antes, durante y después de ser gobierno. Mientras gobiernan hablan de la herencia recibida como justificación y luego nos explican porque no pudieron o “no los dejaron” realizar lo que habían propuesto.

El verdadero liderazgo que hace falta

La esencia del liderazgo consiste en proporcionar un sentido y alimentar el impulso del conjunto, lo que se traduce en un esfuerzo colectivo que lleva a un conjunto humano en una dirección.

La generación de ideas propias, más una vida interior intensa y una relación con los demás constructiva, calificada e intensa da por resultado un liderazgo positivo y con significado.

Hay políticos orientados al pasado, que ponen por encima de todo los propios objetivos; egocéntricos, autistas, desconfiados; que inspiran desconfianza y generan apatía; y que se mueven mejor fuera de toda norma objetiva.

Se los reconoce porque tienen más facilidad en destruir que en construir, porque son rápidos para hacer el mal y porque al irse dejan tras de sí el desorden social y el caos.

Los hay orientados al futuro, que ponen por encima de los propios a los objetivos sociedad; integrados a su entorno y que escuchan a quienes los rodean; que brindan e inspiran confianza y generan entusiasmo; y que son capaces de respetar las normas básicas de convivencia.

Se los reconoce porque tienen más facilidad para construir que para destruir, porque son rápidos para hacer el bien y porque cuando pasan, dejan tras de sí el orden social.

Como decía Aristóteles, “hay distintos modos de obtener los mismos fines, y en un entorno natural que es el mismo para todos, unos viven del robo y otros de la pesca”. La Argentina necesita urgentemente que los pescadores tomen el poder y despidan a los ladrones.


jueves, enero 04, 2007

2007: ¿Heil Kirchner?


Resolveos a no ser esclavos y seréis libres.
Étienne de La Boétie (1530-1563)

La libertad es un bien que se pierde poco a poco. Y lo que hoy parece una exageración podría dejar de serlo si se continúan cediendo al poder los derechos y deberes que radican en la persona antes que en el estado o en nuevas formas de “democracia directa y participativa” que se manifiestan a través de “asambleas populares” como la ya institucionalizada de Gualeguaychú.

Libertad y necesidades humanas

Es posible definir con mayor precisión los espacios en que la libertad se va perdiendo a manos de la voluntad y arbitrio de un poder ejecutivo cada vez más hegemónico -rodeado de su cohorte de ideólogos y operadores- si se analizan las necesidades que el hombre tiene impresas en su naturaleza.

1) La persona tiene necesidades físicas elementales: alimentarse, beber, abrigarse de las inclemencias del tiempo en una casa o refugio, y protegerse hacia el futuro de los cambios que la afectarán en el tiempo.

Para una gran mayoría de argentinos nos es más difícil hacer frente a los gastos de alimentación y de vivienda, cuando no es el caso de tener que vivir del consumo de los ahorros constituidos en la década menemista que tanto le disgusta al presidente, a pesar del “crecimiento” económico del que la propaganda oficial se vanagloria a través de los medios en forma diaria y sistemática. Ni que hablar de la inseguridad que el garantismo oficial se empeña en cultivar.

2) Todo ser humano tiene además la necesidad profunda de relacionarse con sus semejantes a través de vínculos de afecto, amor al prójimo, construyendo y manteniendo lazos sociales sobre una base de cooperación y solidaridad.

De nuestro presidente recibimos el ejemplo que del odio y la destrucción de los lazos sociales, hacia el exterior y el interior del país.

Las políticas de estado, le otorgan a este el carácter obligatorio de otorgante de contenidos y de sentido en materia de educación, de salud y de sexualidad, áreas en las que los padres tienen prioridad natural de derechos y deberes hacia sus hijos. Se conspira así contra la familia como célula social primaria y poco a poco se “sacan de la cancha” a los padres. Esto, atenta contra la formación de sanos vínculos en el seno de la familia, en la que los padres se ven obligados a competir contra la autoridad del estado o abdicar a favor de éste.

3) En la relación con sus semejantes, el hombre tiene la necesidad de construir y mantener la estima de su propia dignidad humana, y necesita asimismo el reconocimiento material o moral por su actuación en la sociedad.

La identidad de cada uno está afectada de un modo diferente de acuerdo al lugar que se ocupa en la sociedad. Y pierde tanto su dignidad el hombre que no puede ser contratado libremente y no consigue trabajo en “blanco”, o trabajo a secas, y debido a las normas legales carece de libertad de trabajo; como la pierde el empresario que se humilla entregando su libertad de comercio -que la constitución le garantiza- solo para evitar la persecución y la revancha; como el que consigue una prebenda a cambio de su “colaboración”.

4) Por último, todo ser humano tiene necesidades de desarrollo personal y de trascendencia. La sociedad que construye el kirchnerismo, de carácter cada vez más hegemónico, es cada vez más antagónica con el desarrollo de personas libres, independientes y con valores.

La práctica de los valores se pierde cada vez más, y si bien esto no es responsabilidad única del gobierno, también aquí se nos dan todos los ejemplos negativos y muy pocos de los positivos. La conflictiva relación del presidente con las Bienaventuranzas que el cardenal Bergoglio recordara en memorable oportunidad nos muestran que no es en la trascendencia donde encuentra Kirchner su marco de referencia natural.

¿Y qué lugar quedará para el reconocimiento de los virtuosos si la sociedad que se construye conspira sistemática y orgánicamente contra la práctica de la virtud?

La servidumbre es voluntaria, inducida y alimentada (*)

Dice Von Hayek en “Camino de servidumbre” que a los líderes políticos les resulta más fácil conducir a la sociedad utilizando el mal que el bien. Los dirigentes políticos y sociales que viven al margen de la ética contribuyen con eficacia a pavimentar ese nefasto camino de decadencia, por el que los conducidos van entregando su libertad; puesto que la libertad no se quita, se entrega. Unos la pierden al entregarla como moneda de cambio, y otros por no hacer nada. Unos por el mal que hacen y otros por el bien que dejan de hacer.

La servidumbre voluntaria

Bien señala La Boétie en su clásico texto sobre la servidumbre voluntaria, que “es el pueblo quien se esclaviza y suicida cuando, pudiendo escoger entre la servidumbre y la libertad, (y) prefiere abandonar los derechos que recibió de la naturaleza para cargar con un yugo que causa su daño y le embrutece.” ... “apenas puede creerse la facilidad con que el vasallo olvida el don de la libertad, su apatía en recobrarla y la naturalidad con que se sujeta a la esclavitud, que se diría que no ha perdido su libertad sino ganado su esclavitud” ... “cuando un rey se erige en tirano, toda la hez del pueblo y aún aquellos que son incapaces de distinguir el bien del mal, se les reúnen; y no digo un puñado de ladronzuelos que poco mal o bien pueden hacer en un país, sino los ambiciosos y avaros que se amalgaman alrededor de él y le sostienen para participar del botín y constituirse ellos mismos en tiranos subalternos” ... y “este poderoso que os avasalla, este tirano que os oprime, sólo tiene dos ojos, dos manos, un cuerpo, ni más ni menos que el hombre más insignificante de vuestras ciudades; (y) si en algo os aventaja es en el poder que le habéis consentido de destruiros”

El que pensando diferente esgrime la garrocha y entra en el serrallo kirchnerista como podrían ser los casos de Scioli o Reutemann, entrega su libertad puesto que “el acercarse al tirano es apartarse de la libertad natural, y por así decirlo, abrazar voluntariamente y con ahínco la esclavitud.”

La servidumbre inducida

La tiranía y la democracia no son conceptos opuestos. Puede existir una democracia tiránica, o una que se vaya convirtiendo en tal. A los tiranos que adquieren el poder por elección popular ... les “es cosa muy común mirar luego como una propiedad lo que únicamente recibieron por gracia de los pueblos” ... y perpetuarse. Y esto no es cuestión de monarquías o dictaduras. Señala La Boétie que cuando un gobernante elegido por el pueblo prueba el poder “planea jamás renunciar a su cargo.”

El mecanismo clásico de los tiranos y las correas de transmisión que utilizan son bien descritos por La Boétie: “...buscan a quinientos o seiscientos que imiten en ellos la misma táctica que observan en su soberano. Estos seiscientos tienen bajo sus órdenes a más de seis mil ahijados, que colocados en los destinos superiores de las provincias, o en la administración de los fondos públicos se dan la mano para su codicia y crueldad; excitándoles al propio tiempo a que hagan todo el mal que puedan, a fin de que se comprometan en tales términos que no les sea posible medrar sino bajo su sombra, ni evadirse de la justicia sino recurriendo a la protección de sus favorecedores. El que pretenda desenvolver esta madeja, verá que seis mil, y aún cien mil y millones, concurren de acuerdo, formando una cadena ininterrumpida que da fuerza al tirano, el cual les arrastra en pos de sí ...”

La servidumbre alimentada

Desde tiempos inmemoriales el “pan y circo” alimentaron la servidumbre de los pueblos, puesto que “por desgracia la clase más numerosa fácilmente sospecha de los que le aman, al paso que se entrega con la mayor sencillez al que le engaña”, a cambio de “teatros, juegos, farsas, espectáculos, gladiadores, animales extraños, medallas, cuadros, etc, (que) fueron para los pueblos antiguos los incentivos de la esclavitud, el precio de su libertad, los instrumentos de la tiranía. Alucinados los pueblos, cebados en pasatiempos frívolos y hechizados por vanos placeres, se acostumbraron paulatinamente a ser esclavos con mas facilidad pero peor, como los niños que aprenden a leer por el atractivo de las estampas que contiene el libro. Los tiranos de Roma apelaron también a otro recurso, cual fue multiplicar las decurias públicas, donde se entregaban a los excesos de la gula: el romano más prevenido no hubiera dejado su taza de sopa a cambio de la libertad de la república de Platón. En las frecuentes distribuciones de trigo, de vino y hasta de dinero, contestaba el pueblo con descompasados gritos de ¡Viva el Rey! ¡Imbéciles! No se daban cuenta de que con aquella falsa generosidad no hacían más que recobrar una mínima parte de lo suyo y que el tirano no se lo hubiera podido dar si antes no se lo hubiera usurpado.”

El culto de la personalidad

Otra herramienta de esclavitud es el llamado “culto de la personalidad” que las tiranías van desarrollando alrededor de la figura del líder, sea este pintor de brocha gorda, malandrín o abogado. Por supuesto que aquí desarrollamos nuestra propia forma de “culto de la personalidad a la criolla” que se percibió claramente en estos días a través de las renuncias a las reelecciones del gobernador de Jujuy y de Solá; de las designaciones de candidatos como Scioli y Filmus en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, a partir de un gesto del “dedo de Dios” ; y de la atribución al poder casi sobrenatural de Kirchner para encontrar al albañil Gerez...

Los discursos de los adláteres llenos de “el señor presidente lo decidió así” o “yo pertenezco al proyecto del señor presidente” o “a Gerez se lo encontró porque ahora sí se metió el señor presidente” nos muestran –más allá de una obsecuencia cada vez mas generalizada y sin vergüenza- ese común denominador de toda construcción de culto a la personalidad que van atribuyendo a la primera figura de dotes de visionario, estadista, protector, guía, etc.

La libertad, exigencia, esfuerzo y paciencia

Por cierto que lo difícil es la libertad, puesto que “los esclavos desconocen el valor guerrero; no tienen energía y su corazón pusilánime no es capaz de abrazar grandes empresas; (y) harto conocido es esto por los tiranos, quienes, prevaliéndose de la debilidad y abatimiento de sus súbditos, no perdonan ningún medio para acobardarlos y envilecerlos”

Será necesario mucho coraje cívico, salvo para quien -haciendo mal uso de su libertad- prefiera colaborar a construir su propio “camino de servidumbre”.

No se trata de golpes de estado, sino como mínimo, simplemente de no apoyar a quienes procuran la esclavitud de sus semejantes: “no les pido que coloquen las manos sobre el tirano para derribarlo, sino simplemente que ya no lo apoyen más; entonces lo verán, como un gran Coloso, cuyo pedestal ha sido apartado, caer por su propio peso y romperse en pedazos.”

Pablo Lopez Herrera es miembro del Consejo Consultivo de Atlas 1853 – plopezherrera@gmail.com

(*) las siguientes citas pertenecen al “Discurso sobre la servidumbre voluntaria” del jurista francés Étienne de La Boétie (1530–1563) redactado en ocasión de una revuelta por la presión impositiva ejercida mediante la gabela de la sal en Bordeaux


sábado, diciembre 23, 2006

Reflexiones sobre la entrevista a Soljenitsyne



Hombre, ¿qué haces de tu libertad?


Introducción

Alexandre Soljenitsyne es el gran escritor clásico con quien hemos convivido en el siglo XX sin prestarle toda la atención que se merece. Quizás por haber caído la cortina de hierro en Europa. Quizás por haber sido malas las primeras traducciones al español del Archipiélago de Gulag. Quizás por el deseo subconsciente de evitar las imágenes del sufrimiento de los campos de concentración soviéticos nos producían. Quizás al pensar algunos que sus relatos eran nuevas versiones semejantes a las historias de los campos nazis ya conocidos. O quizás por la pereza intelectual de abordar la multiplicidad de enfoques y de planos superpuestos que son características de la forma de escribir del gran autor ruso contemporáneo.

Sin embargo, su relevancia –aún ignorada por muchos- es equivalente a la de los grandes clásicos de todos los tiempos, y su alcance supera en mucho a las clásicas descripciones de la vida en los campos de concentración. Lo que mira en realidad Soljenitsyne es al hombre en su integridad y a la “telaraña” totalitaria que lo oprime, que va mucho más allá que un cerco con alambres de púa o de los barrotes de una cárcel. Si se pudiera sintetizar en una pregunta que ayude a buscar el mensaje que subyace en toda su obra, quizás esta sería: Hombre ¿qué haces con tu libertad?.
Leer al clásico ruso nos ayuda a comenzar a responderla, desde una perspectiva diferente. Guiados por una pluma orientada siempre a buscar la verdad y el bien. Como se lo podría hacer con una especie de Dante de nuestro tiempo, pero sin duda alguna con nivel y profundidad de conceptos equivalente.

Por eso al ver publicada en un “Figaro” una de las pocas entrevistas que recientemente haya dado Soljenitsyne, me sumergí en su lectura y traducción, sabiendo que cada vez que habla, el autor ruso nos muestra la visión del mundo de alguien que habiendo nacido, crecido, y siendo educado en el sistema marxista más absoluto, ha demostrado que a partir de la libertad interior y del rechazo al mal y a la mentira es posible ganar batallas de la magnitud de la que el mismo libró contra el sistema soviético, desde adentro, y sin dinero ... eligiendo tan solo el punto débil e indefendible del terreno enemigo y descargando allí toda la fuerza de su intelecto y el testimonio de su vida.

El punto es que, además de ayudarnos a ver, como en una carrera de postas, nos entrega un mensaje que no podemos guardar en una biblioteca, sino que estamos obligados a transmitir, como una “Llama al viento”(*) ...

Lecciones universales

Algunas ideas del diálogo me pareció que sugerían algunas “lecciones universales” que intento resumir y destacar a continuación, para transcribir enseguida el texto de la entrevista:
· Hay que sumergirse en los fundamentos de la existencia.
· Hay que percibir la realidad tal como ella existe.
· Las grandes crisis sociales se van preparando lentamente y siempre hay causas que –en su momento- no parece que van a llevar tan lejos, y lo hacen.
· Dios nunca quitó la libertad de elección al hombre, que le fue dada desde la propia creación.
· Nosotros creamos nuestra propia historia.
· Nosotros nos empujamos hacia el hoyo.
· Lo necesario o absurdo de los sufrimientos depende de la capacidad de la gente y de los pueblos en comprender las lecciones que surgen de la importancia del correcto uso de la libertad.
· Los hombres no pueden evitar pagar las consecuencias de haber perdido el sentido de auto restricción, el dominio de los propios deseos y exigencias
· Los hombres no pueden evitar pagar las consecuencias de la codicia sin límites de los poderosos y de los ricos (hombres y estados).
· Los hombres no pueden evitar pagar las consecuencias del agotamiento de los sentimientos de la bondad humana.
· El mal universal tiene un sentido y una intensidad. No es solamente la locura o la tontería del hombre. Es un núcleo compacto, y para combatirlo hace falta una lucha activa.
· La dictadura comunista llama una lucha absoluta contra ella. Sigue siendo “intrínsicamente perversa” aunque se vista de seda.
· Y el mal es fuerte porque un gran número de corazones humanos ha sido tocado o contaminado por él.
· Un gran problema del mundo contemporáneo es la pérdida de los fundamentos filosóficos y el antropocentrismo secular, cuyas consecuencias mundiales todavía no se han manifestado totalmente
· Aunque haya un reverdecer de un país en todas sus formas, incluidas las morales y económicas, pueden igualmente triunfar las fuerzas oscuras, los bandoleros sin fe ni ley que se enriquecen mediante el pillaje de los bienes nacionales contra el que nunca se lucha, y puede implantarse en la sociedad el cinismo y la corrupción moral. El mal anida en el corazón del hombre, y ahí está el verdadero problema.La existencia de partidos políticos únicamente ocupados en obtener poder es una calamidad
(*) Pequeña pieza de teatro en la que el autor “describe” al mundo tecnificado y bucea acerca del sentido de la vida, del hombre, de la técnica, etc.

Alexandre Soljenitsyne - la entrevista

''La futura democracia rusa no debe ser un calco de Occidente''

por Daniel Kehlmann - Le Figaro, 1 de diciembre de 2006

Le Figaro publica una conversación –editada anteriormente en la revista literaria alemana Cicero - entre el gran pensador ruso, que celebrará sus 88 años el 11 de diciembre, y el escritor alemán Daniel Kehlmann.

Este joven autor vienés, de 31 años, es autor de siete libros y laureado con una decena de premios. Su última novela, Los Agrimensores del mundo, consagrado como el éxito literario alemán más grande desde los años 1970, estará disponible en Francia en enero de 2007 en ediciones Actas Sud.

Desde sus primeras obras, usted expresa cierto alivio en cuanto a su destino: por haber sido enviado al Gulag, de un cierto modo, la grandeza le cayó encima, sin quererlo o no. Escribió que era terrible imaginar que escritor hubiera sido si no hubiera pasado por la experiencia del Gulag. Pero la pregunta se sigue planteando: ¿qué género de escritor hubiera sido usted?

Yo quisiera aclarar lo que se ha dicho sobre el papel decisivo del Gulag en mi vida de escritor. En realidad, desde los dieciocho años, en 1936, realicé el proyecto de describir y de explicar en todas sus dimensiones la historia de la revolución rusa de 1917. Aunque fuera sólo por esta razón fundamental, no hubiera podido mostrarme como un escritor leal al sistema soviético.

Pero el hecho que de haber sido yo mismo en 1945 víctima del Gulag pesó profundamente en el curso de los años en mis opiniones y mis convicciones, y me abrió un campo de visión lo más claro y amplio posible sobre todo lo que se llamaba el bolchevismo, el comunismo soviético. Más profundamente, me sumergió en los fundamentos de nuestra existencia.

Sus obras se sitúan claramente en la gran tradición del realismo, en las tradiciones de Tolstoï y de Zola. Tolstoï en persona hace una aparición breve en el primer capítulo de agosto de 14. Para mí personalmente, fue un descubrimiento ver que todavía se puede escribir así, que la tradición realista no está absolutamente muerta. ¿Estuvo, en un momento o en otro, perturbado (literariamente hablando) por las diversas teorías que predican que no hay que continuar más escribiendo así? ¿Estas teorías no significaron nada para usted?

La tradición realista me es innata, no fue escogida por mí. Los debates agitados que se efectuaron en el siglo XX sobre el hecho de saber si esta tradición había muerto o si el género de la novela había "muerto ", suscitaron en mí sólo una sonrisa perpleja.

Sin embargo, la tradición realista no consiste solamente en una manera realista de componer la narración, implica también otros medios y otras formas, en la medida en que éstos le permiten al lector percibir la realidad tal como ella
existe.

Es por eso que, por ejemplo en La Rueda roja, empleé, en ciertos episodios y a ciertos momentos, una exposición de la acción al modo cinematográfico: citaciones de documentos históricos, extractos de periódicos de la época, e inclusive una percepción de los acontecimientos de un modo folklórico: interpretación popular, proverbios.

Usted expresó a menudo la opinión que Rusia estuvo destinada a atravesar la sombría prueba del siglo XX en lugar del resto del mundo, a seguir este camino para la humanidad entera. Por otro lado, sus cuentos en La Rueda roja giran alrededor de la idea que la catástrofe de octubre de 1917 habría podido ser evitada. Si se va al fondo de las cosas, ¿eran realmente indispensables todos estos sufrimientos excesivos?¿no podíamos evitar todo esto? ¿no fue absurdo e inútil todo esto? Es decir: ¿Dios quiso que todo esto suceda?

Los diez tomos de La Rueda roja engloban sólo la revolución de febrero de 1917, con los acontecimientos de 1905, y los de finales del siglo XIX que le abrieron el camino. Me esforcé en seguir toda la preparación social que, llevó a esta revolución en Rusia, y la gran cantidad de acontecimientos de febrero de 1917 sin los cuales la revolución no habría estallado.

En cuanto a la revolución bolchevique de octubre de 1917, ella fue una consecuencia directa y absolutamente inevitable de la revolución de febrero. ¿Dios quiso que las cosas pasaran así? Dios nunca nos quitó la libertad de elección que nos fue dada desde antaño.

Nosotros mismos creamos nuestra propia historia, nosotros mismos nos empujamos hacia el hoyo. Y lo necesario o absurdo de los sufrimientos depende de la capacidad de la gente y de los pueblos que sacan de ese hecho las lecciones que surgen.

Para hablar de la historia del mundo en general, considero que, si la revolución rusa no se hubiera producido, otra revolución semejante habría estremecido inevitablemente el mundo, como prolongamiento de la Revolución Francesa del siglo XVIII.

Porque los hombres no pueden evitar pagar por la pérdida del sentimiento de auto restricción, del dominio de los propios deseos y exigencias; por la codicia sin mengua de los poderosos y de los ricos (no solamente la de los hombres sino también la de los estados); por el agotamiento de los sentimientos de bondad humana.

Parece que la imagen de la gente simple, lúcida y proba, enfrentando solos el caos (como Vorotyntsev o Matriona) es uno de los temas centrales de sus obras. Cuando se levanta el mal absoluto delante de nosotros, ¿la probidad de la gente simple puede ser una respuesta? ¿qué es el mal? ¿es la locura y la tontería solamente (como piensa san Agustín), o es una fuerza poderosa e imperativa?

Sí, la gente simple y sin defensa, como Matriona o Ivan Denissovitch, me inspiran mucha compasión. Pero siento una compasión más grande todavía para los que son combatientes por la justicia (así es como nombré y describí a muchos de ellos en El Archipiélago del Gulag, y también puse el acento sobre ellos en La Rueda Roja).

No, la simple probidad no es una respuesta suficiente al mal universal. El mal universal, no es solamente la locura o la tontería. Es un núcleo compacto, con una acción que tiene un sentido y una intensidad vectorial. Para combatirlo, hace falta una lucha activa. Y el mal es tanto más fuerte que un gran número de corazones humanos ha sido tocado o contaminado por él.

En El Primer Círculo, hay una discusión larga entre el monje Sologdine y el ateo Lev Roubine, y en medio se encuentra Gleb Nerjine, con opiniones menos claramente definidas. Cuando se ve su propia evolución como escritor y pensador, tenemos la impresión que usted ha pasado de esta posición mediana a la de Sologdine. ¿Es así? ¿Piensa que hoy está más próximo a Sologdine que cuando escribió El Primer Círculo?


En El Primer Círculo, además de consideraciones sobre las reglas de la dialéctica, la discusión entre Sologdine y Roubine es muy politizada. Nerjine, encontrándose en la posición del escéptico prudente, no debía intervenir. A todas luces, él intenta discernir un problema más general, esencial y extenso que el mero problema del comunismo.

En esa época, como Nerjine, yo no había percibido todavía la naturaleza de este problema, que se manifestó como uno de los fenómenos intelectuales mundiales más importantes.

Después, con los años, llegué más de una vez a declarar al respecto que el problema, es el del hundimiento en el siglo XX de los fundamentos de la filosofía de las Luces y el del antropocentrismo secular. Todavía no se han manifestado totalmente en la actualidad las consecuencias mundiales de este hundimiento.

Una de las evoluciones más tristes del siglo pasado fue, sin duda, el sostén muy amplio aportado a la dictadura soviética por parte de los pensadores y escritores occidentales. Las cosas cambiaron sólo cuando usted apareció y aportó su testimonio. Es por esa razón que usted se negó a encontrar a Sartre en su visita a Unión soviética. ¿Considera que haya existido una « traición de los pasantes » (el término es de Julián Benda), es decir una traición de los intelectuales? ¿Cómo podemos explicar tal fenómeno?


El sostén muy amplio del que gozó la dictadura comunista desde los años 1930 por parte de los pensadores occidentales es precisamente el signo y la consecuencia de este hundimiento que sentimos hoy y continuaremos sintiendo en el futuro.

Su influencia sobre la esfera política y social fue la más grande que la de cualquier escritor desde Voltaire. Usted ayudó a voltear a la dictadura y fue (hace referencia al título de su autobiografía) el ternero que volcó el roble. Usted es la prueba viviente que un hombre solo puede influir sobre el destino y que la literatura también puede tener una influencia. Tiene todas las razones de estar satisfecho de lo que realizó. ¿Está satisfecho? ¿O todavía hay algo que desearía hacer para la literatura mundial y para Rusia?

La dictadura comunista llama una lucha absoluta contra ella. Sin embargo, pedí en repetidas ocasiones a las potencias occidentales que no identificaran al comunismo soviético con Rusia y con la historia rusa. ¡Por desgracia! Muchas potencias occidentales no marcaron esta diferencia, y la política de los dirigentes occidentales, hasta después de la caída de la dictadura soviética, no se mostró menos dura con respecto a Rusia. Lo que es una inmensa decepción.

Pero en el curso de los años 1990 sobrevinieron acontecimientos todavía más graves. Al mismo tiempo que se producía el saneamiento del país en todas sus formas, incluidas las morales y económicas, rápidamente triunfaron las fuerzas oscuras: bandoleros sin fe ni ley se enriquecían mediante el pillaje de los bienes nacionales contra el que nunca se luchó, y se implantaba en la sociedad el cinismo y la corrupción moral. Esto fue una catástrofe para toda Rusia.

Sufrí mucho estos cambios. ¿Cómo hablar de "satisfacción"? Pero, con mis ochenta y siete años y mi salud endeble no tengo más las fuerzas necesarias para influir en el curso de los acontecimientos.

Finalmente, me parece indispensable la pregunta siguiente: ¿cuál es el futuro de Rusia? ¿la democracia o un Estado autoritario construido sobre el modelo chino? ¿Rusia tiene algo que enseñar a otros países? ¿Y a la inversa, hay algo para enseñar a Rusia? ¿Rusia debe acercarse a Occidente, o bien encontrar su propio camino, su propio modelo político?

El futuro de Rusia me inquieta mucho. No me propondré pronosticarlo. Sus preguntas se remiten principalmente a la estructura social. Y aunque este aspecto sea muy importante, la estructura moral es más importante que todo.

En cuanto a la democracia que deseo para Rusia, propuse un modelo en 1990 en “Cómo reordenar nuestra Rusia”. La edificación de una estructura democrática que arranque desde las administraciones locales autónomas hasta las medidas que se tomen en el nivel nacional. La excelente organización y la actividad de la administración local en numerosos países occidentales son un ejemplo, que llamo siempre a seguir a mis compatriotas.

Mi modelo se distingue del parlamentarismo de los partidos que predomina en Occidente. Considero la existencia de partidos políticos, únicamente ocupados en obtener el poder, no como uno beneficio sino como una calamidad. Por el momento, el plan que propuse fue letra muerta. Pero me gustaría ver la futura democracia rusa precisamente de este modo y no como un calco de Occidente.

¿Hay algo que distinga la literatura rusa de las literaturas del resto del mundo?

No veo ruptura de principio entre la literatura rusa y otras literaturas del mundo.

- Traducción al español: Pablo López Herrera


martes, diciembre 05, 2006

Carnes: lucha por la libertad de comercio

Carnes: lucha por la libertad de comercio

Por Pablo López Herrera (*)


Se atribuye a Goethe afirmar que la libertad es como la vida, y que
sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días. Uno de los pocos lugares donde los argentinos luchan por la libertad es en el campo. Y el gobierno tiene razón al plantear la lucha como política o ideológica, aunque sea económica en primera instancia. La última gran crisis económica fue la oportunidad que estaba esperando el pintoresco socialismo vernáculo para volver al viejo régimen de las retenciones. La lucha del campo es entonces por la libertad de comercio, y sería ingenuo disfrazarla con otros nombres.

Entre Duhalde y su pollo Kirchner consolidaron un sistema de apropiación de la riqueza agraria por parte del estado, para imponer un sistema de “redistribución del ingreso”, dando por sobreentendido que sus limpias manos y conciencias, unidas a una técnica económica de altísimo nivel, cuya máxima representación fue el atildado ministro Lavagna, sería mas eficiente que el espurio y vil mercado, y que la plata esta siempre mejor en las arcas del estado que en el bolsillo de sus dueños.

Los resultados están a la vista. El equilibrio fiscal del que se vanaglorian las autoridades se logra con dicha apropiación, mas el “provisorio” impuesto al cheque. El día que esta ecuación se deteriore, será el principio del fin para el gobierno, y el principio de una nueva crisis de características impredecibles pero en cualquier caso catastróficas para el resto del país. Subirán las tasas, la gente huirá otra vez hacia las divisas mas fuertes que el peso, y será el fin de esta segunda convertibilidad ...

El tipo de cambio elevado, que ¡el ministro del interior! enrostra a los agricultores es necesario antes que nada al gobierno para poder mantener sus ingresos y para que todos los salarios, empezando por los estatales vayan corriendo de atrás a los precios. Omite el ministro del interior mencionar que el costo de mantener el tipo elevado de cambio es pagado por toda la sociedad porque el gobierno compra dólares a un valor mas alto al que correspondería si se dejara flotar la divisa. Y omite también señalar que el costo del sobreprecio pagado por el estado seguirá siendo pagado en cuotas en el futuro cuando haya que cancelar los bonos, letras y pases del banco central con los que se “absorbe” parte de la inflacionaria emisión de pesos necesaria para la compra de los dólares. (**) Cuando se “absorbe” de este modo lo que se está haciendo es trasladando parte de la presión inflacionaria hacia delante.

Si “la sociedad tiene que sostener su dieta alimentaria” como dice el ministro Fernández y “el Estado debe intervenir en la economía” porque “lo que necesita el conjunto de la sociedad” y el hombro solo lo ponen “los trabajadores y los menos pudientes” como dice la ministra Micheli queda claro que para el gobierno el único rol de los productores –que también son trabajadores- es el de la gallina de los huevos de oro, que pone mágicamente todos los que ellos necesitan para mantenerse en el poder.

Como dijera el recientemente fallecido Milton Friedman: “Los tipos de cambio reflejan las políticas interiores, si hay inflación la moneda es débil. Los gobiernos, entonces, tratan de ocultar o compensar las consecuencias nefastas de sus políticas.” ... “El Estado es el principal obstáculo del mercado libre; realiza acciones como la imposición de aranceles, las políticas internas como la fijación de precios y hasta de salarios, y la intervención por política fiscal y monetaria. Sin embargo, la inflación se ha convertido en un poderoso interruptor de la información por precios.” Y aquí es donde hace agua el sistema: la inflación deforma el sistema de precios, y el gobierno no encuentra un sustituto al mercado, ni lo va a encontrar porque todavía no se ha inventado. Salvo que Moreno y Micheli postulen para el premio Nobel.

Las medidas estatistas han demostrado su fracaso. Acuerdos con los frigoríficos, con los supermercados y carnicerías, reducciones a los precios de los cortes populares, denuncias ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia por presunta manipulación de precios en Liniers, retenciones a las exportaciones, suspensión de las exportaciones de carne, precios de referencia, y finalmente las eternas amenazas del obediente “Lassie” Moreno: ahora “les vamos a pegar donde más les duele” ...

La “intervención” del estado distorsiona el sistema de precios, y obliga a la evasión o a los sobreprecios para sobrevivir. Y de paso pone fuera del sistema legal a quienes no cumplen las normas impositivas y los hace blanco de la persecución impositiva por un lado y de no cumplir los “precios máximos” por el otro. El productor se convierte en un trasgresor, y así funcionan los sistemas socialistas. Cada habitante es deudor del gobierno y así resulta fácil amedrentarlo y manipularlo.
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Felisa Micheli dijo que “que el Gobierno debe velar por "todos los integrantes de la sociedad"”. La sociedad lo que quiere es que el gobierno le saque las manos de encima, para poder producir mas y mejor. Que saque las retenciones y se concentre en generar un clima económico de confianza, que es la única manera civilizada de que la economía crezca por razones genuinas y no forzadas. La famosa rentabilidad a la que se hace referencia del sector agropecuario no se aplica en todos los casos, y menos que nada para el mediano y pequeño productor.

Pero mientras el presidente vea como más importante para sí mismo una reunión con Shakira que con los productores, lo que está demostrando es que en el fondo el mismo gobierno es el problema. El día que en la Argentina el campo haya perdido su voluntad de luchar o su independencia económica, se habrá consumado la victoria del socialismo.


(*) Miembro del Comité Consultivo de Atlas 1853 - plopezherrera@gmail.com

(**) La ultima absorción monetaria real y de proporciones fue la de Gran Bretaña luego de la primera guerra mundial. Los ingleses para comer carne hervían los cinturones de cuero, tan elevado fue el “costo social” de dicha absorción monetaria.

jueves, noviembre 30, 2006

Gualeguaychú: ¿se viene la “gran Galtieri”?

Gualeguaychú: ¿se viene la “gran Galtieri”?


Gobernar es elegir


El verdadero valor de los cobardes se verifica por el tamaño del adversario que eligen. La posición del gobierno argentino con el gobierno uruguayo es dinámica, polifacética, y evoluciona de acuerdo a los intereses del momento. Los intereses del gobierno, en rara oportunidad coinciden con los del país. En este caso tampoco.

Cuando a Kirchner le interesaba que llegara un movimiento ideológico afín al gobierno del Uruguay, promocionó al Frente Amplio sin ninguna vergüenza, en una intromisión moralmente inadmisible para las reglas de la diplomacia civilizada. Y pronto el idilio progresista mostró el valor de los idilios para los progresistas.

Las causas que originaron el conflicto seguro han sido muchas, aunque todavía no se han develado en su totalidad. A esta altura parecería que el Uruguay no tomó todos los recaudos posibles e imaginables, y que realizó una pasada “light” por el CARV. Lo que no significa que las plantas vayan a ser una fuente de contaminación insoportable e inaceptable. Parece cierto el resentimiento argentino por la elección del Uruguay por parte de las empresas papeleras, comisionistas locales demasiado golosos también habrían quedado dolidos, el tamaño mismo de los emprendimientos los destina a recibir materia prima que nuestro país verá pasar por el famoso puente con destino a las pasteras donde se agregará valor y puestos de trabajo (¿será esta la causa mas importante?) , la “polución visual” ocasionada a quienes cruzan el puente rumo al Uruguay, seguramente ha dolido a propietarios y veraneantes mesopotámicos, y finalmente el activismo de quienes encontraron en todo el asunto una ocasión pintada para explotar el nacionalismo y la xenofobia con fines políticos.

Por cierto que las plantas no dejarán al paisaje como estaba, aunque la ciudad de Gualeguaychú está a más de treinta kilómetros y el recientemente descubierto balneario Ñandubaysal está situado a diez kilómetros de la planta en la orilla entrerriana. A efectos de comparar, habría que pensar en los efectos para nuestra cuidad de Buenos Aires de fábricas instaladas en el Tigre. Mucha distancia para tanto revuelo ...

Los antológicos revolcones que ha recibido nuestro gobierno en La Haya y en el Banco Mundial, a los que hemos concurrido por nuestra propia iniciativa solo se comprenden como frutos del voluntarismo caprichoso y de la soberbia de adolescentes de quienes nos gobiernan. La frutilla del postre sería un fallo definitivo en contra en La Haya , o que el mismo tribunal le de la razón al Uruguay y nos obligue o sugiera dejar el paso a la libre circulación de personas y mercaderías por Fray Bentos.

Todo lo expuesto no debería llamar la atención en nuestra Argentina decadente, descripta con lucidez en “Cambalache”, y protegida por Dios mucho mas allá de nuestros merecimientos.

Pero la radicalidad del planteo argentino sigue sorprendiendo, y debería de ser causa de serias y profundas investigaciones el aval explícito e implícito del gobierno a las medidas de fuerza desde su inicio.

Quienquiera haya visto la planta que se construye en Fray Bentos, se dará cuenta que es imposible detener la obra. Tampoco se le ocultó a nadie desde el inicio del problema que el reclamo de las células locales que fogonearon el conflicto incluía el traslado de las pasteras a otro lugar, lo que nos retrotrae a los revolucionarios y “marcusianos” sesenta: “pedir siempre lo imposible” ...

La espontaneidad del reclamo es una burda mentira. El trabajo de agitación y propaganda realizado en el lugar ha sido de alta “profesionalidad” y los resultados obtenidos acordes a la misma. Se intentó generar una idea fuerza capaz de construir un impulso social de importancia. Para despertar la sensibilidad fue necesaria una argumentación simple y contundente, que incluyera a todos obligadamente en el mismo campo, de modo que nadie del lugar pudiera sentirse excluido ni oponerse.

Todo el argumento de la campaña con el que se martilló los cerebros de la población local obedece al siguiente e “impecable”razonamiento: “Si para vos es importante el aire que respiras, el agua que tomas, el alimento para tus hijos y el tuyo mismo, entonces estás con nosotros. Si a la vida, NO a las papeleras.” Sobreentendido: las papeleras significan la muerte para vos y tus hijos. Luchar contra las papeleras es luchar por tu supervivencia.

Con esta idea fuerza se organizaron personas y grupos de distinta índole y se armó la movilización bajo la forma inicial de resistencia pacífica. Se inundó Gualeguaychú con afiches, pancartas y calcomanías para vidrieras de negocios y parabrisas de autos, de diversos tamaños que muestran el grado de adhesión a la idea y que la mantienen vigente. Se realizaron todo tipo de movilizaciones, acción directa y piquetes cuya finalidad estaba definida desde el inicio: NO a las papeleras. Luego de este trabajo de adoctrinamiento, cualquier alternativa que ponga un objetivo de negociación menor será sentida como una derrota.

Y para agregar un toque de causa santa, una imagen de Nuestro Señor Jesucristo preside el lugar de la ruta donde se agrupan los revoltosos. ¿Dónde están los obispos locales llamando a la pacificación? Les preocupa la pobreza y está bien. Les preocupan los excluidos, y está bien. Les preocupa ahora la calidad institucional en algunas provincias, y está bien. Pero la pacificación de los espíritus debería ser prioridad de las autoridades eclesiásticas. Deberían estar guiando las ovejas para evitar descarríos.

En estos días, y agotadas las vías legales del derecho internacional en perjuicio de la posición extrema argentina, solo quedará aceptarla con resignación y hombría de bien, y limitarse a verificar la calidad de las aguas del río Uruguay, que seguramente serán satisfactorias. Lamentablemente para nosotros, no tenemos lecciones que dar en materia de lucha contra la contaminación del río. Quién recorra en estos días la rambla montevideana, verá a la población local bañarse sin temor desde una punta a la otra de la ciudad, imagen imposible de registrar en nuestras costas.

No estando la razón de nuestra parte, y mordiendo nuestras autoridades el polvo de la derrota legal, a la postura extrema solo quedaría el recurso de la fuerza. Los agitadores locales solo deberían provocar el “casus belli”. Lo mismo se hizo en el caso Malvinas con la provocadora ocupación de una planta ballenera que fue pronto reprimida por los ingleses. Si se produjeran agresiones a viajeros uruguayos, agitación en Fray Bentos, ataques directos a la planta, corte del río Uruguay (¡hay quienes evocan la batalla de la vuelta de Obligado!), o cualquier desatino, al gobierno solo le quedaría el “deber” de defender vidas e intereses locales. Y estaríamos de lleno en “la gran Galtieri”...

Si como ciudadano inquieto me planteo estas reflexiones, lo hago por varias razones. La primera es que este gobierno y este presidente en particular aplica sistemáticamente el conflicto como método para lograr sus fines. La segunda es que habiéndose planteado el tema de las papeleras con el tiempo suficiente como para buscar soluciones razonables, veo a Kirchner más inclinado a apretar el acelerador que el freno frente a la curva cerrada que se aproxima. Al calificar Kirchner de intransigente al presidente del Uruguay y su lenguaraz Fernández de incapaz lo que están haciendo es caldear los ánimos, más que apaciguarlos. La tercera es que veo a nuestros políticos más ocupados en sus mezquinas cuestiones de candidaturas que en los verdaderos intereses de la patria. La paz es uno de los principales bienes a preservar. Las consecuencias de no hacerlo, y de los desvaríos de los extremistas las pagaríamos todos, uruguayos y argentinos. Ninguno de los dos pueblos merece ser objeto de experimentos de patoteros de barrio.

Lamentablemente muchas de las cosas que se decía no iban a pasar en nuestro país, pasaron. El rosariazo, el cordobazo, la guerrilla ocupando territorios, matando militares por el solo hecho de serlo y atacando a las fuerzas armadas durante gobiernos civiles y militares, peajes revolucionarios en las rutas, varias quiebras del estado, y particularmente importante para recordar ahora, la invasión de las Malvinas, que por mas argentinas que sean, estaban y están ocupadas por el país que resistió a Hitler y estaba cantado que nos iba a dar una paliza, eso sí en honrosa lucha y con mucha entrega, dignidad y arrojo por parte de nuestros soldados. Nuestro país es un país que votó a Perón y que lo echó, que apoyó y aprobó la acción de los gobiernos militares mirando para otro lado por la forma de lucha y que después fue incapaz de apoyarlos en la persecución desatada, que votó a Cámpora con todo el zurdaje que venía con el, que votó a Alfonsín y se alegró que se fuera porque no sabia no podía o no quería gobernar, que votó a Menem dos veces, que festeja defaults...


“Esto no va a pasar en nuestro país...” es solo una frase de quienes quieren a distraer la atención acerca de lo que realmente está pasando o por pasar, o de quienes viven con la cabeza debajo de la tierra como el avestruz. Antes de cada devaluación o crisis económica se repiten frases con ese sentido: “el que apuesta a la devaluación pierde” ... “el que depositó dólares, cobrará dólares”, “no vendas los bonos que no pasa nada ...” y largo etc. Y las consecuencias de las repetidas estafas a la credibilidad las pagan los inocentes, los ingenuos, los que no hacen un culto de la viveza criolla. Por eso en las presentes circunstancias, mas vale pensar que puede pasar lo peor, para evitarlo ...

Lo que es simplemente un problema de interpretación del tratado sobre el río Uruguay, entendido por nuestras autoridades como un derecho de pernada, se está transformando en un conflicto fronterizo.

El cinismo de nuestro gobierno no conoce límites. Finge conciliar mientras provoca tildando a Tabaré Vázquez de intransigente porque no obedece la instrucción santacruceña. Llama a una “conciliación” –se supone que mientras hay una misión de ese tipo queda todo como está- y al mismo tiempo envía una misión a Washington para obstruir el otorgamiento de un crédito. Plantea el tema como originado por las “fuerzas del imperio” mientras por la fuerza del apriete pretende que un país varias veces mas chico ceda a la presión de los cortes. Les pide a los piqueteros que se porten bien y que no corten los puentes y al mismo tiempo les dice que el gobierno los va a dejar hacer. Aprieta como un verdugo y se muestra como víctima. Llama “hermanos” a nuestros vecinos y no tiene la dignidad de ordenar la abstención de votar al delegado de ambos países en el Banco Mundial, que no hubiera cambiado el resultado de la resolución, pero hubiera sido un gesto de buena voluntad. Avanza con todas las fuerzas en rumbo de colisión y cuando Tabaré Vázquez protege las plantas con una guardia militar de una docena de soldados en su propio territorio, precisamente para impedir que algún imbécil se tiente con algún atentado en suelo uruguayo, pone el grito en el cielo, y lo acusa de “militarizar” el conflicto como si estuvieran a punto de invadirnos.

Si por azar del destino nuestro gobierno, que ya anunció su decisión de no reprimir a los revoltosos locales en su acción ilegal e injusta de impedir la libre circulación de bienes y personas, apelara a lo que queda de nuestras fuerzas armadas, opino que dadas las circunstancias estas tendrían el imperativo moral de negarse a obedecer las órdenes preventivas o ejecutivas que puedan poner en peligro la sagrada paz con el Uruguay, so pena de embarcarnos en una aventura de la que nada bueno y mucho malo puede suceder.

(*) Miembro del Comité Consultivo de Atlas-1853 – plopezherrera@gmail.com - www.pablolopezherrera.blogspot.com







viernes, noviembre 17, 2006

D' Elia: los miserables y el poder

D' Elia: los miserables y el poder

Por Pablo López Herrera (*)

Colgamos a los pequeños ladrones.
A los grandes les damos un cargo público.
Esopo

Las luces del escenario de la semana política nos muestran la salida de D’ Elia como si hubiera sido el efecto de una reacción saludable del Presidente. Más que analizar un asunto de Estado, buscamos en nuestro interior el calificativo mas aplicable para los protagonistas, y nos surge espontaneamente el de miserables.Todo el acontecimiento obedece a la lógica de este tipo de personajes. Como hay diferentes modos de ser miserable, y de todos hay en nuestro país, haremos unas disquisiciones sobre el tema en general de los miserables, y el análisis de la provocación del piquetero y sus resultados luego.

Los cuatro tipos del miserable argentino

El “mataburros” nos da cuatro acepciones de la palabra miserable. Las cuatro nos sirven para calificar varios grupos sociales –colectivos dirían los españoles modernos- que son victimarios o victimas en Kirchnerlandia.

Con la primera acepción, que es la de “desdichado o infeliz” podemos calificar a la población en general. Particularmente la gente que trabaja y contribuye con sus impuestos a mantener a los energúmenos, los manipuladores, y de un modo más general al circo del poder público que vive de los impuestos y las retenciones, dineros que en lugar de ser utilizados para generar más riqueza y más trabajo se volatilizan y esfuman tras los manejos de los charlatanes de la política.

Con la segunda acepción: “abatido, debilitado, decaído, sin valor ni fuerza” calificamos a la innumerable cantidad de personas -que no forman parte de los sectores mas favorecidos- que se agotan en la esterilidad de sus esfuerzos para sobrevivir y crecer, y se entregan finalmente al convertirse nuestro país cada vez más en un campo hostil para las actividades económicas, políticas y sociales que deberían disponer de un marco interno mucho más favorable, o por lo menos neutro.

Con la tercera acepción comprendemos a los que solo tienen en cuenta su interés, generalmente pecuniario, y el de su núcleo de pertenencia: los “mezquinos”; ya sea en lo económico, o en la falta de entrega personal. Aquí no se puede dejar de pensar en la gran necesidad de liderazgos personales, y en las dificultades que encuentran quienes luchan por las ideas de la libertad económica y política para financiar sus actividades, mientras los principales beneficiarios miran para otro lado cuando de contribuir se trata. Aquí estarían los que alguien calificara como “miserables VIP”.

Con la cuarta acepción nos referimos a los
“perversos, abyectos y canallas”. Y aquí, sin entrar en calificaciones personales, no podemos dejar de pensar en que tenemos que discurrir sobre el tema del título, y al juego al que se han prestando tanto el presidente como D’Elía.

La provocación del piquetero y sus resultados

Sería tan superficial quedarse con reflexiones sobre calificativos como minimizar la importancia del piquetero de afilada lengua y lanza en ristre. Porque atrás de las componendas, de las operaciones políticas y de los ruidos de la comunicación, hay algo más importante y grave. La sociedad no es la misma luego del paso de estos personajes, para peor.

El ex piquetero-funcionario asume un rol como el de una Corte Suprema unipersonal y se pone por encima de la decisión de la justicia argentina al juzgar al dictamen judicial que acusa a Irán por el atentado a la AMIA como si no fuera funcionario público.

El ex piquetero-funcionario se pone por encima del presidente y del ministro de RREE al hacer la presentación de su carta en mano y con foto al encargado de negocios de Irán. Asume una especie de rol virtual y unipersonal como el de las Naciones Unidas al afirmar que ni los Estados Unidos ni Israel tienen "autoridad moral sobre la lucha contra el terrorismo".

El ex piquetero-funcionario defiende de un modo explícito a Irán, soporte del terrorismo internacional, con el aval (¿solo moral?) de Chávez y en la misma línea ideológica de Hebe, madre putativa del presidente que apoyó al Hezbollah, a la ETA, y también explícitamente al piquetero-funcionario en agosto de este año con el tema de la ocupación de tierras en Corrientes (**). Los vasos comunicantes (¿virtuales o reales?) entre estos grupos de presión son evidentes(***).

El ex piquetero-funcionario, que también perteneció al movimiento Paz y Justicia manejado por Adolfo Pérez Esquivel, a la democracia cristiana y a la gobernación de Cafiero, al afirmar que: “si se derrumba Irán todo lo que hicimos en América latina va para atrás”, reconoce la estrecha ligazón de las causas revolucionarias.
La causa que anima al piquetero está manifestada con absoluta claridad en su carta al encargado de negocios iraní en Buenos Aires, Mohsen Baharvand: “La FTV, como la inmensa mayoría del pueblo argentino, rechaza toda forma de terror. Y por encima de todo, el terror de estado, como las masacres cometidas por las tropas de ocupación en Afganistán, Irak, Líbano y contra el pueblo palestino, que dejaron países devastados y centenares de miles de muertos.”
Del terror que aplican los terroristas no especifica nada, aunque al periodista imbécil se le contestará -si osara preguntar- que está implícito en “toda forma de terror”. Del terror del socialismo cubano o soviético, tampoco se lo oyó nunca hablar.
¿Quién tiene la culpa?

Un conocido dirigente socialista calificó a D’Elía como "el hombre del presidente en la calle". El presidente lo usó para el apriete y la “contención” y D’Elía usa al presidente para obtener poder y dinero para sus fines políticos. Ambos tienen en común, de un modo diferente, un particular gusto por el autoritarismo, la prepotencia, la polémica agresiva y un espíritu mesiánico.

Con Bonasso, D’Elía estuvo en primera fila de la organización del acto en Mar del Plata paralelo a la Cumbre, en la que Kirchner “retó”a Bus sirviéndoles a Hugo Chávez y a Evo Morales y al mismo Kirchner para un juego de pinzas anti USA.

D’Elía se cansó de provocar al presidente que lo nombró -con la intención de utilizarlo como ariete- con el fin de empujar los límites del autoritarismo de Kirchner hacia un socialismo mas anárquico y real. Es evidente que se siente más cómodo con Chávez o con Morales que con los Kirchner.

El destino personal del renunciado subsecretario de Tierras para el Hábitat Social y de quien lo suceda de su equipo es irrelevante.

El problema de fondo

Mientras los medios se preguntan si la despedida es real o no, o si Kirchner sale perdiendo, al mismo tiempo dejan de ver que el piquetero es y seguirá siendo un activo militante de la revolución a la violeta, que es como se hace aquí la revolución, disfrazándola bajo las apariencias de “causas populares” y “movimientos sociales”. El verdadero problema está allí. Los personajes como D’Elía solo cambian de monta y siguen con la misma militancia.

Castells, un hombre que va de frente y a quien miman los centristas como Blumberg y otros, tiene las ideas claras: "nos solidarizamos con D´Elía frente al ataque del kirchnerismo y hacemos propio el documento presentado en la embajada de Irán".

¡Que siga la fiesta! Usted paga la cuenta.

Luego de renunciado, el piquetero definió claramente a los medios la causa que apoya y los límites de su compromiso con el patagónico.

La causa: “Yo estoy orgulloso de la presidencia de Néstor Kirchner y muy comprometido por todo lo que está sucediendo en la región. Nuestra alianza es inquebrantable, estamos esperanzados en que se sigan produciendo importantísimos cambios” ... “Ratifico mi compromiso con el proyecto que encabeza Néstor Kirchner en el marco de una nueva oportunidad histórica para el continente latinoamericano, encarnada en los gobiernos de Lula, Chávez, Fidel, Evo y Tabaré”

Los límites: “Estamos arriba de un camión que va a 120 kilómetros por hora y no podemos pegar volantazos. Pero si el camión gira hacia Wall Street, los demócratas y Hillary Clinton por ahí ya no estemos más nosotros.”
Y para los demás ... ¿que queda?

Mientras tanto, quienes pensamos distinto, sabemos que no tenemos derecho a ser miserables, ni tenemos derecho a la desesperanza.

Debemos y podemos hacer pié en nuestros principios y valores por encima de nuestra conveniencia personal, para no convertirnos en desdichados o infelices o abatidos o debilitados o decaídos, o en mezquinos o perversos, o en abyectos y canallas, y a carecer por fin de valor y de fuerzas.

Para ello solo nos queda inspirar nuestras acciones y reflexiones en los principios y la moral, y ocuparnos de que surjan finalmente los líderes y una verdaderamente “nueva política” digna de ese nombre. Debemos creer en que el poder de la virtud política y de los políticos virtuosos –en el sentido aristotélico- debería estar algún día por encima del poder de los miserables.


(*) Miembro del Comité Consultivo de Atlas 1853 – plopezherrera@gmail.com
(**) Doña Hebe, también le marca la cancha al presidente: “Las Madres nos ocupamos, nos preocupamos, hacemos, vamos, venimos, construimos. Pero hay cosas que no nos vamos a bancar. Hay cosas que no nos vamos a callar.” ... “Misiones... Por un lado está Rovira, que todo el mundo ya sabe lo que es. Por el otro lado, el cura. ¿Pero saben lo que me asusta? Que se agrupan todos los fachos contra Rovira, como si Rovira fuera de izquierda. Y yo hoy cuando leí el diario no podía creerlo. Y ahí me descoloqué. Porque para mí Rovira es un hijo de puta, pero si toda la derecha se pone contra él, quién es Rovira. ¿Es mejor o es peor? Si se va Rovira, ¿viene Macri, viene Lavagna? No entiendo...” (26.10.2006) (***) Estos vasos comunicantes comprendieron con mayor o menor compromiso a personajes como el Chacho Álvarez, el finado Carlos Auyero, el padre Farinello, De Gennaro, Mary Sánchez, y tantos otros como Chávez Lula y Morales. Cabe preguntarse ¿quién utiliza a quién en estos juegos de poder?

D' Elia: los miserables y el poder

D' Elia: los miserables y el poder

Por Pablo López Herrera (*)

Colgamos a los pequeños ladrones.
A los grandes les damos un cargo público.
Esopo

Las luces del escenario de la semana política nos muestran la salida de D’ Elia como si hubiera sido el efecto de una reacción saludable del Presidente. Más que analizar un asunto de Estado, buscamos en nuestro interior el calificativo mas aplicable para los protagonistas, y nos surge espontaneamente el de miserables.Todo el acontecimiento obedece a la lógica de este tipo de personajes. Como hay diferentes modos de ser miserable, y de todos hay en nuestro país, haremos unas disquisiciones sobre el tema en general de los miserables, y el análisis de la provocación del piquetero y sus resultados luego.

Los cuatro tipos del miserable argentino

El “mataburros” nos da cuatro acepciones de la palabra miserable. Las cuatro nos sirven para calificar varios grupos sociales –colectivos dirían los españoles modernos- que son victimarios o victimas en Kirchnerlandia.

Con la primera acepción, que es la de “desdichado o infeliz” podemos calificar a la población en general. Particularmente la gente que trabaja y contribuye con sus impuestos a mantener a los energúmenos, los manipuladores, y de un modo más general al circo del poder público que vive de los impuestos y las retenciones, dineros que en lugar de ser utilizados para generar más riqueza y más trabajo se volatilizan y esfuman tras los manejos de los charlatanes de la política.

Con la segunda acepción: “abatido, debilitado, decaído, sin valor ni fuerza” calificamos a la innumerable cantidad de personas -que no forman parte de los sectores mas favorecidos- que se agotan en la esterilidad de sus esfuerzos para sobrevivir y crecer, y se entregan finalmente al convertirse nuestro país cada vez más en un campo hostil para las actividades económicas, políticas y sociales que deberían disponer de un marco interno mucho más favorable, o por lo menos neutro.

Con la tercera acepción comprendemos a los que solo tienen en cuenta su interés, generalmente pecuniario, y el de su núcleo de pertenencia: los “mezquinos”; ya sea en lo económico, o en la falta de entrega personal. Aquí no se puede dejar de pensar en la gran necesidad de liderazgos personales, y en las dificultades que encuentran quienes luchan por las ideas de la libertad económica y política para financiar sus actividades, mientras los principales beneficiarios miran para otro lado cuando de contribuir se trata. Aquí estarían los que alguien calificara como “miserables VIP”.

Con la cuarta acepción nos referimos a los “perversos, abyectos y canallas”. Y aquí, sin entrar en calificaciones personales, no podemos dejar de pensar en que tenemos que discurrir sobre el tema del título, y al juego al que se han prestando tanto el presidente como D’Elía.

La provocación del piquetero y sus resultados

Sería tan superficial quedarse con reflexiones sobre calificativos como minimizar la importancia del piquetero de afilada lengua y lanza en ristre. Porque atrás de las componendas, de las operaciones políticas y de los ruidos de la comunicación, hay algo más importante y grave. La sociedad no es la misma luego del paso de estos personajes, para peor.

El ex piquetero-funcionario asume un rol como el de una Corte Suprema unipersonal y se pone por encima de la decisión de la justicia argentina al juzgar al dictamen judicial que acusa a Irán por el atentado a la AMIA como si no fuera funcionario público.

El ex piquetero-funcionario se pone por encima del presidente y del ministro de RREE al hacer la presentación de su carta en mano y con foto al encargado de negocios de Irán. Asume una especie de rol virtual y unipersonal como el de las Naciones Unidas al afirmar que ni los Estados Unidos ni Israel tienen "autoridad moral sobre la lucha contra el terrorismo".

El ex piquetero-funcionario defiende de un modo explícito a Irán, soporte del terrorismo internacional, con el aval (¿solo moral?) de Chávez y en la misma línea ideológica de Hebe, madre putativa del presidente que apoyó al Hezbollah, a la ETA, y también explícitamente al piquetero-funcionario en agosto de este año con el tema de la ocupación de tierras en Corrientes (**). Los vasos comunicantes (¿virtuales o reales?) entre estos grupos de presión son evidentes(***).

El ex piquetero-funcionario, que también perteneció al movimiento Paz y Justicia manejado por Adolfo Pérez Esquivel, a la democracia cristiana y a la gobernación de Cafiero, al afirmar que: “si se derrumba Irán todo lo que hicimos en América latina va para atrás”, reconoce la estrecha ligazón de las causas revolucionarias.
La causa que anima al piquetero está manifestada con absoluta claridad en su carta al encargado de negocios iraní en Buenos Aires, Mohsen Baharvand: “La FTV, como la inmensa mayoría del pueblo argentino, rechaza toda forma de terror. Y por encima de todo, el terror de estado, como las masacres cometidas por las tropas de ocupación en Afganistán, Irak, Líbano y contra el pueblo palestino, que dejaron países devastados y centenares de miles de muertos.”
Del terror que aplican los terroristas no especifica nada, aunque al periodista imbécil se le contestará -si osara preguntar- que está implícito en “toda forma de terror”. Del terror del socialismo cubano o soviético, tampoco se lo oyó nunca hablar.
¿Quién tiene la culpa?

Un conocido dirigente socialista calificó a D’Elía como "el hombre del presidente en la calle". El presidente lo usó para el apriete y la “contención” y D’Elía usa al presidente para obtener poder y dinero para sus fines políticos. Ambos tienen en común, de un modo diferente, un particular gusto por el autoritarismo, la prepotencia, la polémica agresiva y un espíritu mesiánico.

Con Bonasso, D’Elía estuvo en primera fila de la organización del acto en Mar del Plata paralelo a la Cumbre, en la que Kirchner “retó”a Bus sirviéndoles a Hugo Chávez y a Evo Morales y al mismo Kirchner para un juego de pinzas anti USA.

D’Elía se cansó de provocar al presidente que lo nombró -con la intención de utilizarlo como ariete- con el fin de empujar los límites del autoritarismo de Kirchner hacia un socialismo mas anárquico y real. Es evidente que se siente más cómodo con Chávez o con Morales que con los Kirchner.

El destino personal del renunciado subsecretario de Tierras para el Hábitat Social y de quien lo suceda de su equipo es irrelevante.

El problema de fondo

Mientras los medios se preguntan si la despedida es real o no, o si Kirchner sale perdiendo, al mismo tiempo dejan de ver que el piquetero es y seguirá siendo un activo militante de la revolución a la violeta, que es como se hace aquí la revolución, disfrazándola bajo las apariencias de “causas populares” y “movimientos sociales”. El verdadero problema está allí. Los personajes como D’Elía solo cambian de monta y siguen con la misma militancia.

Castells, un hombre que va de frente y a quien miman los centristas como Blumberg y otros, tiene las ideas claras: "nos solidarizamos con D´Elía frente al ataque del kirchnerismo y hacemos propio el documento presentado en la embajada de Irán".

¡Que siga la fiesta! Usted paga la cuenta.

Luego de renunciado, el piquetero definió claramente a los medios la causa que apoya y los límites de su compromiso con el patagónico.

La causa: “Yo estoy orgulloso de la presidencia de Néstor Kirchner y muy comprometido por todo lo que está sucediendo en la región. Nuestra alianza es inquebrantable, estamos esperanzados en que se sigan produciendo importantísimos cambios” ... “Ratifico mi compromiso con el proyecto que encabeza Néstor Kirchner en el marco de una nueva oportunidad histórica para el continente latinoamericano, encarnada en los gobiernos de Lula, Chávez, Fidel, Evo y Tabaré”

Los límites: “Estamos arriba de un camión que va a 120 kilómetros por hora y no podemos pegar volantazos. Pero si el camión gira hacia Wall Street, los demócratas y Hillary Clinton por ahí ya no estemos más nosotros.”
Y para los demás ... ¿que queda?

Mientras tanto, quienes pensamos distinto, sabemos que no tenemos derecho a ser miserables, ni tenemos derecho a la desesperanza.

Debemos y podemos hacer pié en nuestros principios y valores por encima de nuestra conveniencia personal, para no convertirnos en desdichados o infelices o abatidos o debilitados o decaídos, o en mezquinos o perversos, o en abyectos y canallas, y a carecer por fin de valor y de fuerzas.

Para ello solo nos queda inspirar nuestras acciones y reflexiones en los principios y la moral, y ocuparnos de que surjan finalmente los líderes y una verdaderamente “nueva política” digna de ese nombre. Debemos creer en que el poder de la virtud política y de los políticos virtuosos –en el sentido aristotélico- debería estar algún día por encima del poder de los miserables.


(*) Miembro del Comité Consultivo de Atlas 1853 – plopezherrera@gmail.com
(**) Doña Hebe, también le marca la cancha al presidente: “Las Madres nos ocupamos, nos preocupamos, hacemos, vamos, venimos, construimos. Pero hay cosas que no nos vamos a bancar. Hay cosas que no nos vamos a callar.” ... “Misiones... Por un lado está Rovira, que todo el mundo ya sabe lo que es. Por el otro lado, el cura. ¿Pero saben lo que me asusta? Que se agrupan todos los fachos contra Rovira, como si Rovira fuera de izquierda. Y yo hoy cuando leí el diario no podía creerlo. Y ahí me descoloqué. Porque para mí Rovira es un hijo de puta, pero si toda la derecha se pone contra él, quién es Rovira. ¿Es mejor o es peor? Si se va Rovira, ¿viene Macri, viene Lavagna? No entiendo...” (26.10.2006) (***) Estos vasos comunicantes comprendieron con mayor o menor compromiso a personajes como el Chacho Álvarez, el finado Carlos Auyero, el padre Farinello, De Gennaro, Mary Sánchez, y tantos otros como Chávez Lula y Morales. Cabe preguntarse ¿quién utiliza a quién en estos juegos de poder?

viernes, noviembre 10, 2006

La difícil amnistía que muchos deseamos ...

Los vencedores de ayer son los perdedores de hoy. Y entre el otoño que fue y la primavera que esperamos habrá un largo invierno por delante. Pasados 25 años del ultimo enfrentamiento entre argentinos, da la impresión que nuestra sociedad ha aprendido poco de la historia.

Parecería también que si en algún momento se llegaran a repetir circunstancias similares, se volvería otra vez a enfrentamientos cada vez mas fuertes de consecuencias gravosas en vidas y daños, o se caería en uno de esos despotismos de larguísima duración, que también conoció nuestro país.


Recomiendo a quien desee profundizar el tema, la lectura de un largo escrito con el que uno de los constituyentes de 1853 quiso contribuir a la pacificación bregando por una amnistía, a la salida de las largas y sangrientas luchas que precedieron el período de organización nacional(*).

150 años después, los mismos razonamientos desplegados en 1854 son aplicables. Pero a diferencia de lo que ocurre ahora, en aquellos tiempos fue un alegato por una amnistía dirigido desde el mismo sector político al poder vencedor en la lucha. Hoy un pedido de amnistía sería un alegato de los ganadores de la guerra a los vencedores de la “paz”. La pequeña diferencia ...

En mi opinión, quienes ocupan el poder ahora tienen por lo menos cuatro razones para no otorgar ninguna amnistía.

La primera es que para ellos, la política es la continuación de la guerra por otros medios. Por eso hacen lo que hacen.

La segunda es que siguen “dominados por los mismos odios y venganzas” -y temores- que motorizaron una subversión que fue contra un gobierno legítimo, pero que antes fue contra principios y valores. Es en este ultimo punto donde radica el secreto de su victoria. Vencidos los principios y valores, lo demás es limpiar el terreno. Además, “a los que odian” les resulta incompatible la generosidad y la grandeza.

La tercera es que, como dijo Facundo Zuviría en el escrito mencionado, “la amnistía es un tratado honroso, a manera de tratado publico, entre dos partidos beligerantes”. Aquí -donde no hay dos partidos beligerantes sino tan solo uno- la misma debería ser un acto de magnanimidad del gobierno, que no parece haber dado ningún signo en este sentido. Por el contrario, donde puede va generando odios y rencores. En consecuencia solo quedaría que alguien pudiera imponer un “tratado honroso”, lo que sería una utopía.

La cuarta es que como se quiere castigar sin fundamento, en realidad lo que están haciendo quienes nos gobiernan es mantener en vigencia las mismas causas que produjeron la lucha política. Y en eso estamos ...


plopezherrera@gmail.com

(*) ver texto completo del escrito aquí mismo: www.pablolopezherrera.blogspot.com

domingo, noviembre 05, 2006

Un viajero en Argentina hace 100 años (II parte)


Un viajero en Argentina hace 100 años (II parte)

Por Pablo López Herrera (*)

“Porque de pronto, lo peor se convierte
en lo mejor para los bravos.”
Robert Browning, Prospice


En la primera parte de este artículo, veíamos como eran evidentes al ojo del viajero despierto de principios del siglo XX que algunas de nuestras costumbres políticas (**) no parecen depender de la situación histórica, puesto que existían ya en esos años de gran desarrollo, y continúan en mayor o menos grado en nuestros días.

Entre ellas la intromisión del gobierno central en la vida de las provincias, la manipulación de todo el sistema representativo, y particularmente el armado de tinglados electorales para condicionar los resultados, con la intención de que el gobernante que se cesa en el cargo influya sobre la elección del que viene. Mas abajo transcribo la traducción de algunos párrafos coloridos acerca de la mecánica de los comicios.

Hace una semana tuvimos un ejemplo en Misiones con todos los ingredientes de las malas artes políticas arraigadas en nuestros dirigentes y algunas de las buenas. Con sorpresa para muchos -entre los que me incluyo- el sentido común unido a la decencia y a los intereses políticos de los que están afuera y quieren entrar, dobló el brazo del poder e hizo respetar el principio de la no reelección ilimitada, pese un despliegue de dádivas en el que las famosas zapatillas de Ruckauf quedaron como regalos de Primera Comunión al lado del maná Kirchnerista sobre las clases necesitadas.

Este fin de semana, el Congreso de Evangelización de la Cultura que tuvo por tema “Los católicos en la Sociedad Civil y la Política” mostró también que se están abriendo nuevos caminos. En la medida en que los pobladores asuman el rol de ciudadanos, hay motivos para la esperanza. Queda mucho trabajo por delante para los hombres y mujeres de buena voluntad.

Del contraste del texto que acompaño con la realidad de nuestro tiempo, me surgen dos reflexiones. La primera es que con movilización y control de los comicios, es posible doblegar la manipulación electoral. No es poco. La segunda es que el enquistamiento en las estructuras municipales, provinciales y nacionales de los aparatos políticos va a ser mucho mas difícil de erradicar, habida cuenta de las dimensiones del problema y de los “derechos adquiridos” de todos los que integran el aparato estatal por la sola razón de su militancia y con el solo objeto de la financiación de los aparatos con el dinero de los contribuyentes.

He aquí la traducción de los párrafos mencionados, que nos muestran que en algunas cosas hemos mejorado:

“... las elecciones tienen lugar. Los electores inscriptos eligen con el modo de escrutinio llamado universal los delegados presidenciales que, a su vez, elegirán al presidente de la republica. La lista de esos electores la hacen en la capital los comisarios de barrio. Después de haber buscado a domicilio a todos los ciudadanos susceptibles de votar, les dejan un boletín que les permitirá retirar en la municipalidad su carnet de voto. De hecho, sobre 100.000 individuos que llenan las condiciones para ser electores, 70.000 apenas vendrán a buscar su carnet, 35.000 votarán, y de estos últimos, 10.000 a 15.000 lo harán según sus preferencias; el resto venderá su voto.

La semana que precede a la elección, los agentes de los partidos activan la propaganda, van a las casas en las ciudades, arengan a los peones y capataces en el campo. Llega el día de la elección. El escrutinio se realiza en el atrio de las iglesias. Por cada 200 electores inscriptos se organiza una mesa, compuesta generalmente por los amigos del o de los candidatos. Los “electores” aparecen, teniendo en la mano su boletín, reconocible por su formato o por un signo cualquiera conocido por los que realizan el escrutinio, que van enviando cada veinte minutos a la mesa central de la parroquia la evaluación de los votos a favor de sus candidatos. Los anotan en un pizarrón, mintiendo naturalmente, sobretodo al principio, para dar ánimo a los dubitativos.

A partir del medio día, aparecen los vendedores de votos y discuten las ofertas
-Somos treinta. ¿Cuánto nos da?
-Veinte piastras, si las quiere. Estamos contentos con los votos que tenemos y no necesitamos los suyos. Pero como son amigos, les ofrezco veinte centavos
-¡Veinte piastras! ¿Nos toma por indios?

Los vendedores se van al partido adversario, con la esperanza de una mejor oferta.

Si el adversario no se deja persuadir, vuelven al primero y vuelven a negociar. (...) Hacia las tres y media, media hora antes del cierre de los comicios, los precios suben. Se paga un voto 50, 60 u 80 piastras; ¡a veces la cotización llega hasta 150 a 200 piastras!

En tiempos de escrutinio uninominal, se vio candidatos amenazados por los resultados inminentes que ya habían gastado 30.000 piastras, mandar agentes por todos lados durante la última hora para recolectar a cualquier precio los votos faltantes. Prefiriendo pagar 10.000 piastras mas para no perder los 30.000 ya gastados.

Ese día, todos los carruajes y automóviles de alquiler, y los coches de los amigos de los candidatos son requisados porque muchos de los que venden su voto, exigen además, para ir a votar, el auto que los hará pasear con su familia, mujer e hijos. Como es la única oportunidad que tienen para subir a un auto, aprovechan. Saliendo del escrutinio, van a las carreras, donde – en la ultima elección- se verificó un aumento significativo de las apuestas.

De una punta a la otra del país, que se trate de la elección de un diputado provincial, o de los electores, la venalidad de los sufragios es la misma. (...)

En el atrio de la iglesia, enrejado, seis mesas en las que los escrutadores inscribían el nombre de los votantes que se presentaban. Estos llegaban en filas, conducidos por un agente del candidato oficial. Cerca del atrio, un soldado se acercaba, los palpaba de armas y los dejaba avanzar hasta la mesa. Allí uno de los escrutadores tomaba el boletín, lo desplegaba fríamente y lo introducía en la urna. (...) Habiendo entregado el boletín, los votantes esperaban que un agente les entregara las botellas de ginebra alineadas en las mesas, y salían en fila, tomando del pico, y en su mayoría balanceándose, se dirigían hacia un lugar en la plaza donde se juntaban los votantes. (...) Como el candidato había comprado muchas libretas cuyos titulares estaban ausentes o muertos, y era necesario utilizar esos votos, los mismos individuos volvían varias veces al atrio, sin olvidar a cada vez de reclamar su anís o su ginebra. Nos quedábamos mirando con interés ese espectáculo, viéndolos volver cada vez más borrachos. Éramos los únicos. La gente del país, soldados, escrutadores, y el mismo cura que estaba allí encontraban eso tan natural que ni se daban cuenta. (...)

Así viciadas en el origen, las elecciones no expresan la voluntad de la nación. Las consecuencias de esas costumbres políticas no escapan a los argentinos clarividentes. Lo más grave es el completo desinterés de las masas respecto de los intereses del país, la muerte de todo sentimiento cívico, o por lo menos la imposibilidad de que este nazca.

Es además la plaga de los funcionarios públicos. Tanta gente se ocupa de la política y de las elecciones que, terminada la campaña, es necesario encontrar una sinecura para recompensar los servicios prestados. Esos perezosos hambrientos e inútiles, gravan considerablemente el presupuesto de ciudades, provincias y del estado nacional. (...) A nadie le importa la competencia de los funcionarios.

En Corrientes, por ejemplo, se nombró como profesor de francés a un agente electoral que solo conoce el guaraní y un poco de español. Hay que resaltar que en esos casos, los nombramientos se envían en blanco para ser otorgados a esos prestadores de servicios políticos. En síntesis, hay que darle una renta al lingüista...”

(*) Miembro del Consejo Consultivo de Atlas-1853
(**)El escritor, un viajero que ya había escrito dos libros sobre los Estados Unidos, cuatro sobre Alemania y dos mas sobre nuestro país, escribe en “En Argentina. De la Plata a la cordillera de los Andes. Jules Huret. Eugene Fasquelle, editor, Paris 1913.”
(***) “piastres”en el texto original